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Por las
retenciones móviles y la distribución del ingreso
Me quiero referir a dos
cartas de lectores aparecidas en su diario el sábado 28
de junio (El peronismo no quiere retenciones abusivas, y
No se gobierna sólo con discursos) que hacen hincapié en
las retenciones y en el desempeño de la Sra. Intendenta
Graciela Rosso con respecto al lockout del campo.
Quien suscribe aludiendo
una mayoría del justicialismo para afirmar que: las
retenciones son mal llamadas así, porque se trata de un
impuesto a la producción agrícola ganadera, es
importante al respecto hacer algunas aclaraciones para
poder precisar al lector palabras que hacen a la
cuestión. Resulta relevante entender que lo que se
denomina vulgarmente como retenciones es, ni más ni
menos, que el derecho a la exportación que cobra la
Aduana al exportador. Siguiendo con la línea de
razonamiento, los derechos de exportación son una
herramienta necesaria de política económica en un modelo
de dólar alto y precios internacionales de las materias
primas agropecuarias en alza.
Respecto del divorcio de
precios de alimentos en el mercado interno con relación
al de los mercados internacionales, para justificar
salarios bajos y tipo de cambio alto, como menciona el
dirigente de PJ de Luján, debo afirmar que el Derecho de
Exportación intenta separar y equilibrar los precios
internacionales de los internos, que ocupan la canasta
básica de los hogares argentinos, discerniendo entonces,
que el Estado ejerce la facultad que le otorga el Derecho
de Exportación interviniendo para amortiguar los efectos
de los productores y exportadores que pretenden igualar el
precio altísimo de la exportación con el del mercado
interno.
Como síntesis vale otra
aclaración, el derecho que se arroga el Estado no es
caprichoso de gente mal intencionada, es el instrumento
que permite capturar una renta extraordinaria y no una
ganancia extraordinaria. La economía agraria se
diferencia de la economía general en su particularidad de
producción agropecuaria. Si tomamos a la tierra
encontraremos que a diferencia de la producción
industrial, el suelo es factor de producción, es el medio
donde se apoya la actividad primaria, es diferente a otros
factores de la producción; no es reproducible, es
limitada en cantidad y es de calidad heterogénea.
Entonces, como la renta de la tierra es una ganancia
extraordinaria y la tierra es considerada un bien social
por las ventajas naturales, el Estado tiene la facultad de
regular la forma en que dicha renta agraria a escala
internacional se distribuye al interior de la sociedad.
En la segunda carta en
cuestión, la idea de poder rebatir se presenta un poco
más imperceptible, por las contradicciones en el
lenguaje, por lo impreciso en algunas afirmaciones, y por
lo vago del relato.
De todas maneras
intentaré reflexionar al respecto. En los diferentes
párrafos pone bajo sospecha la institucionalidad porque
no menciona tal o cual cosa en los discursos la
presidenta. Advierte sobre la molestia que le produce
mantener viva la memoria colectiva, y pone en cuestión
las citas y hechos que sugestivamente tienen un mismo hilo
conductor que nos lleva inequívocamente a los momentos de
violencia institucional que la Sra. no sólo no repudia
(el golpe del 55, la represión, Malvinas, oligarquía,
golpismo, derecha) sino que parece haber formado parte por
acción u omisión.
En cuanto a las
imprecisiones que hago referencia en los párrafos
anteriores sobre el rol de la economía, me debo
rectificar tiene que ver con un pensamiento ligado a los
sectores que en la Argentina oficiaron de conservadores en
lo económico y autoritarios en lo político. En otros de
los puntos, cuando pone en colisión al Estado con la
justicia, sin comprender que el Estado somos todos, los
pobres, desocupados y peones rurales y no una parte que
sólo es representativa de sus propios intereses, las
salidas son colectivas en una sociedad. Debo decirle y
ponerla en autos que la democracia no permite la
hipótesis de conflicto interno para el uso de las fuerzas
armadas. Es imprescindible para cualquier análisis
utilizar el rigor histórico, científico y el
materialismo dialéctico para dilucidar más o menos
objetivamente el paso de la historia.
Cueste responder el
análisis sesgado y lo evidente de su relato aunque
intente negarlo, el perfil discriminador cuando se refiere
a aquellos que se dejan comprar por un plato de lentejas,
afirmación que no merece el más mínimo análisis porque
a todas vista, me parece un atentado contra el sentido
común. Pero si Ud. me permite realizar un ejercicio de
memoria le pregunto: cuándo se enajenó el país, cuándo
más de la mitad de la población fue expulsada del
sistema productivo, en el momento en que se remataban los
campos en la misma década de los 90, y un poquito más
atrás en la historia previendo que le molesta y lo
dificultoso que le debe ser recordar ya que su memoria se
pone en ejercicio a partir de la lucha de las retenciones,
qué papel tuvo durante la dictadura y en los diferentes
hechos que menciono.
Por último, quiero
brindar mi respaldo a la Intendenta Graciela Rosso porque
forma parte de un compromiso y una historia, que no tiene
punto de partida en el lockout como se observa en forma
histérica a mucha tilinguería que en los momentos de
mayor crisis de nuestra historia formaron como hoy, parte
de los sectores más reaccionarios de nuestro país.
Humberto Sabattini
A
Graciela Rosso, de los más privilegiados
Pareciera que la Sra.
Intendenta ha tomado al pie de la letra la declaración de
nuestro barrio. Valle Verde, como Bosque Protegido,
dictada por la gestión anterior.
Tanto es el celo
demostrado, que está manteniendo a resguardo las especies
de cualquier intervención de las cuadrillas municipales
de mantenimiento. Ni una sola de las maquinarias que
proveen este servicio ha pisado todavía las calles de
nuestro barrio durante la administración de la Dra.
Rosso.
Esta actitud, que hace al
deleite de los pájaros y el resto de la fauna de nuestro
barrio, está promoviendo al libre desarrollo de la
naturaleza, no sólo a los árboles, que se multiplican
extendiendo con sus retoños vigorosos su área original,
hasta el borde mismo de las calles interiores, sino a toda
la flora autóctona, con la proliferación de yuyos y
malezas por todo espacio verde, público o privado.
El estado de las calles,
que con la multiplicación y profundización de pozos, ya
está casi limitando la circulación a los vehículos de
doble tracción, del tipo 4x4, vaticina que muy pronto
serán devueltas al dominio de la fauna, desalentando en
los humanos su molesta costumbre de intromisión. Este
destino se ve acelerado por la abstención municipal a
recoger las ramas, pastos cortados y toda suerte de
residuos, orgánicos o no, que vecinos consustanciados con
la iniciativa depositan sobre lo que resta de las
calzadas. Ellos contribuyen para levantar montículos de
grandes proporciones, con el noble propósito de proveer
de humus fértil a la acción de la naturaleza y refugio a
las miríadas de roedores que se reproducen con
exhuberancia en tan amigable hábitat.
Ya podemos disfrutar de
los primeros resultados exitosos de este programa. Las
cunetas, ya inútiles para sus fines urbanísticos,
acumulan una buena provisión de agua estancada. Esto ha
generado un caldo sustancioso de cultivo, matriz de
millones de insectos y de sus cadenas de predadores,
reptiles y batracios. Todos demuestran su agradecimiento a
la intendenta, desfilando por los aires, la tierra y las
aguas de nuestro barrio.
Lo que me cuesta
entender, es por qué tantos vecinos se quejan y protestan
por esta oportunidad privilegiada de protagonizar una
cruzada ecológica. Qué puede significar la minucia de no
poder entrar o salir cuando llueve; o que el sueño se
dificulte por el concierto nocturno de los sapos, o que
algunos olfatos delicados se perturben por la
fermentación de compuestos orgánicos en las zanjas, o
que los mosquitos nos ocasionen molestias o enfermedades,
en comparación con el privilegio de gozar de esta
maravillosa manifestación de la vida.
Reciba usted mi
reconocimiento y perdone a los ignorantes disconformes,
señora intendenta. Ellos no entienden que estamos
transitando un período de redistribución de los bienes
de la naturaleza. Y a nosotros nos está tocando la mejor
parte.
Yolanda Báez
Graciela
Rosso, ¿hasta cuándo?
Soy una adolescente de
Luján que quiere dar a conocer sus opiniones, que de
seguro no serán distintas a la de la mayoría de los
lujanenses.
Por supuesto, yo no pude
votar en las elecciones de 2007 debido a que no tengo la
edad suficiente para hacerlo, pero tengo, o creo tener, el
derecho de expresarme, porque estamos en un país
democrático o al menos aparenta ser de esta manera.
Realmente quedé
estupefacta el día en el cual asumió por varios motivos.
Uno, por su decisión de no jurar por la Biblia, dado que
estamos, o hasta diciembre estábamos en la “capital de
la fe”. Igualmente, esto no es nada comparado con las
cosas que se le están “escapando” de las manos.
Segundo, se comprometió a hacer muchas cosas que hasta
ahora no ha cumplido (postura que por lo general tienen
todos nuestros gobernantes, sin excepción, de los
últimos años). Casas, cloacas, agua potable, gas
natural, mejorar el servicio de transporte, parar con la
contaminación que está provocando el FAMOSO BASURAL, y
tantas cosas más, que todavía no se han cumplido ni
siquiera una.
Exceptuando la detención
de motos, clausura de pubs, etc., buena acción de su
parte pero que está congelada. Y ni hablemos del estado
en el que se encuentra la ciudad, empezando por los baches
que hay ya ni se puede transitar por las calles. Aunque
sea, si no los arregla por el bien de los lujanenses
hágalo por el bien de su lujoso auto que se puede
estropear, y sería en vano romper el automóvil que
compró con nuestro dinero.
En estos seis meses ha
gastado tiempo, palabras, mirando el pasado y no pensando
en el presente ni el futuro de la gente. Si realmente se
considera más eficiente y honesta que el gobierno
anterior, demuéstrelo y no pierda tiempo en discursos y
juicios en gente que ya no está. A no ser que necesite de
ellos para poder gobernar.
La inseguridad, aumentó
notablemente, asaltos a casas, comercios, violencia en la
calle, escolar, etc., están azotando la ciudad; esto
viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, pero usted
tampoco hace nada.
En marzo tuve la suerte
de haber participado en el ¿festival? de la Fe y la
Historia y lo digo interrogando ya que de lo que era no
queda nada, fueron sólo dos días y ninguno a la altura
del anterior. Dra. Rosso, la cultura para usted no será
tan importante, pero hace que la ciudad pueda ser
reconocida en el resto del país.
Pienso vivir toda mi vida
aquí, o sea que quiero lo mejor para Luján, espero que
luego de sus cuatro años de mandato la situación haya
mejorado.
Para esto, deje de lado
las cosas absurdas y mire al futuro que todos queremos.
Deje de lado la “mini-dictadura” (forma que eligió
para gobernarnos) y empiece a pensar en la gente.
R.S.R.
DNI 35.532114
PD: No se olvide de la
vergüenza que pasó Luján en los medios con la
contaminación que ocasiona el basural. La ciudad, siempre
fue vista de buena manera al resto de la provincia, no
haga que seamos el ejemplo de la localidad con políticos
corruptos, pobreza, etc. |