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Un Consejo como le gusta al
Gobierno
El sábado, la asamblea
convalidó los integrantes que ya estaban previamente elegidos por
el intendente. De los 119 que participaron, 80 están vinculados
con el PJ oficial. Hay localidades que no están representadas.
Con
la participación predominante de empleados municipales, punteros
políticos del PJ oficial, manzaneras, fomentistas que responden a
la actual administración y alguno que otro vecino que no integra
la estructura del gobierno, el sábado por la mañana se realizó
la asamblea que desembocó en la elección de 10 de los 14
miembros que conforman el llamado Consejo de la Seguridad
Ciudadana.
Este órgano fue elegido en un ámbito de dudosa pluralidad
ideológica y, por ende, de legitimidad, dado que tanto las
fuerzas políticas que tienen representatividad en el Concejo
Deliberante, como la gran mayoría -por no decir todos- de los
partidos políticos de esta ciudad y un amplio sector de la
comunidad, le dio la espalda al proyecto pro seguridad.
Este consejo tendrá a su cargo administrar el Fondo de la
Seguridad Ciudadana, cuyos ingresos provendrán de la "tasa
de seguridad" que viene adosada junto con la factura de la
luz. Con ese dinero se piensa crear un comando de patrullas para
prevenga hechos delictivos durante las 24 horas.
La propuesta fue elaborada por el secretario de Gobierno, Salvador
Faro; el inspector General, Gustavo Sicca; el presidente de la
comisión de Seguridad del cuerpo deliberativo, el concejal
Gabriel Jurina y su colega de bancada, el edil del PJ, Eduardo
Gallego. Los cuatro políticos mencionados están al frente del
Consejo: los dos primeros por decisión del Departamento Ejecutivo
y los dos restantes en representación del Concejo Deliberante,
aunque no cuentan con el aval de los bloques opositores.
Estos cuatros funcionarios fueron los encargados de delinear una
propuesta tendiente a frenar el indisimulable avance de la
delincuencia, que viene azotando en todos los frentes a los
lujanenses. Sin embargo, desde el primer momento en que se
conoció el proyecto de la Seguridad Ciudadana, lo único que
generó fue el rechazo masivo de la ciudadanía. Sobre todo en un
punto sensible en época de crisis: la creación de un nuevo
tributo denominado popularmente como "tasa de
seguridad".
El aporte, en promedio, no supera los 50 centavos para las
viviendas residenciales y ronda entre los 3 y 4 pesos para los
comercios. Pero levantó una oleada de quejas contra quienes
aprobaron su imposición -el bloque del PJ y sus Mayores
Contribuyentes-. Y, casi por ósmosis, quedó involucrado, en esta
polémica, el ente que fue obligado a recaudarlo en forma
compulsiva por medio de la factura de la luz: la Cooperativa
Eléctrica.
La lucha contra lo que muchos entienden es un nuevo
"negociado" articulado entre la Municipalidad, la CESPLL
y la Policía, alcanzó su pico máximo de tensión cuando un
grupo de vecinos protestó de manera enérgica, pero pacífica, en
un punto clave como son las cajas recaudadoras de la empresa
cooperativa.
Ante esta situación, la Cooperativa decidió escuchar el reclamo
que venían haciendo desde hacía meses sus asociados, y tras una
reunión de directorio determinó el desglose del pago de la
factura.
ACUERDO BAJO ACUERDO
Como resultado de esto, desde el lunes 10 y en el más absoluto de
los silencios, se empezó a cobrar la luz tal como venía
haciéndose hasta antes de la promulgación de la ordenanza 4.905.
En dos días hubo unos 30 pedidos de usuarios que solicitaron que
no se le añadiera la "tasa" en el recibo, pero cuando
el tema tomó estado público -por la difusión de los medios- la
cantidad fue trepando hasta superar las 90 solicitudes en una sola
mañana.
La decisión de no pagar un nuevo tributo junto con la boleta de
la luz tiene múltiples explicaciones. La mayoría de los
testimonios expresados por aquellos que se oponen a las
disposiciones de una ordenanza que nació mal de entrada, hacen
referencia a la falta de confianza que le genera el actual
gobierno municipal en materia de manejos de fondos públicos.
En segundo lugar, pone en duda la efectividad que pueda tener el
plan de seguridad con relación al aumento del delito. Y, en
tercer término, creen que el dinero de la gente será desviado a
fines pocos claros, tal como viene sucediendo en los últimos
tiempos con la Tasa Asistencial, por citar un ejemplo.
Con sólo algunas muestras basta y sobra para entender el malestar
de los vecinos. La varias veces millonaria deuda que contrajo el
gobierno desde que Miguel Prince volvió a ser intendente; la
oscura relación que existe entre la Municipalidad y una firma de
cobranzas de tasas atrasadas cuyo apoderado es "el banquero
de la Dictadura" Juan Alemann; o los turbios manejos
efectuados con los fondos recaudados por la Tasa Asistencial en la
que no estuvo ajena la CESPLL, sirven para explicar la razón de
las miles de firmas "anti tasa" recogidas por toda la
ciudad.
Y por si esto fuera poco, en los últimos tiempos, cada vez se
escuchan con más fuerza voces que se levantan en contra de la
Cooperativa, más aún cuando se trata de cuestiones monetarias.
Aunque también por la particular relación que tiene la empresa
monopólica con el actual gobierno municipal.
Si para mucha gente, la falta de claridad y la demostrada
incapacidad de la actual administración es un tema que se escucha
permanentemente en las calles y es recogida en los medios de
comunicación, la decisión de realizar una asamblea a puertas
cerradas y sin acceso a la prensa no hace otra cosa que abonar el
cúmulo de sospechas que pesa sobre los funcionarios municipales.
Lo cierto es que el sábado la reunión se hizo. El horario fijado
era las 9 y el lugar elegido fue el recinto del Concejo
Deliberante. Una hora más tarde, uno de los principales mentores
del proyecto permanecía esperando la llegada de los
"representantes" de la comunidad en la puerta de la
Municipalidad.
TODO QUEDA EN CASA
Según informó el lunes el concejal por el PJ, Eduardo Gallego,
asistieron "119 personas", muchas de ellas en
representación de 46 entidades. La semana pasada, el inspector
Sicca había anticipado que se esperaban "a todo trapo"
unas "70 entidades", mientras que el concejal del PJ
Gabriel Jurina, un día antes de la reunión, informó que los
vecinos que se habían inscripto en forma particular serían
"5 o 6". Pues bien, el sábado, en carácter de
"independientes" lo hicieron 24 personas y al menos la
mitad forma parte del aparato princista, según pudo averiguar
este medio.
En el caso de las 13 sociedades de fomento -que según fuentes
oficiales estuvieron presentes-, 9 tienen estrechos vínculos con
el gobierno. Su representatividad puede entrar en duda, sobre todo
si se tiene en cuenta que muchas de ellas directamente no tienen
socios. "Son unidades básicas camufladas", es lo que se
escucha decir en los barrios a los vecinos que no integran este
tipo de instituciones.
De los 30 representantes de entidades intermedias
"asistentes", más de la mitad está comprometida
políticamente con la actual gestión. Por su parte, los 13
miembros que fueron en representación de 10 entidades deportivas,
casi una decena estaría identificada -directa o indirectamente-
con el princismo.
Esa falta de consenso que tuvo la asamblea y, por ende, presenta
el Consejo se vio reflejado con sólo observar quiénes entraban
al edificio de gobierno. "Fue como una reunión de La
Territorial, pero un sábado a la mañana", le dijo a EL
CIVISMO uno de los pocos participantes que no es afín al
Gobierno. Vale aclarar que "La Territorial" es la
estructura gubernamental donde se juntan -en la Municipalidad- los
punteros del PJ, las manzaneras y los dirigentes barriales que
"trabajan" para la administración de Prince.
La asamblea del sábado fue prácticamente un trámite: los 10
miembros que faltaban "elegir" ya habían sido
designados de antemano por el Ejecutivo. En la semana previa, en
barrios como Villa del Parque, los distintos punteros que
participaron de la reunión estaban notificados que tenían que
asistir "para hacer número" y levantar la mano en el
momento indicado.
Hubo escuelas que se negaron a apoyar el proyecto, pero su lugar
estuvo ocupado por miembros de las asociaciones cooperadoras,
personas casualmente reconocidas como manzaneras y punteras del PJ
en sus respectivos barrios.
Entre los llamados particulares o catalogados como
"independientes" se observó a empleados municipales que
consiguieron su trabajo merced a sus "contactos
políticos" o por apoyar abiertamente la causa que lleva
adelante el PJ oficial.
¿PARTICIPACION Y
TRANSPARENCIA?
Como ya es una costumbre para el oficialismo o, visto desde la
otra vereda "una maniobra política", el viernes a
último momento los bloques opositores recibieron la invitación
para participar de la asamblea. Esto incluía el ofrecimiento para
que designaran a los dos ediles que integrarían el Consejo de la
Seguridad en representación del Deliberativo.
La respuesta de la Unión Vecinal, la UCR y el ARI-Frentista fue
tan lógica como esperada por el PJ. La oposición, en su
conjunto, no iba a tomar parte ni de la asamblea ni menos aún de
un Consejo que, a todas luces, carece de legitimidad para avalar
un proyecto -con "tasa" incluida- que huele mal desde su
inicio.
"Ellos están organizando todo y eso se nota, porque es
alevoso y premeditado", dijo la concejal radical, Adriana
Barreiro respecto de la "invitación" que hizo el
oficialismo a menos de 24 horas de una asamblea que ya estaba
preparada de antemano.
De los diez cargos que se eligieron en la asamblea, dos o tres
estaban reservados para vecinos que no formaran parte de ninguna
entidad intermedia. Estos ciudadanos que se inscribieron en el
Registro de la Seguridad no tuvieron ni voz ni voto, sino que
fueron elegidos por los "representantes" de las
entidades que cuentan con el reconocimiento de la Municipalidad.
"El que se mete en esto sabe que va a estar expuesto porque
las rendiciones del Fondo van a tener nombre y apellido",
dijo Jurina, uno de los escasos concejales que luchó para que la
conformación del Consejo se diera en un marco de transparencia
muy distinto a lo ocurrido tanto el sábado como los días
previos.
Con nombre y apellido
Así quedó formado
Los 14 miembros que fueron designados para integrar el Consejo de
la Seguridad Ciudadana son los siguientes:
- Departamento Ejecutivo: Salvador Faro (secretario de Gobierno) y
Gustavo Sicca (inspector General).
- Concejo Deliberante: Gabriel Jurina (PJ) y Eduardo Gallego (PJ).
- Zona Urbana: Pedro Nieva (Soc. de Fomento barrio Constantini);
Graciela Quiroga (Soc. de Fomento barrio Villa del Parque).
- Zona Rural: Luis Andréu (Soc. de Fomento Cañada de Arias).
- Asociaciones Civiles y Deportivas: Emilio Paterlini (ACIFO).
- Asociaciones Rurales: Alejandro Lechardoy (ARPAE).
- Comercio: Ema Mitre (Asociación Amigos de la calle San
Martín).
- Localidades: Víctor Olalla (Foro de la Seguridad de Olivera).
- Cooperativas: Hernán Hygonenq (Co.Pro.Ser).
- Vecinos Particulares: José María Fernández y Enrique Roberto
Alonso.
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