|
Contar historias
El sábado por la tarde estuvo
presente en nuestra ciudad la joven María Laura Vásquez. Luego
de vivir su infancia y adolescencia en Luján, cursó estudios de
dirección cinematográfica en Cuba. También trabajó en
Venezuela. Un sueño que la persigue: contar historias.
El
trabajo y perfeccionamiento realizado durante dos años en Cuba y
tres en Venezuela le han dejado un incontable número de
producciones de las que ha participado dentro de todos los roles
posibles. María Laura Vásquez incursionó en la dirección,
redacción de guión, actuación, montaje, fotografía, cámara,
producción, sonido y asistente de dirección.
Esta joven llegó a nuestra ciudad a los 7 años, cursó sus
estudios primarios en la Escuela Nº 14 y los secundarios en la
Escuela Comercial "Adelina de María de Bertola". De
estos momentos le quedan amistades y recuerdos invaluables.
Su pasión por el cine comenzó a inquietarla durante su
adolescencia y a los 17 años decidió estudiar en el Instituto de
Arte Cinematográfico de Avellaneda; paralelamente, ingresó a la
carrera de Artes Combinadas, Análisis y Crítica Cinematográfica
de la Universidad de Buenos Aires.
En busca de nuevos horizontes dio examen para ingresar a la
Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los
Baños, La Habana, Cuba. La institución es una de las más
prestigiosas en el género y convoca a 40 jóvenes de todo el
mundo para participar de dos años intensivos de formación
teórica y práctica.
María Laura es una cineasta de mirada despierta y atenta al mundo
que la rodea. Sus jóvenes 26 años le han dejado en su haber
valiosas experiencias movidas por una pasión cinematográfica que
la ha llevado a lanzarse al mundo en busca de un sueño. Esa misma
mirada y esa misma pasión la hacen hoy una mujer de gran apertura
y claridad de ideas.
Abierta al diálogo, el sábado por la tarde en el contexto de la
fiesta cultural realizada por el Grupo Independiente Kulturarte,
dialogó con EL CIVISMO sobre su vida, sus trabajos y experiencias
en Cuba y Venezuela. La ocasión sirvió para mostrar algunos de
sus trabajos como directora y motivar el debate con el público
presente.
Con un resultado positivo para el ingreso a la escuela cubana, a
los 21 años emprendió el viaje que la llevaría a formarse junto
a directores de la talla de Jim Sheridan ("En el nombre del
Padre" y "Mi pie izquierdo"), los hermanos Cohen,
Francis Ford Coppola, Etore Scola, Constantin Costa Gavras, entre
otros. Incluso participó de un seminario de guión dictado por el
escritor Gabriel García Márquez, quien también es el director
de la Escuela cubana.
El sistema educativo se maneja a partir de seminarios que permiten
que los docentes convivan con los alumnos durante las dos semanas
de trabajo intensivo. Respecto de esta característica, Laura
comentó que "para los directores progresistas del mundo es
como el sueño de la unión de los países y la creación de la
unión latinoamericana, por eso es que van profesores muy grossos
como forma de apoyo el proyecto".
LA EXPERIENCIA CUBANA
La experiencia cultural fue sumamente amplia, desde la convivencia
con los jóvenes estudiantes hasta la posibilidad de vivir dentro
del sistema cubano. "Fue muy fuerte. Había chicos de Europa,
Francia, España, Japón, Africa, Asia y muchos de América
Latina. El intercambio es bárbaro porque no sólo estudiás con
ellos, sino que convivís, pasan a ser tu familia", comentó
la joven directora.
Respecto de esta experiencia también explicó que "vivíamos
en el medio del campo y salíamos sólo los fines de semana,
porque en Cuba la movilidad es muy difícil. Estábamos en una
isla dentro de otra isla. Los más loco es que luego de dos años
pasan a ser como tu familia y en el 99% de los casos no vas a
volver a ver a ninguno".
La experiencia de vivir en un sistema socialista y el compartir su
vida con jóvenes de variadas culturas la han formado,
cuestionado, acompañado, motivado, incluso enamorado. "La
vida en Cuba es otro mundo. Pude conocer un sistema económico y
cultural diferente. Si bien no es el auge de la revolución,
plantea otro estado de las cosas totalmente distinto. Es distinta
la relación con la propiedad privada, con el dinero, las
relaciones sociales", comentó Laura Vásquez.
Pese a lo que se pueda creer, la joven cineasta aclaró que no
tuvieron ningún tipo de restricciones en las temáticas y
estéticas a presentar. Y tal libertad, "influye en lo que
uno piensa respecto a la relación del hombre y el estado, y en la
concepción de la libertad que es tan diferente en el mundo
comunista y en el capitalista".
Luego de dos años de arduo trabajo, finalizó sus estudios de
dirección con cinco producciones en su haber: "El hombre
muerto" (corto de ficción en 16 mm.), "Viceversa"
(corto de ficción en Betacam), "Materia" (corto de
ficción en 35 mm., tesis final de sus estudios en la escuela).
Dentro del género documental estuvo a cargo de la dirección de
"Elian, un niño entre las aguas" y "Seremos como
seremos", una mirada al adoctrinamiento ideológico en las
escuelas primarias de la Cuba socialista.
LA EXPERIENCIA VENEZOLANA
Finalizado el curso en la institución cubana, el amor la llevó a
Venezuela. Junto a su novio venezolano llegaron a Caracas cuando
el actual presidente Hugo Chávez ganaba su segunda elección con
el 80% del electorado a su favor. Otra cultura diferente, otro
sistema, otras costumbres y el mismo objetivo: contar historias.
Esta etapa de la historia venezolana estuvo marcada por el
resurgimiento cultural en favor de las clases marginadas. Este 80%
del electorado que optó por Chávez, hasta ese momento no había
tenido voz dentro de los medios de comunicación, y si ocupaban
algún espacio era desde la óptica del ojo burgués.
En este sentido, María Laura Vásquez agregó que "Chávez
potenció mucho lo que son empresas culturales dentro del país.
Desde el Ministerio de Cultura salían convocatorias para que la
gente presentara diferentes proyectos que el Estado subvencionaba.
No te daban el crédito, sino que invertían el dinero y no había
que devolverlo". Este fue uno de los agentes motivadores que
la llevaron a realizar dos programas televisivos con la
posibilidad de poder contar historias que no fueran necesariamente
rentables y que reflejaran la vida y cultura de esa gran mayoría
silenciada.
Uno de los programas televisivos de los que participó proyectaba
cortos latinoamericanos, y en el segundo se abocó a la
realización de documentales que mostraran las diferentes
problemáticas urbanas. Estas producciones presentadas bajo el
nombre Cinema TV Documental trataron temas variados en los que se
vieron reflejados los grupos marginados: la vida en los cerros
venezolanos, un hospital de emergencia que por la cantidad de
heridos de armas de fuego y cuchillos que recibe a diario
entraría dentro de la categoría de hospital de guerra, pensiones
marginales dentro de Caracas, la influencia de los juegos de azar
en la vida cotidiana del pueblo, etc.
Aquí también rescató la libertad con que las producciones se
llevaban a cabo. "No había ningún tipo de presión ni
bajada de línea, no era necesario hablar románticamente de las
cosas", comentó la directora que actualmente vive en Capital
Federal y visita periódicamente a amigos y conocidos que la
requieren en nuestra ciudad. En permanente búsqueda de nuevos
proyectos, comentó que está dando clases en la Universidad de
las Madres de Plaza de Mayo y que tiene en vista realizar
documentales; entre ellos, está investigando la vida de una
"madama" de la ciudad de Necochea. Con este objetivo
María Laura convivió durante diez días con la mujer que hace 50
años dirige el lugar, para poder conocer su vida y llegar a
entender desde qué óptica contar la historia.
A seis meses de su regreso a nuestro país, comentó que está
tratando de insertarse en el sistema audiovisual nacional, aunque
explicó que "acá es mucho más competitivo y complejo que
en otros países de latinoamérica; se produce más pero hay miles
de personas que hacen cine. Hay que pagar mucho derecho de
piso".
Respecto de los cambios que notó en la producción
cinematográfica nacional a su regreso, comentó que cuando
partió hacia Cuba el cine argentino era muy discursivo, se
hablaba mucho y los personajes verbalizaban todo lo que les
pasaba". Actualmente entiende que se está haciendo un cine
de situaciones "donde el dramatismo, la situación social y
los motivos de los personajes se tratan a través de las acciones.
Me parece que los nuevos directores se han impregnado de una forma
nueva de contar", concluyó.
Sus trabajos
En el marco de la proyección de cortometrajes propuesta por la
jornada de arte realizada por el Grupo Independiente Kulturarte,
María Laura Vásquez mostró algunos de sus trabajos.
Primero pudo verse "Seremos como seremos", documental de
14 minutos que refleja el adoctrinamiento ideológico en las
escuelas primarias cubanas. El film deja reflejada la postura
educativa del gobierno de Fidel Castro. Términos como "la
invasión y masacre de los yanquis", "la matanza de los
héroes cubanos" y "autodeterminación de nuestro
pueblo" son reflejo de las firmes posturas que los niños
reciben.
El documental muestra situaciones de clase en la que una de las
consignas fue escribir cómo demuestran el amor a su patria, y
qué darían por ella, o por qué quieren ser como el
"Che" Guevara. A esto se le suma la práctica de tiro
como parte de la actividad curricular de la institución, destreza
que los jóvenes alumnos desarrollaban con admirable precisión.
La directora comentó que pese a lo delicado que pueda parecer la
filmación del tema, no tuvo inconvenientes a la hora de la
realización. Sobre su producción comentó que "este es un
documental muy abierto, no es panfletario, sólo plantea que hay
un adoctrinamiento físico y psicológico en las escuelas. Esto
tiene que ver con que poseen un concepto de mundo, de lucha, de
vida, de nación y de patriotismo totalmente diferente al nuestro.
Ellos lo hacen desde un sentimiento patriótico y de defensa a su
autodeterminación como pueblo".
Y continuó explicando que "tuve toda la ayuda necesaria de
parte de la escuela cubana para filmar todo esto. No hubo ningún
tipo de censura, es más, asumían un lugar de más dureza cuando
estaba la cámara encendida porque cuanto más patriótico se
presentaban mejor era para ellos".
Posteriormente, con el público presente, grandes y chicos
debatieron junto a la directora del documental sobre los pro, los
contras y las ideas que surgían de la proyección del corto.
Cerrada la charla, se pudo ver el corto de ciencia ficción
"Materia", film que fue la tesis de la carrera de
directora cursada en la escuela cubana. Allí pudo verse un
original manejo de tomas que reflejadas en el blanco y negro de la
producción, dieron realce a las situaciones planteadas en este
thriller psicológico.
El domingo también se proyectó otra de sus producciones. En este
caso, fue el documental realizado en Venezuela donde se refleja la
vida cotidiana en las pensiones marginales de la ciudad de
Caracas.
|