Juan Pablo Cafiero firmó la
resolución mediante la cual se pondrá en marcha el
esperado destacamento de la localidad. Ahora los
vecinos deberán definir el inmueble donde funcionará
la nueva comisaría.
Después de años de gestiones,
espera, idas y vueltas, comunicaciones, despachos,
correspondencias, expectativas y reclamos, salió del
Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos
Aires la esperada resolución que creó la comisaría
Luján 3ra. de la localidad de Open Door.
El proyecto que desde hace años
esperan los vecinos fue uno de los puntos incluidos en
el Plan Comunitario de Seguridad Ciudadana, aprobado
por el Concejo Deliberante de esta ciudad durante el
segundo semestre del año pasado. Pero lo cierto es
que la idea formaba parte de la gente de Open Door
desde mucho tiempo antes, en consonancia con el
crecimiento de la delincuencia que experimentó la
provincia de Buenos Aires a partir del último tramo
de la década del noventa.
A partir de la explosión de los
clubes privados y barrios cerrados en Luján, Open
Door comenzó a cambiar no sólo su fisonomía, sino
también su composición social. Si bien algunos
adjudican a este fenómeno el aumento de la
delincuencia en la zona, otros lo minimizan diciendo
que los delitos se multiplicaron en la localidad -como
en cualquier otro punto del país- a causa del
crecimiento de la pobreza y de la marginación social.
Con la necesidad de prevenir la
delincuencia, a mediados de 1999 un grupo de vecinos
se autoconvocó con el propósito de formar una
comisión para crear la comisaría que reemplace al
viejo destacamento policial.
Para que el objetivo se
concretara con mayor celeridad, se buscó que cada uno
de los integrantes de la comisión se ocupara de
cubrir espacios a partir de sus conocimientos o
relaciones personales, dado que era necesario
conseguir inversionistas.
El compromiso que le dio un
marco formal a la iniciativa fue sellado en un
convenio en el que participaron el Ministerio de
Seguridad de la Provincia, la Municipalidad de Luján
y la comisión de vecinos. Cada una de las partes
asumió una responsabilidad para concretar el
proyecto. Los pobladores se comprometieron a proveer
el edificio; la Municipalidad a facilitar los muebles
y a construir los calabozos y el Ministerio a dotar a
la nueva seccional de patrulleros y de los recursos
humanos necesarios.
Aunque en un principio se pensó
en construir la comisaría, más tarde esta idea fue
reemplazada por la posibilidad de comprar una vivienda
que, refaccionada, cumpliera las funciones de una
seccional.
En ese sentido, se conoció que
la nueva comisaría podría funcionar en la Avenida
Cabred y las vías del ferrocarril San Martín. En
caso de que éste sea el lugar definitivo, el Country
Las Praderas aportaría un predio que se encuentra
junto al inmueble mencionado para que sea utilizado
por la comisaría.
Ahora, luego de que el ministro
de Seguridad Juan Pablo Cafiero dictara la resolución
que creó la nueva seccional, el próximo paso le
corresponde a los vecinos, que tendrán que definir el
lugar donde funcionará la nueva dependencia.