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Hurgar en el fondo
Ambos imputados por el asesinato
de Ana María Domínguez fueron sometidos a pericias psicológicas
y psiquiátricas. Actuaron especialistas de la Asesoría Pericial
de la Suprema Corte de la Provincia. La fecha del juicio podría
adelantarse.
Entre
el lunes y el martes de esta semana, especialistas de la Asesoría
Pericial de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires
realizaron pericias psicológicas al médico José Chain y a
Carlos Sayaavedra, ambos imputados por el homicidio de Ana María
Domínguez. Fue en la ciudad de La Plata.
Chain, que actualmente se encuentra en libertad, es sospechoso de
haber sido el autor intelectual del homicidio, mientras que Carlos
Sayaavedra, que está detenido, será juzgado como presunto autor
material del asesinato.
La Fiscalía pidió que el informe deberá profundizar y recabarse
datos sobre distintos rasgos de la personalidad de los imputados,
como "agresividad, grado de dependencia y/o influencia hacia
y con otras personas, signos de mendacidad en sus relatos,
vínculos familiares, perfiles de personalidad específicamente
referidos a los hechos y en la medida que se le imputa a cada uno
de los encartados, rasgos de la psicosexualidad de cada uno,
etc.".
Por otro lado, también solicitó que "se realice una pericia
sobre los filamentos pilosos incautados y remitidos a Asesoría
Pericial de la Suprema Corte provincial, a fin de que proceda a
determinar su aptitud para cotejo".
"En su caso -continúa el pedido- deberán cotejarse con
muestras extraídas a los imputados Sayaavedra y Chain. Esta
peritación deberá realizarse por especialistas del mencionado
cuerpo de peritos. De ser necesario y posible, deberá practicarse
peritación de ADN por parte de especialistas de esa
Asesoría".
NUEVO PATROCINANTE
Cuando fue asesinada, Ana María tenía 35 años y dos hijas.
Había empezado a recomponer su vida junto a Roberto Almeida,
luego de una tortuosa relación con el médico José Chain, ex
forense de la policía y funcionario durante la primera gestión
del intendente Miguel Angel Prince.
El caso conmovió a los lujanenses y llegó a medios de alcance
nacional. El diario Clarín, por ejemplo, se ocupó de detallar
los pormenores de la causa mientras Enrique Sdrech, uno de los
periodistas más prestigiosos del país en casos policiales,
abordó el asesinato desde la pantalla del canal de cable Todo
Noticias.
El mes que viene se cumplirán tres años del crimen de Ana
María. Desde entonces, Roberto Almeida no deja de luchar con el
propósito de que la Justicia encarcele a los responsables del
homicidio de su mujer. En todo este tiempo logró cosas de
importancia, entre ellas que altos funcionarios gubernamentales lo
escucharan y se comprometieran a ayudarlo.
Ahora cuenta con un nuevo patrocinante legal, de probada
experiencia en la materia y responsable de casos que tuvieron
mucha repercusión en los medios nacionales. Se trata del doctor
Roberto Damboriana, quien demostró su solvencia, por ejemplo, en
el juicio seguido por la muerte de Carolina Aló, la chica que fue
asesinada por su novio de 114 puñaladas.
Almeida, en diálogo con este medio, dijo sentirse respaldado por
el nuevo abogado. Además confía en que los resultados que
obtendrá serán favorables, dado que la red de apoyo que fue
tejiendo en los últimos años no sólo se multiplicó sino
también que se fortaleció.
De acuerdo a la pautado, la Justicia debería citar a testigos y
acusados recién en el 2005. De todos modos, y tal como publicó
este medio semanas atrás, se estima que la fecha del juicio
podría adelantarse.
Datos sueltos
Ana María fue asesinada el 10 de abril de 2000 en la casa que
compartía con Roberto Almeida, ubicada en la calle Quilmes al
2300 del barrio Zapiola. Por este hecho está detendio Carlos
Sayaavedra, conocido como Perita, comprometido por varias pruebas
que lo incriminan.
En el juicio oral y público, se intentará probar si el asesino
actuó por encargo. En ese sentido, todas las sospechas apuntan al
médico José Chain.
Cabe recordar que el ex forense fue detenido el 10 de mayo de
2000, y que negó todos las acusaciones en su contra. Permaneció
alojado en la comisaría Luján Segunda de Jáuregui. Dos meses
después un extraño fallo de la Cámara de Apelaciones de
Mercedes lo dejó en libertad. Los argumentos esgrimidos fueron
que los elementos reunidos en la causa no bastaban para dictar la
prisión preventiva.
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