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Pensé que se trataba de
cieguitos
Lo curioso de este hecho fue que
el grupo de ladrones tenía como cabecilla a un hombre ciego que
impartía cada una de las órdenes. Se trata de un vecino del
barrio Ameghino que, además, tenía pedido de captura por una
causa sobre abuso de menores.
Los
delincuentes de esta ciudad ya no saben qué robar y sus delitos
terminan siendo increíbles. Ahora, una banda encabezada por un
hombre ciego, de 48 años, eligió como blanco llevarse la cabina
del guardabarreras ubicada en el cruce de las vías del
ferrocarril con la calle Pascual Simone.
Suena insólito pero es real. A Marcelo Pablo Costilla
-domiciliado en el barrio Ameghino- la ceguera no le impedía ser
el cabecilla de la banda y mucho menos ser quien impartía las
órdenes dentro de la pequeña organización delictiva compuesta
por cuatro ladrones, entre ellos una mujer.
El sábado la banda salió desde el barrio Ameghino en una
camioneta Fiat Fiorino blanca con patente TRE 393. La intención
era clara: cometer un robo que, al menos, se caracterizara por ser
original.
Por eso se dirigieron hacia el paso nivel que limita a los barrios
Sarmiento y San Cayetano. Al llegar al lugar comenzaron a
trabajar, sin importarles nada, para descolocar la casilla donde
se refugia el hombre que alerta a los automovilistas sobre la
presencia del tren. En ese puesto, una persona trabaja durante
varias horas debido a que aún no han sido colocadas las barreras
reglamentarias y se trata de un cruce peligroso.
Los ladrones creyeron que todo les estaba saliendo a la
perfección. Tardaron pocos minutos en desarmar la casilla y, una
vez listos, cargaron la pequeña casilla en la parte trasera de la
Fiorino que no tenía la cúpula.
Los cinco delincuentes no perdieron más tiempo. Se montaron
rápidamente a la camioneta y huyeron del escenario del delito.
Sin embargo, alguien pudo observar de lejos sus movimientos y dio
aviso a la policía de la Comisaría Primera de Luján.
En ese momento la estrategia que estaba ideada a la perfección
les falló. Cuando la banda escapaba se cruzó con un patrullero
de la seccional local. La Fiorino no pasó desapercibida ante los
ojos de la policía y fue interceptada.
La banda improvisó de inmediato una fuga que le permitiera zafar
de la emboscada policial. Pero sólo fue éxitosa para dos de los
delincuentes, entre ellos la única mujer que formaba parte de la
banda.
La suerte no estuvo del lado del resto de los ocupantes de la
Fiorino: los efectivos detuvieron a dos menores de 14 y 16 años y
a quien era el cabecilla de la banda, Costilla.
Según informó la policía local, este hombre vive en Ricardo
Rojas al 2500 y es un vecino conocido en el barrio por sus
antecedentes penales. Su ceguera no era un impedimento para abusar
de menores ya que en la Justicia mercedina existe una causa en la
que se lo imputa por el delito de "Corrupción de
menores".
Por esta causa, el Dr. Costía de la UFI Nº 2 del Departamento
Judicial de Mercedes había dictado una notificación en todas las
comisarías de la zona con el pedido de captura de Costilla.
Una vez que los ladrones fueron trasladados y alojados en los
calabozos de la comisaría de la calle Las Heras, se investigó
acerca de la procedencia de la camioneta Fiat en la que se
movilizaban.
Esa fue otra sorpresa para los policías. La Fiorino poseía
pedido de secuestro de la Comisaría Novena de San Martín. El 29
de diciembre del año pasado, había sido sustraída a su
propietario, Horacio Alberto Matteo, en la jurisdicción del
Departamento Judicial de San Martín. La causa de "Hurto de
automotor", era tramitada por la UFI Nº 10. La camioneta
quedó secuestrada en la dependencia local junto con la casilla.
Por el momento, en Mercedes se inició un nuevo sumario caratulado
"Tentativa de robo en poblado y en banda" y se dio
intervención al Juzgado de Menores quien dispuso la libertad
inmediata de los ladrones de 14 y 16 años.
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