Por fin se acordaron del Ameghino
Uno de los barrios más
pobres de Luján pronto tendrá agua potable. Ayer comenzaron los
trabajos en el Ameghino. La red llegará a 98 manzanas y cada
vecino deberá pagar 65 pesos por la conexión domiciliaria.
Después de un año y medio de
hacer pruebas y análisis para determinar con exactitud el pozo
donde se haría la extracción de agua potable, finalmente
comenzó el tendido de la red en el barrio Ameghino.
La obra tiene un costo aproximado de 120.000 pesos y se estima que
en un plazo de 10 a 12 días la cañería principal penetraría
unos 800 metros por el interior del barrio, desde el puente de
Gaona que cruza la calle Libertad.
Una vez cumplida esta primera etapa, la Municipalidad extenderá
la conexión a los domicilios por medio de la colocación de una
canilla en la puerta de las viviendas, en un radio de 98 manzanas.
El secretario de Obras Públicas, Arq. Pablo Girotto, dijo que la
llegada de la red de agua a esta zona periférica de la ciudad
"era un viejo sueño del intendente" que desde la
mañana de ayer comenzó a hacerse realidad. Al tiempo que
ponderó la concreción de esta obra largamente esperada y
prometida, ya que "era un compromiso" que tenía el jefe
Comunal con este sector de la población.
Históricamente, el Ameghino es uno de los barrios con el índice
más elevado de necesidades básicas insatisfechas. Entre tantas
carencias, la llegada del agua potable implica irremediablemente
una mejora de la calidad de vida de estos vecinos casi condenados
al olvido. Hasta ayer el suministro de agua se hacía por medio de
tanques cisternas que se abastecían en el Taller Municipal Nº 1.
Ahora, está previsto que en cada esquina se instale una
"toma de agua" y pronto se extiendan las conexiones por
todo el barrio, según anunció Girotto en una conferencia de
prensa realizada en su despacho.
TARDE PERO SEGURO
El funcionario reconoció que este tipo de trabajo demora en
promedio unos cuatro meses. Sin embargo, la pobre calidad del agua
que arrojaron numerosos estudios realizados en la zona, atrasó
los tiempos previstos.
En tal sentido, las sucesivas muestras extraídas en un pozo del
barrio Zapiola dieron como resultado un agua con altos valores de
nitratos que "si bien no reviste ningún riesgo para la gente
adulta" no ocurre lo mismo "para los lactantes y las
personas mayores", explicó Girotto.
Por eso, justificó la postergación de la llegada de la red de
agua potable: "Queríamos darle una buena calidad de
agua", afirmó el titular de Obras Públicas de la Comuna.
Esta situación obligó a modificar el plan original de obra y
descartar el proyecto Lanusse-Zapiola.
Así fue que luego de innumerables pruebas, Girotto señaló que
"encontramos un área en el Lanusse que dio agua de muy buena
calidad", quedando descartado el anexo a una bomba de
extracción que suministraría el líquido desde el barrio
Zapiola.
La red que llega al barrio Ameghino pronto tendrá "entrada a
todas las redes", añadió Girotto y con esto informó que el
agua que tomarán los vecinos será la misma que se consume en el
centro de la ciudad. En tanto, en los planes del funcionario está
la construcción de un acueducto a "2.000, 3.000 o 6.000
metros en esa zona".
El valor de la obra a cada vecino le saldrá cerca de 65 pesos
aunque la conexión a la red, en principio, tiene "costo
cero". Sobre este punto, Girotto aclaró que "no va a
ser un regalo porque la obra pública es del vecino y hay que
pagarla".
Por el momento no está previsto cobrarla, dada las característas
sociales de este barrio y, sobre todo, por la actual crisis
económica que en este extremo de la ciudad es de fácil advertir.
No obstante, el encargado de la cartera de Obras Públicas
anunció que la deuda "va a quedar gravada" ya que
"es lo más lógico", entendió. En consecuencia, los 65
pesos acordados con los vecinos para Girotto significa "un
costo mínino para una obra de característica social".
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