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Reaccionó y lo dio vuelta
Flandria supo reaccionar a tiempo
y, tras estar en desventaja con un gol en contra de Olivieri, se
despertó. Las conquistas de Christian Vega y Roberto Castellón
cambiaron la historia. Sobre el final del partido Castellón
desvió un penal y fue expulsado Sebastián Olivieri por doble
amonestación.
Toda reanudación de campeonato
genera expectativas en la gente. Ya sea para volver a ver jugar a
su equipo después de un breve parate o para observar el andamiaje
de las nuevas incorporaciones.
En lo estrictamente futbolístico, las palabras del técnico Omar
Santorelli una vez finalizado el partido no hacen más que
graficar lo visto en el Carlos V: "Ganamos y nada más".
Las palabras del técnico tal vez no se refieran a que El Canario
haya mostrado un juego paupérrimo, sino a que Talleres se mostró
como un equipo timorato y carente de ideas al que Flandria, en el
balance final y al observar lo exíguo del marcador, le terminó
haciendo precio.
El presente de los dos equipos no es muy diferente teniendo en
cuenta los problemas económicos, salvo por un pequeño detalle:
los jugadores de Flandria le pusieron el hombro a la institución
y los de Escalada no. Por ese motivo, Talleres mostró una
formación juvenil reforzada con algunos nombres de experiencia.
Cuando el campeonato recién comenzaba -allá por el mes de junio
de 2001- los del sur suscribieron un convenio con el Club Vélez
Sársfield por medio del cual los de Liniers se harían cargo de
los sueldos de los jugadores. ¿Se imagina cómo terminó esta
historia? ¡¡¡Acertó!!! Los billetes nunca aparecieron, y
jugadores de la talla de Porcel y Tossi dejaron en banda a los de
Escalada.
Por el lado de Flandria, con Brito recuperado de una lesión y la
vuelta de Daniel Muñoz de Venezuela, el mediocampo recuperó la
personalidad deseada por todos los allegados a El Canario. En la
ofensiva, Leonardo Basso las peleó todas y despertó los primeros
aplausos de La 14 tras su regreso de Temperley.
La primera llegada de peligro fue en favor del local. Fabián
Menseguéz habilitó a Leonardo Basso y construyó una pared con
Daniel Muñoz, quien luego de dos toques seguidos quedó de cara
al arquero Sebastián Záccari pero, en gran reacción, desvió al
tiro de esquina el remate del mediocampista local.
La apertura del marcador llegó en favor de los foráneos y luego
de una desinteligencia defensiva de Flandria: Spraggón mandó el
centro pasado al área. En el punto de penal encontró apareados a
Sebastián Olivieri y a Germán Blázquez, el defensor local
saltó antes que el delantero y de cabeza trató de despejar el
peligro por la línea de fondo, con tanta mala fortuna que la
trayectoria de la pelota sorprendió a Walter Arzamendia y
terminó convirtiéndose en gol para los de Escalada. 1 a 0.
Flandria sintió el golpe y Talleres, por intermedio de su mejor
jugador el número once Verón, creó algunas jugadas de peligro
sobretodo con remates de media distancia que Arzamendia resolvió
con esfuerzo.
La igualdad de Flandria nació en una jugada fortuita. Christian
Vega escapó por el sector derecho y al observar la entrada de
Roberto Castellón mandó un centro pasado que se cerró de golpe,
sorprendió a Záccari y se transformó en el empate Canario.
Daniel Muñoz tuvo el desnivel en sus pies, pero el remate desde
la media luna, del área se fue apenas desviado y Talleres
respiró aliviado.
Pasada la primera media hora de juego, Danilo Staffolarini envió
un lateral en forma de centro a la altura del área grande.
Roberto Castellón se anticipó a la marca de Donato y con un
preciso cabezazo superó a Záccari y colocó las cosas 2 a 1 en
favor de los dueños de casa.
En tiempo de descuento Flandria se salvó del empate tras un
centro de Verón que Panizza conectó ingresando por el segundo
palo, ante el estatismo de Arzamendia a quien terminó por
rebotarle la pelota en su cuerpo.
DEBIO SER MAS AMPLIA
Para el complemento, ambos técnicos realizaron un cambio de
movida para intentar mayor profundidad en sus equipos. Omar
Santorelli propuso el ingreso de Trinidad por el lesionado
Menseguéz y Horacio Bidevich mandó a la cancha a Oviedo por el
intermitente Sosa. Ninguno de los dos entrenadores logró lo que
deseaba.
Leonardo Basso alcanzó a sacar su remate ni bien pisó el área,
pero Záccari bien ubicado retuvo el balón en dos tiempos.
A diferencia de lo que pasó en el primer tiempo, Talleres no supo
cómo inquietar la última línea de Flandria y salvo algunos
remates desde fuera del área, sin la dirección deseada,
Arzamendia tuvo una tarde tranquila.
La gran oportunidad para ampliar la ventaja llegó a poco del
final: Campuzano enganchó dentro del área a Castellón y D'Amico
sancionó el correspondiente penal. El propio Castellón se
encargó de ejecutar la pena a la izquierda de Záccari quien se
arrojó hacia al lado opuesto, pero por esas cosas del fútbol la
pelota se fue besando el palo y Flandria se perdió el tercero.
En la jugada siguiente, Olivieri que ya estaba amonestado tomó de
la camiseta a Oviedo y el árbitro le mostró la segunda amarilla
y por ende la roja.
Había que ganar y se ganó, el buen fútbol quedó para otra
oportunidad.
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