|
Tres extraños en un remís
Los ladrones se llevaron mil pesos y
un radiograbador. Se movilizaban en un remís conducido por una
persona que fue detenida por la policía, pocos minutos después
de ocurrido el hecho. Los asaltantes lograron escapar con el
dinero robado. La policía continúa buscándolos.
La ola delictiva que asola a gran
parte de la provincia de Buenos Aires tiene su correlato en
Luján, y cada vez son más los comerciantes que padecen robos,
ante la impotencia del accionar policial.
El lunes pasado, último día del feriado largo, dos ladrones
ingresaron a un supermercado situado en avenida España casi
llegando a Rawson, a pocos metros del Club Ferrocarril. Eran cerca
de las 18.30. Había poca gente en la calle lo que posibilitó
que, en principio, el accionar de los delincuentes fuera exitoso.
De acuerdo al relato de fuentes confiables, los asaltantes
tendrían entre 20 y 22 años. Bajaron de un remís Zapiola y
caminaron hacia el comercio. Una vez en el interior del lugar
exhibieron armas de fuego y explicitaron sus intenciones de robo.
En ese momento, tres personas se hallaban atendiendo el
supermercado: Carlos Díaz, propietario del local, su hijo Hugo y
un empleado de nombre Nicolás. Este último, cuando ingresaron
los asaltantes, estaba en cuclillas reparando una heladera.
Desde esa posición presenció lo que pasaba a su alrededor, y a
través del vidrio de la heladera observó cómo uno de los
ladrones amenazaba a Díaz con un arma de fuego. Dejó pasar
algunos segundos hasta que decidió pararse lentamente con el
propósito de que los delincuentes se percataran de su presencia
sin que esto derivase en una reacción violenta de parte de ellos,
producto de la sorpresa de ignorar que había en el lugar otra
persona más.
Una vez que habían conseguido dominar el comercio por completo,
Díaz entregó a los ladrones la suma de 1.000 pesos, pero no fue
lo único que se llevaron del supermercado: también se alzaron
con un radiograbador JVC.
Acaso lo más llamativo fue el vehículo utilizado por la pareja
de asaltantes en el momento de huir: un remís Renault 12 color
blanco, conducido por una persona que esperó a pocos metros del
local mientras se llevaba a cabo el hecho.
EL CHOFER NO LLEGO LEJOS
Según datos suministrados por testigos, el remís pertenecería a
la agencia "Zapiola" y se trataría del interno número
9. El auto, con los delincuentes a bordo, se dio a la fuga
mientras era perseguido por una camioneta conducida por Hugo
Díaz.
Apenas detectaron que la camioneta venía detrás de ellos, y una
vez que se apearon del remís en las inmediaciones de Belgrano y
Las Heras, los ladrones volvieron a exhibir sus armas de fuego.
Hugo Díaz decidió en ese instante ponerle punto final a la
frenética persecución, debido a que temió por su vida.
Pero mientras esto sucedía, su padre se había comunicado
telefónicamente con la policía. A las pocas cuadras, un móvil
de la seccional Primera de Luján logró detener al remisero e
incautar el radiograbador robado. Hasta el cierre de esta
edición, los ladrones -que tenían en su poder el dinero-
seguían siendo buscados por los efectivos.
Según informó la policía, el remisero fue identificado como
Luis Vega, mayor de edad, con domicilio en esta ciudad. Todo
indicaría que actuaba en consonancia con los asaltantes, aunque
por el momento los pesquisas tratan de establecer esta posibilidad
de modo fehaciente.
Interviniene la UFI número 6 de los Tribunales de Mercedes, que
caratuló el hecho como "Robo calificado y
aprehensión".
|