|
Bajo el solazo de enero eligieron
el picado
Tanto Omar Santorelli en
Flandria, como Gerardo Garate en Luján, no quieren perder tiempo.
Sin que las altas temperaturas los afecte, ambos equipos se están
preparando con todo en esta pretemporada.
"Bajo el solazo de enero
elegimos el picado; con los dos arcos cruzados que revoleamos
primero; de pique quedó `El tachero' por no jugar `El petiso'; es
que la madre no quiso, tenía zapatos nuevos". Más o menos
así, con alguna palabra cambiada que nuestra memoria no consigue
recordar, comenzaban los versos del poeta de la ciudad Héctor
Gagliardi, reflejando una costumbre típica de años pasados y
aquellos picados de barrio.
Aunque mucho más organizado, pero tratando de rescatar esa
libertad que otorgaba este tipo de disputa, donde el jugador
dejaba soltar toda su imaginación y se atrevía a realizar
aquella gambeta que tenía pensada, los partidos amistosos de
pretemporada le permiten a los técnicos ir descubriendo las
condiciones ocultas de sus jugadores, y tener un panorama más
amplio y saber con qué herramientas contará cuando lleguen los
partidos por los puntos.
Se nos ocurre que ésta es la filosofía de estos encuentros
amistosos, donde además de ir acentuando la condición física y
pulir los detalles técnicos, cada entrenador intenta descubrir
algo más de sus dirigidos; saber si alguno progresó en el
dominio de la pelota, o si aquel "morfón" se decidió
por fin compartir un poco más con el equipo y si aquel otro se
aburrió de bajar pajaritos y ahora le emboca al arco. Tal vez
sean sólo suposiciones nuestras, pero éste es otro de los
condimentos que nos da el fútbol: que cada uno pueda
imaginárselo a su manera.
El caso concreto es que el fútbol de Ascenso está en receso,
pero la pretemporada es corta y hay que aprovechar el tiempo de la
mejor manera posible. Aparentemente, tanto Omar Santorelli en
Flandria como Gerardo Garate en Luján, han coincidido que para
llegar con el mejor ritmo posible a la reanudación de los
campeonatos, hay que jugar muchos partidos. Tal es así que ambos
clubes están jugando un partido amistoso el fin de semana y otro
entre semana, sin dejar de lado los entrenamientos habituales.
El agobiante calor de enero parece no ser una dificultad para los
jugadores de Flandria y Luján. Y en ambos casos, todos se han
prodigado para trabajar con esfuerzo y sin quejarse por tanto
trabajo.
FLANDRIA
El
miércoles, en el Carlos V, Flandria jugó su partido amistoso
frente a un combinado de jugadores libres. En este caso el grupo
está a cargo de Pedro Alexis González, el recordado gran
delantero de San Lorenzo de Almagro.
Sin poder medir con justicia si este combinado era superior o
inferior al que El Canario enfrentó el sábado, hay que rescatar
que hubo una mejora importante en el equipo dirigido por Omar
Santorelli. En esta ocasión, la formación inicial tuvo a Matías
Giordano en el arco; Pérez, Scagliotti y Reyes en el fondo;
Vargas por el lateral derecho; Barrientos y González en el centro
y Vega por izquierda; Menseguéz como enganche, un poco más
arriba Trinidad y el cordobés Ferredes como punta.
Como siempre, la parte más rescatable fue la primera, donde se
mantuvieron las formaciones. Después, en el complemento, los
innumerables cambios le dieron otra fisonomía al partido.
Mientras esto duró Flandria se mostró mucho mejor y lo reflejó
en el tanteador con un contundente 3 a 0, dos goles de cabeza de
Trinidad y el restante de Ferredes.
Para destacar en El Canario estuvieron la entrega de Vargas por
derecha, luchando todas y pasando criteriosamente al ataque cuando
las circunstancias lo permitían; la claridad y el panorama de
González en el medio y el despliegue de Vega por izquierda.
Menseguéz estuvo más activo que de costumbre, mientras que
Trinidad levantó considerablemente su rendimiento siendo uno de
los pilares del mejor juego de Flandria y, además, el autor de
dos goles.
Este mejor rendimiento con relación al amistoso anterior, se
reflejó también en la actitud del técnico, ya que en esta
oportunidad no tuvo que corregir tantos errores. En la mayoría de
los casos, más que dando indicaciones se lo vio alentando y
aprobando lo que hacían sus jugadores en la cancha.
LUJAN
Al día
siguiente, en el predio del barrio San Emilio, el mismo combinado
de libres -con algunas variantes- enfrentó a Luján, partido que
culminó igualado en dos tantos. Aquí Gerardo Garate dispuso,
desde el arranque, a Pablo Borgnia en el arco; mientras que en
defensa estuvo Repeto como líbero, Busca como stoper por derecha
y Guerrero por izquierda. En el medio, una línea de cuatro
compuesta por Giannice, Sosa Moreno, Arce y Marquiegui; Oroná
como enganche y arriba Muñoz y Pagano.
Este esquema funcionó a medias, ya que tras un error defensivo de
Luján el combinado de libres se puso muy rápidamente en ventaja.
Después Luján intentó manejar los tiempos pero lo hizo con
mucha intermitencia. Cuando salía limpio del medio no lograba
claridad en ataque y faltaba definición. Hubo momentos en que el
equipo desplegó un buen juego, tocando y buscando al jugador más
libre, pero al conjunto dirigido por Garate le faltó la puntada
final, donde no supo quebrar la defensa de su ocasional oponente.
En el complemento mejoró bastante el rendimiento durante los
primeros minutos; después, los sucesivos cambios no permitieron
hacer un balance general.
Lo más rescatable de este amistoso es que, por momentos, el
equipo pareció moverse de acuerdo a las pretensiones de su
técnico, aunque le faltó continuidad en esa labor. Sin embargo,
Garate pudo sacar en claro dónde deberá mejorar para ir
encontrando el rendimiento ideal.
|