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La voz cuenta su historia
El destacado intérprete de tango
fue homenajeado días atrás en Luján. Previo a su encuentro con
el público dialogó con el periodismo.
Como
voz solista lleva consigo una valiosa trayectoria a la que se unen
algunos de los nombres más significativos de la historia del
tango de las últimas cinco décadas. Entre ellos se anotan Osmar
Maderna, Eduardo Del Piano, Pedro Laurenz, Roberto Caló, Florindo
Sassone, José Basso y Osvaldo Fresedo. Pero a la hora de rescatar
nombres sobresale uno: Astor Piazzolla. Precisamente en el libro
de memorias de Astor, al ser interrogado sobre los cantantes que
mejor interpretaron su obra, el autor de "Adiós Nonino"
fue categórico:" Héctor De Rosas fue el más pulcro de
todos, el más cuidadoso. No era una voz calenturienta, como quien
dice, pero nunca molestó la música que yo escribía...De Rosas
era como un instrumento más, una flauta en el quinteto, ponía la
voz justo donde tenía que ir".
Con este aval que lo enorgullece a modo de introducción, Héctor
De Rosas compartió con el periodismo, en la tarde del viernes 3,
una mesa en la confitería Old Swan. Allí mismo, horas después,
tendría lugar el proyectado homenaje a su figura compartido en la
organización por la Agrupación Cultura Tierra, Fe y Cultura del
Patio de las Guitarras.
Cálido y dueño de una expresión serena y meticulosa, De Rosas
no ocultó la emoción que lo embargaba por ser eje de un
homenaje, en razón de que no es habitual que ello suceda.
Asimismo, manifestó su alegría de que en un futuro el mismo
reconocimiento se extienda a otras figuras, más aún cuando el
género tango ha contado con poco apoyo por parte del Estado. En
este sentido, reseñó algunas experiencias poco gratas que lo
contaron como protagonista en distintas ciudades del interior. No
obstante ello, se encargó de puntualizar que el espíritu de su
música desafía a todas las generaciones y hoy son muchos los
jóvenes que se lanzan a interpretarlo por sentirlo y apasionarse
por su música.
Esta evocación acerca del tango lo llevó también a ilustrar
algunos momentos de su vida artística, cuando el género era
convocante de grandes bailes en los clubes de primera división de
fútbol, como River Plate e Independiente; los tiempos de las
grandes orquestas que brillaban y la ceremoniosidad de quienes
participaban de aquellas veladas, que incluían la corbata en los
hombres.
Con más de 500 temas grabados con distintas orquestas y la
satisfacción de haber sido convocado para concretar el estreno de
distintas temas musicales.
SU PRESENTE
De Rosas señaló que lleva adelante desde hace 30 años un
conservatorio de música, una escuela de canto de la que ha
surgido mucha de la gente que hoy se ha erigido en primera figura,
como el caso de Rubén Juárez, María Graña, Carlos Paiva y
Roxana Morán. En cuanto al presente, contó acerca de una
jovencita de la ciudad de Dolores que fue premiada en los Torneos
Juveniles Bonaerenses, viajó a España y que por contactos, junto
a sus padres, llegó a su escuela y comenzó a estudiar
inmediatamente. Precisó que cuenta con una hermosa voz, habiendo
concretado su debut en Capital Federal en ocasión de presentarse
Luján en el Tortoni.
De Rosas contó que con esa joven que hoy cuenta ya 17 años,
realizó recientemente un CD y los mismos músicos que la han
acompañado instrumentalmente la han definido como "la
Soledad del tango".
Como aspectos curiosos del conservatorio, contó que después de
lo sucedido con una profesional que llegó para vocalizar y sin
pensar dejó el cigarrillo, muchos otros, en especial durante las
vacaciones, se han acercado con igual propósito. Hace pocos
días, contó, una mujer con ese fin llegó acompañada por sus
cuatro hijos, aunque una de las nenas se ocupó de señalar que
concurre porque quiere cantar bien los tangos.
La pregunta de cómo se vinculó con el tango llevó al cantante a
historiar parte de su vida.
Contó que sus abuelos españoles llegaron al país con 12 hijos,
radicándose en San Miguel de Tucumán. Su abuelo tocaba el
mandolín y su padre comenzó de pequeño a tocar bandoneón. El,
por su parte, también de pequeño, se inició en la guitarra,
dedicándose al folklore y más adelante a cantar. Como su padre
era ferroviario y lo trasladaban de Buenos Aires a Tucumán y
viceversa, en todas las ocasiones que podía se hacía escuchar.
En uno de esos viajes, conoció en Buenos Aires a Marta de los
Ríos y su hijo Waldo. Y poco a poco descubrió el tango, una
música a la que había que poner no sólo voz sino presencia.
OTROS RECUERDOS
Sus recuerdos de la escuela, cuando era la figura principal de los
actos, su actuación de pequeño en la Universidad del Salvador y
su labor en una compañía teatral de Constancio C. Vigil, donde
era el galancito, fueron otros de los momentos evocados en la
charla por Héctor De Rosas.
Otro tema, fue la búsqueda de su nombre artístico.
El punto lo llevó a contar que cuando su familia se instalaba en
Buenos Aires, residía en un inquilinato y fue en esa casa que un
pescador italiano comentaba a su mujer:`mirá que bien canta el
hijo de la Rosa' (por su madre).
Y fue Oscar Maderna quien le sugirió cambiar su verdadero nombre
de Héctor González. `Es la guía', le comentó.
A Maderna lo conoció después de cumplir un contrato de seis
meses de actuación en Radio Belgrano, por haber ganado un
concurso de canto promovido por la revista Radiolandia, entre
12.000 aspirantes.
"En ese momento, Maderna era un genio, el Chopin del tango
-evocó-. Y entonces le hice el cuento del pescador italiano y me
sugirió: `De la Rosa en muy italiano, vamos a poner De
Rosas".
Tantos años sobre escenarios hacen del intérprete y hoy docente,
un libro abierto a distintas historias y anécdotas. Como el caso
de su participación junto a Astor Piazzola en la ciudad de Bahía
Blanca, en los desaparecidos números vivos que se intercalaban
entre función y función de cine. Estando en esa ciudad, De Rosas
se percató de que había llevado dos zapatos negros del mismo
pie. Y en ocasión de salir a escena, esa situación motivó entre
los músicos una risotada que hasta el día de hoy recuerda. Y fue
ese mismo día, por la noche, cuando como jurado en un certamen de
belleza, realizado en la localidad de Dorrego, después de
señalar a otros integrantes su parecer, la señorita que él
sugirió fue la ganadora. Y en el momento de cantar un tango él
junto a Piazzolla, esta niña le hizo tantos saludos y
distracciones, que equivocó la letra, lo que llevó a Astor a
parar y decir: `Vamos a comenzar de nuevo porque se ha equivocado
el cantor'.
Tras ese episodio, recordó, nunca más tuvo un inconveniente en
los nueve años que trabajó junto al maestro.
Por último, trajo a la memoria el estreno de "María de
Buenos Aires", la ópera tango de Piazzolla que inicialmente
comenzó a ensayar con Egle Martin. Al dejar esta última el
proyecto, el compositor se vio en la necesidad de buscar
reemplazante y fue así como por sugerencias, concurrieron a una
peña folklórica para conocer a Amelita Baltar. Y lo primero que
elogió Piazzolla al conocerla no fue precisamente su voz, sino
sus piernas.
Junto a De Rosas, se hicieron presentes distintos intérpretes de
tango de nuestra ciudad y Angel Asís, ex integrante del
legendario conjunto folklórico Los Quilla Huasi.
Previo a la palabra de De Rosas, presentó al artista Bocha Lonné
en nombre de la Agrupación El Patio de las Guitarras.
Destacó que ese viernes se realizaría el primero de los
homenajes, planeando concretar uno el primer viernes de cada mes.
Ese reconocimiento, compartido por la confitería Old Swan,
incluirá a grandes figuras de la música nacional y local que
representaron en distintas épocas al folklore y el tango.
Lonné valoró sobre el final, la trayectoria artística de
Héctor De Rosas.
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