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Sábado 1º de Marzo de 2003  - CULTURA & ESPECTACULOS

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María Laura Vásquez, una joven directora
Contar historias

El sábado por la tarde estuvo presente en nuestra ciudad la joven María Laura Vásquez. Luego de vivir su infancia y adolescencia en Luján, cursó estudios de dirección cinematográfica en Cuba. También trabajó en Venezuela. Un sueño que la persigue: contar historias.

El trabajo y perfeccionamiento realizado durante dos años en Cuba y tres en Venezuela le han dejado un incontable número de producciones de las que ha participado dentro de todos los roles posibles. María Laura Vásquez incursionó en la dirección, redacción de guión, actuación, montaje, fotografía, cámara, producción, sonido y asistente de dirección.
Esta joven llegó a nuestra ciudad a los 7 años, cursó sus estudios primarios en la Escuela Nº 14 y los secundarios en la Escuela Comercial "Adelina de María de Bertola". De estos momentos le quedan amistades y recuerdos invaluables.
Su pasión por el cine comenzó a inquietarla durante su adolescencia y a los 17 años decidió estudiar en el Instituto de Arte Cinematográfico de Avellaneda; paralelamente, ingresó a la carrera de Artes Combinadas, Análisis y Crítica Cinematográfica de la Universidad de Buenos Aires.
En busca de nuevos horizontes dio examen para ingresar a la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, La Habana, Cuba. La institución es una de las más prestigiosas en el género y convoca a 40 jóvenes de todo el mundo para participar de dos años intensivos de formación teórica y práctica.
María Laura es una cineasta de mirada despierta y atenta al mundo que la rodea. Sus jóvenes 26 años le han dejado en su haber valiosas experiencias movidas por una pasión cinematográfica que la ha llevado a lanzarse al mundo en busca de un sueño. Esa misma mirada y esa misma pasión la hacen hoy una mujer de gran apertura y claridad de ideas.
Abierta al diálogo, el sábado por la tarde en el contexto de la fiesta cultural realizada por el Grupo Independiente Kulturarte, dialogó con EL CIVISMO sobre su vida, sus trabajos y experiencias en Cuba y Venezuela. La ocasión sirvió para mostrar algunos de sus trabajos como directora y motivar el debate con el público presente.
Con un resultado positivo para el ingreso a la escuela cubana, a los 21 años emprendió el viaje que la llevaría a formarse junto a directores de la talla de Jim Sheridan ("En el nombre del Padre" y "Mi pie izquierdo"), los hermanos Cohen, Francis Ford Coppola, Etore Scola, Constantin Costa Gavras, entre otros. Incluso participó de un seminario de guión dictado por el escritor Gabriel García Márquez, quien también es el director de la Escuela cubana.
El sistema educativo se maneja a partir de seminarios que permiten que los docentes convivan con los alumnos durante las dos semanas de trabajo intensivo. Respecto de esta característica, Laura comentó que "para los directores progresistas del mundo es como el sueño de la unión de los países y la creación de la unión latinoamericana, por eso es que van profesores muy grossos como forma de apoyo el proyecto".

LA EXPERIENCIA CUBANA
La experiencia cultural fue sumamente amplia, desde la convivencia con los jóvenes estudiantes hasta la posibilidad de vivir dentro del sistema cubano. "Fue muy fuerte. Había chicos de Europa, Francia, España, Japón, Africa, Asia y muchos de América Latina. El intercambio es bárbaro porque no sólo estudiás con ellos, sino que convivís, pasan a ser tu familia", comentó la joven directora.
Respecto de esta experiencia también explicó que "vivíamos en el medio del campo y salíamos sólo los fines de semana, porque en Cuba la movilidad es muy difícil. Estábamos en una isla dentro de otra isla. Los más loco es que luego de dos años pasan a ser como tu familia y en el 99% de los casos no vas a volver a ver a ninguno".
La experiencia de vivir en un sistema socialista y el compartir su vida con jóvenes de variadas culturas la han formado, cuestionado, acompañado, motivado, incluso enamorado. "La vida en Cuba es otro mundo. Pude conocer un sistema económico y cultural diferente. Si bien no es el auge de la revolución, plantea otro estado de las cosas totalmente distinto. Es distinta la relación con la propiedad privada, con el dinero, las relaciones sociales", comentó Laura Vásquez.
Pese a lo que se pueda creer, la joven cineasta aclaró que no tuvieron ningún tipo de restricciones en las temáticas y estéticas a presentar. Y tal libertad, "influye en lo que uno piensa respecto a la relación del hombre y el estado, y en la concepción de la libertad que es tan diferente en el mundo comunista y en el capitalista".
Luego de dos años de arduo trabajo, finalizó sus estudios de dirección con cinco producciones en su haber: "El hombre muerto" (corto de ficción en 16 mm.), "Viceversa" (corto de ficción en Betacam), "Materia" (corto de ficción en 35 mm., tesis final de sus estudios en la escuela). Dentro del género documental estuvo a cargo de la dirección de "Elian, un niño entre las aguas" y "Seremos como seremos", una mirada al adoctrinamiento ideológico en las escuelas primarias de la Cuba socialista.

LA EXPERIENCIA VENEZOLANA
Finalizado el curso en la institución cubana, el amor la llevó a Venezuela. Junto a su novio venezolano llegaron a Caracas cuando el actual presidente Hugo Chávez ganaba su segunda elección con el 80% del electorado a su favor. Otra cultura diferente, otro sistema, otras costumbres y el mismo objetivo: contar historias.
Esta etapa de la historia venezolana estuvo marcada por el resurgimiento cultural en favor de las clases marginadas. Este 80% del electorado que optó por Chávez, hasta ese momento no había tenido voz dentro de los medios de comunicación, y si ocupaban algún espacio era desde la óptica del ojo burgués.
En este sentido, María Laura Vásquez agregó que "Chávez potenció mucho lo que son empresas culturales dentro del país. Desde el Ministerio de Cultura salían convocatorias para que la gente presentara diferentes proyectos que el Estado subvencionaba. No te daban el crédito, sino que invertían el dinero y no había que devolverlo". Este fue uno de los agentes motivadores que la llevaron a realizar dos programas televisivos con la posibilidad de poder contar historias que no fueran necesariamente rentables y que reflejaran la vida y cultura de esa gran mayoría silenciada.
Uno de los programas televisivos de los que participó proyectaba cortos latinoamericanos, y en el segundo se abocó a la realización de documentales que mostraran las diferentes problemáticas urbanas. Estas producciones presentadas bajo el nombre Cinema TV Documental trataron temas variados en los que se vieron reflejados los grupos marginados: la vida en los cerros venezolanos, un hospital de emergencia que por la cantidad de heridos de armas de fuego y cuchillos que recibe a diario entraría dentro de la categoría de hospital de guerra, pensiones marginales dentro de Caracas, la influencia de los juegos de azar en la vida cotidiana del pueblo, etc.
Aquí también rescató la libertad con que las producciones se llevaban a cabo. "No había ningún tipo de presión ni bajada de línea, no era necesario hablar románticamente de las cosas", comentó la directora que actualmente vive en Capital Federal y visita periódicamente a amigos y conocidos que la requieren en nuestra ciudad. En permanente búsqueda de nuevos proyectos, comentó que está dando clases en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo y que tiene en vista realizar documentales; entre ellos, está investigando la vida de una "madama" de la ciudad de Necochea. Con este objetivo María Laura convivió durante diez días con la mujer que hace 50 años dirige el lugar, para poder conocer su vida y llegar a entender desde qué óptica contar la historia.
A seis meses de su regreso a nuestro país, comentó que está tratando de insertarse en el sistema audiovisual nacional, aunque explicó que "acá es mucho más competitivo y complejo que en otros países de latinoamérica; se produce más pero hay miles de personas que hacen cine. Hay que pagar mucho derecho de piso".
Respecto de los cambios que notó en la producción cinematográfica nacional a su regreso, comentó que cuando partió hacia Cuba el cine argentino era muy discursivo, se hablaba mucho y los personajes verbalizaban todo lo que les pasaba". Actualmente entiende que se está haciendo un cine de situaciones "donde el dramatismo, la situación social y los motivos de los personajes se tratan a través de las acciones. Me parece que los nuevos directores se han impregnado de una forma nueva de contar", concluyó.

Sus trabajos
En el marco de la proyección de cortometrajes propuesta por la jornada de arte realizada por el Grupo Independiente Kulturarte, María Laura Vásquez mostró algunos de sus trabajos.
Primero pudo verse "Seremos como seremos", documental de 14 minutos que refleja el adoctrinamiento ideológico en las escuelas primarias cubanas. El film deja reflejada la postura educativa del gobierno de Fidel Castro. Términos como "la invasión y masacre de los yanquis", "la matanza de los héroes cubanos" y "autodeterminación de nuestro pueblo" son reflejo de las firmes posturas que los niños reciben.
El documental muestra situaciones de clase en la que una de las consignas fue escribir cómo demuestran el amor a su patria, y qué darían por ella, o por qué quieren ser como el "Che" Guevara. A esto se le suma la práctica de tiro como parte de la actividad curricular de la institución, destreza que los jóvenes alumnos desarrollaban con admirable precisión.
La directora comentó que pese a lo delicado que pueda parecer la filmación del tema, no tuvo inconvenientes a la hora de la realización. Sobre su producción comentó que "este es un documental muy abierto, no es panfletario, sólo plantea que hay un adoctrinamiento físico y psicológico en las escuelas. Esto tiene que ver con que poseen un concepto de mundo, de lucha, de vida, de nación y de patriotismo totalmente diferente al nuestro. Ellos lo hacen desde un sentimiento patriótico y de defensa a su autodeterminación como pueblo".
Y continuó explicando que "tuve toda la ayuda necesaria de parte de la escuela cubana para filmar todo esto. No hubo ningún tipo de censura, es más, asumían un lugar de más dureza cuando estaba la cámara encendida porque cuanto más patriótico se presentaban mejor era para ellos".
Posteriormente, con el público presente, grandes y chicos debatieron junto a la directora del documental sobre los pro, los contras y las ideas que surgían de la proyección del corto.
Cerrada la charla, se pudo ver el corto de ciencia ficción "Materia", film que fue la tesis de la carrera de directora cursada en la escuela cubana. Allí pudo verse un original manejo de tomas que reflejadas en el blanco y negro de la producción, dieron realce a las situaciones planteadas en este thriller psicológico.
El domingo también se proyectó otra de sus producciones. En este caso, fue el documental realizado en Venezuela donde se refleja la vida cotidiana en las pensiones marginales de la ciudad de Caracas.


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