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Un loco de la guerra
Un joven de 25 años vendía
armas de guerra a delincuentes. Se trata de Marcelo Rizza y tiene
vinculaciones con el Ejército Nacional. El miércoles fue
detenido por Narcocriminalidad de Luján. Se investigan posibles
conexiones con delitos ocurridos en esta ciudad.
Marcelo Rizza, de 25 años,
tenía un arsenal en su domicilio de General Rodríguez para
venderle a bandas de ladrones dedicadas a asaltar bancos y
blindados. Muchos de sus "clientes" podrían tener
vinculaciones con delitos que se cometieron en esta ciudad.
La Delegación de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad de
Mercedes, con asiento en Luján, logró desbaratar el negocio y
encerrar a Rizza en los calabozos del primer piso de la seccional
de esta ciudad.
El operativo se realizó el miércoles a las 14 en una casa
ubicada en Baradero 3907, casi esquina Costa Rica. Hacía casi un
mes que un agente encubierto de la delegación investigaba los
movimientos de Rizza haciéndose pasar por un cliente interesado
en la compra de armas.
Una vez que lograron tomar imágenes de video, fotografías y
juntar las pruebas necesarias que lo involucraban en la venta
ilegal de armas, la policía solicitó al Juez Federal de
Mercedes, Dr. Héctor Echave, una orden de allanamiento.
Para poder actuar, el titular de la delegación, subcomisario
Roberto Anauati, solicitó la ayuda del Grupo Alcón porque
consideraba que "se trataba de una persona muy peligrosa, ya
que contaba con granadas de mano que podía utilizarlas para
evadir la presencia policial".
Una vez que el grupo especializado detuvo a Rizza, la policía
ingresó al domicilio y realizó la requisa. En el lugar se
encontró "una cantidad impresionante de armamento",
explicó el titular. Y detalló que había un mortero de 120
milímetros (arma muy poderosa que puede detener un tanque de
guerra o destruir un camión blindado), 11 fusiles Fal, 48
granadas MK2 de origen español, municiones, cartucheras y
uniformes del Ejército Nacional y de una empresa de seguridad
privada.
UN SOLDADO VOLUNTARIO
Rizza desempeñaba funciones en el Ejército Nacional como soldado
voluntario. Los investigadores aseguran que el armamento que
tenía a la venta había sido sustraído de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, todavía no pudieron determinar cómo logró
apoderarse de las armas ya que un soldado voluntario no tiene
acceso a ellas.
A su vez, establecieron que la modalidad de trabajo del detenido
era entrevistarse con sus clientes en las esquinas y recibir el
pago del armamento por adelantado. Los fusiles Fal eran vendidos a
500 pesos mientras que las granadas rondaban entre los 100 y 200.
Los investigadores creen que Rizza se movía por la zona oeste y
norte del conurbano. Aún intentan determinar "posibles
vinculaciones con gente que haya cometido delitos en Luján con
armas suministradas por él".
Hasta el cierre de esta edición el delincuente continuaba alojado
en los calabozos de la Delegación de Investigaciones Complejas y
Narcocriminalidad a disposición del Juez Echave.
Nuevo titular en la
Delegación de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad
El perfil de un policía
Hace poco más de un mes que el
subcomisario Roberto Anauati se hizo cargo de la Delegación de
Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad de Mercedes con
asiento en esta ciudad. Fue trasladado desde las oficinas de la
DDI de La Matanza y, por un tiempo cumplió funciones en Servicios
Sociales de la Policía Bonaerense, en La Plata.
A Luján sólo lo conocía como turista. Había venido a visitar
la Basílica Nacional en reiteradas ocasiones junto a su familia.
El día que llegó para ocupar la oficina principal de la
delegación ubicada en el primer piso del edificio de la
Comisaría Primera de Luján, esta ciudad era un caos. Muchos
vecinos estaban saqueando los comercios y Norte ya había sido
debastado.
Esa imagen empañó un poco la idea del subcomisario: "Creía
que Luján era más tranquilo, más campo y que tenía
problemáticas rurales. Pero a primera vista me di cuenta de que
estaba equivocado. La ciudad es muy grande y ya sufre los
problemas delictivos del conurbano".
De todos modos, Anauati tiene que dedicarse a los delitos
complejos e intentar ponerle fin a los narcotraficantes que
actúan en los 17 distritos que pertenecen a la delegación, entre
los que se encuentra Moreno, ciudad que tiene el índice más
importante en cuestiones de drogas y delincuencia.
El nuevo titular ya tiene a cargo varias investigaciones, incluso
su debut en la función fue el miércoles cuando detuvo al
delincuente que vendía armas de guerra en General Rodríguez (ver
nota central).
En diálogo con EL CIVISMO, Anauati asegura tener bien claras las
políticas que aplicará mientras se desempeñe al frente de la
delegación: poner todos sus grupos operativos en la calle para
estar en contacto directo con lo que suceda en su jurisdicción.
"Esto facilita la investigación, el conocimiento en detalle
de los movimientos de los delincuentes y de quienes venden drogas
en la ciudad", explicó el subcomisario. También quiere
lograr que los vecinos tengan contacto directo con la policía, a
fin de que puedan confiar y denunciar "esas cosas que acá
todos conocen".
Anauati cree que "es fundamental para la policía
reencontrarse con la gente porque la gente está divorciada de la
policía". Por eso, sostiene que es necesario que "de
alguna manera, nos acerquemos y que la gente pierda la
desconfianza que existe en la actualidad sobre la Policía
Bonaerense".
Al igual que cada policía que toma el mando de la delegación, el
subcomisario justificó la falta de medios que tienen para
realizar investigaciones, los tediosos pasos legales y la cantidad
de requisitos que exige la Justicia para detener a
narcotraficantes. Sin embargo aseguró que su objetivo es trabajar
duro para darle respuestas a los vecinos.
Por último, Anauati quiso dar a conocer a través de este medio
los números de teléfono de la delegación, para que los
ciudadanos realicen denuncias con plena seguridad. Por lo tanto,
quienes quieran dar a conocer datos para que puedan ser elementos
de investigación deberán llamar al 420045, 241858 o al 437330.
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