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Nueva fiesta de la cultura
Durante tres días, cuatro
jóvenes emprendedores dieron forma al nuevo encuentro, que como
el año anterior y con el apoyo del público, reunió teatro,
exposiciones, conferencias, música y talleres. La cita, esta vez,
fue en el Polideportivo.
Aún
con crisis, y lejos de cruzarse de brazos y esperar mejores
tiempos, cuatro jóvenes se dieron a la fatigosa tarea de poner en
marcha, por segunda vez, un grandioso emprendimiento cultural. El
nombre, "Kulturarte", que tuvo su primera y exitosa
edición el año último en el salón Multiuso San Cayetano.
Entonces, y casi sin proponérselo, la comunidad de ese barrio y
alrededores, tuvo a lo largo de tres días un verdadero encuentro
con el arte en sus más disímiles formas. Fue una ocasión
certera de arrimar la cultura a otro sector, y principalmente,
acercar propuestas que para muchos resultó un descubrimiento.
Este año, y con el objetivo e intención manifiesta de plantear
la propuesta en otro ámbito, "Kulturarte" hizo pie en
el Polideportivo, en cuyas instalaciones superiores y espacios
verdes, se desarrolló el encuentro.
En términos generales, la muestra reunió las características
evidenciadas en la primera realización.
Contó con un cronograma de actividades que, iniciadas a las 16,
se extendieron sin pausa por espacio de toda la tarde y hasta bien
entrada la noche, cuando los números musicales se plegaron para
poner otro acento rítmico a la propuesta.
La diversidad del programa, en consecuencia, movilizó a una
inmensa cantidad de gente, que a diferencia del año último, no
sólo debió concentrarse en un sólo ámbito, sino, de acuerdo a
la agenda prevista, desplazarse hacia uno u otro sitio.
La difusión previa del programa y la entrega ya en el lugar de
una pequeña revista de distribución gratuita, que reunió la
historia del grupo, el cronograma detallado día por día y hora
por hora y los nombres de quienes se plegaron con su aporte al
encuentro, facilitó a los visitantes incursionar por uno u otro
lugar, y participar del acto deseado.
En este aspecto, no sólo es valorable la actitud de los cuatro
jóvenes, sino de todos quienes, con su aporte, posibilitaron
edificar esta nueva realización, que es de esperar tenga su
continuidad en el tiempo.
Tres días plenos
A partir del viernes por la tarde, "Kulturarte" se puso
en marcha. Ya desde temprano mucha gente se acercó para curiosear
las distintas actividades. Por un lado, se movilizaron al primer
piso, donde numerosas creaciones concitaron la atención del
visitante. Allí, una de las organizadoras se encargaba de
orientar al público acerca de las diferentes propuestas, con la
amabilidad de que hacen gala quienes llevaron adelante el
proyecto.
En otros sectores, hubo tiempo para disfrutar de bailes, que en
algunos casos aportaban pequeños danzarines, con gracia y
despliegue de movimientos y colores, y en otro, el público mismo,
que se vinculó rápidamente con el propósito de tomar parte de
los talleres.
Hubo en este sentido, distintas opciones, como un modo de
complacer a los más diversos gustos.
Sin vergüenza, hombres y mujeres de distintas edades se plegaron
a tomar parte de los talleres, que exigían a uno y otro, mucho
movimiento. Y entre risas, balanceos y la orientación de los
guías, avanzaba el programa.
Hubo un taller literario, abierto, del que pudo participar todo
aquel con vocación de poeta o escritor, o simplemente ser un
observador de los universos que planteaban otras personas.
Hubo cine, con la exhibición de cortometrajes y para quienes
disfrutan especialmente del sonido rock o blues, y también
folklore, la presencia de numerosos grupos o bandas y solistas,
que pasearon por los variados ritmos a todos aquellos que se
acercaron al encuentro ya puesto el sol.
Como el año anterior, la propuesta fue sólida, múltiple y
fundamentalmente, concurrida.
Pinturas y otras expresiones
En el primer piso del Polideportivo, con buena disposición y
distribución, se expusieron pinturas, dibujos, grabados,
esculturas, xilografías, fotografías, máscaras y esculturas en
gomaespuma.
Las obras fueron firmadas por Adriana Viera, Nicolás Distéfano,
Analía López, Belén Braile, Alejandra Hernández, Aníbal
Randazzo, Leonardo Vignau, Alejandro "Japonesa", Mariano
Blanco, Daniel Sosena, Mariana Maese, Grupo Trinomio, Liliana
Benítez, Juan Acoto, Malvina Tejas, Cristian Hecuilli, Soledad
Girilo, Angel Gutiérrez, Lalo Salas, Carlos Atensio, Cecilia
Valentini y Lucas.
En el amplio espacio verde del lugar se levantó un escenario y
frente al mismo, se dispusieron sillas que fueron ocupadas por el
público que asistió a los distintos actos.
Los artistas y grupos musicales encargados de cerrar la muestra,
fueron Martín Taboada, Mozambique, Khalos Daimon, La Suburbana,
Singlar, Destierro, Caracol Todo, Diablos Nena, Hacia el otro
lado, David Man, Malaika, La Rokola, Mónica Navarro, Montreal,
Panty Villagra, Off, Nodidos y La Cachafaz Blues.
Entre los grupos de danzas, teatros y talleres, se hicieron
presentes Fabiana Coronel, con danzas árabes, Carla Galdames y
Nicolás Goitía, con salsa, el grupo Cascanueces, dirigido por
Valeria Helfer, el Grupo El Taller que se hizo presente con danzas
árabes; cine que llegó con el aporte de Laura Vázquez, tango
con Alba Braile, carnaval boliviano que acercó el Grupo
Copacabana, candombe uruguayo que aportó el grupo Malaika y el
grupo de teatro Post Meridiano.
Una salida distinta
El amplio espacio verde del lugar, diariamente utilizado como
epicentro de los más variados deportes, en este caso sirvió para
invitar a grupos familiares a compartir otra experiencia. No se
trató ya de deportes sino arte.
En muchos casos, provistos de reposeras y sillas desplegables,
muchas familias con pequeños de distintas edades, encontraron
ubicación próxima al escenario para no perder detalle de ninguno
de los actos programados.
Para quienes no llegaron provistos de elementos, hubo sillas a
disposición y un bar, que atendió durante las tres jornadas, con
precios accesibles; el lugar así adquirió la similitud de un
interesante picnic, con grupos distribuidos en uno y otro lugar.
Pero la cálida temperatura de los tres días no impidió que
algunos, con niños inclusive, se condujeran a una pequeña salita
donde fueron proyectados cortometrajes y documentales de variada
procedencia latinoamericana. En este caso, también hubo un
conductor que hilvanó las ideas de las películas, siendo la
misma la directora de los cortos exhibidos.
Un locutor se encargó de animar y orientar a los visitantes sobre
los distintos actos, invitándolos a sumarse a los mismos.
Fueron tres días de sol, arte y público de las más diversas
edades que, como sucedió el año anterior, se acercó con
curiosidad para apreciar las distintas expresiones del arte local.
Una propuesta que, como se expresó anteriormente, es de desear
continúe en los próximos años.
Los organizadores
"Kulturarte" -como se desprende del programa de mano
distribuido- surge de un grupo de cuatro jóvenes que se
propusieron crear un espacio libre y abierto para todos aquellos
artistas que no encontraban dónde expresarse. Así fue que en el
mes de febrero de 2002 decidieron llevar a cabo esta idea que
lograron concretar gracias a la adhesión y el apoyo de
muchísimas personas.
El evento se extendió por tres días consecutivos durante los
cuales gran cantidad de público disfrutó de los diversos
talleres, charlas, exposiciones, obras de teatro, literatura,
shows y música en vivo.
Debido al éxito inesperado del 1º Encuentro de Arte y Cultura,
decidieron concretar una segunda edición con la ilusión de que
muchos más se sumaran a la experiencia.
Son los responsables de poner en marcha Kulturarte, Analía
López, Richard Rodríguez, María Silva y Belén Braile.
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