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Barrio Ameghino: zona liberada
Una banda de delincuentes del
barrio Ameghino se cree dueña de la zona. Cometen delitos a mano
armada a toda hora y ante la vista de todos los vecinos. La semana
pasada, le robaron la moto a una mujer que estaba trabajando en el
lugar a las 11 de la mañana.
Los barrios de Luján son tierra
de nadie. Cada vez hay más zonas en las que los vecinos deben
"pagar peaje" para poder transitar con tranquilidad. Las
bandas delictivas se apoderan de determinados sectores en los
cuales reina la ley de la selva.
Uno de los más peligrosos es el barrio Ameghino. Quienes deben
frecuentar sus calles están expuestos al peligro que los
atormenta paso a paso. Este es el caso de Andrea -quien prefirió
mantener su apellido en el anonimato por miedo. Se trata de una
mujer que trabaja como preventista de una distribuidora de bebidas
a quien le robaron su moto a la vista de los vecinos.
El sábado, en la edición en internet de EL CIVISMO se publicó
una carta de lectores donde la mujer contó en detalle la odisea
que le tocó vivir en torno al asalto que sufrió días atrás.
Esta carta será publicada el sábado próximo en la edición en
papel en la sección "Hemos Recibido".
Andrea debió transitar en su moto por el barrio Ameghino. Cuando
llegó a la esquina de Fernández Moreno y Suipacha, la mujer se
cruzó con dos menores que vieron oportuno cometer un delito
dentro de su zona.
Por eso, sacaron un arma de fuego, le apuntaron y la obligaron a
bajarse de la moto Zanella. Pese a su indignación, la mujer no
dudó en acatar las órdenes y entregar no sólo su moto sino
también sus pertenencias.
Eran recién las 11.30 de la mañana y los menores delincuentes ya
se habían apoderado de la moto y de unos 100 pesos como por arte
de magia. El atraco duró menos de 5 minutos.
La mujer hizo la denuncia en Luján Primera pero aún no tuvo
novedades de la causa. Según trascendió, el ciclomotor fue visto
por estos días transitando por el barrio y algunos vecinos
aseguraron que se encuentra en una vivienda de la calle Del Pilar
donde estarían refugiados los autores de este ilícito. Se
trataría de los mismos individuos que atacaron a balazos a un
joven en la laguna de Naveira el domingo 12 de enero. Este hecho
se dio a conocer por este medio en su edición del sábado.
La peligrosidad y la impunidad con que actúan estos sujetos es
tal que, a pesar de ser perfectamente identificados tanto por la
policía como por los vecinos, siguen cometiendo todo tipo de
delitos a plena luz del día como si nada ocurriera.
De hecho, el sábado 11 varios testigos aseguraron que a las 8 de
la mañana se produjo un descomunal tiroteo entre bandas que
obligó a muchas personas a no poder salir de sus casas para
concurrir a sus trabajos.
Esa misma mañana fueron víctimas de robo un remisero, un
repartidor de garrafas y un camión que transportaba mercadería
hacia un comercio del barrio. Y, a media mañana, varios de los
protagonistas de esta balacera se encontraban en una de las
esquinas mostrando sus armas como si fueran los dueños de la
zona.
Todos estos acontecimientos fueron dados a conocer a la policía
de Luján Primera quien también tiene bien determinado quiénes
son y dónde encontrar a estos sujetos. Sin embargo, no se sabe
por qué motivo no actúan.
Por otra parte, se conoció que desde hace tiempo, las personas
que son víctimas de asaltos optan por responder a las leyes de la
delincuencia y enviar a algún emisario a negociar con los
ladrones: intentan comprarles la moto que les robaron por poco
dinero. En estos tiempos, ésta es la única manera que les da la
posibilidad a los damnificados de recuperar lo que les
sustrajeron.
La problemática está siendo cada vez más complicada y los
delincuentes cuentan con beneficios que ya no existen para los
vecinos honestos. La ley de la calle está ganando terreno dentro
de la sociedad y la policía no pone límites ni da respuestas
concretas a las víctimas de la delincuencia urbana.
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