Si se comprueba que una persiana
de la Galería Abril fue electrificada a propósito
estaríamos en presencia de una "conducta
criminal". Así lo aseguró el subcomisario Luis
Correale al informar los detalles de un accidente que
pudo haber terminado en tragedia.
El domingo a la tarde, un niño
de 10 años que en compañía de sus padres estaba
visitando esta ciudad, tocó una persiana de la
Galería Abril -San Martín al 300- recibiendo como
respuesta una poderosa descarga eléctrica que le
produjo quemaduras en una de sus manos.
La policía trata de averiguar,
por estas horas, si se trató de un hecho accidental o
si la reja fue electrificada para evitar robos. A
raíz de esto, la Cooperativa Eléctrica inició en el
lugar un peritaje técnico para saber cómo se
electrificó la reja que desencadenó en la descarga
recibida por el menor de 10 años.
Según pudo saber este medio, la
cortina metálica de una lencería habría quedado
electrificada como consecuencia de un desperfecto
originado en el mecanismo que acciona su ascenso y
descenso. Fuentes que hablaron con EL CIVISMO
descartan por completo que el propietario del comercio
donde ocurrió el hecho haya electrificado la
persiana, tal como sospechan algunos comunicadores
radiales.
El subcomisario Correale, por su
parte, no descarta ninguna hipótesis aunque dijo no
tener constancia alguna que comerciantes de distintas
zonas estén adoptando este tipo de medidas de extrema
peligrosidad para evitar ser robados. "Yo puedo
entender que la gente quiera defender sus bienes pero
no exponiendo a toda la sociedad", dijo el
subcomisario que, por razones legales, no dio a
conocer la identidad del menor.