- El domingo, el arzobispo
de Mercedes-Luján presidió una misa de acción
de gracias pedida por el ex presidente Eduardo
Duhalde.
- La plaza Belgrano y la
Basílica se colmaron de funcionarios y vecinos,
que escucharon atentamente la homilía de Rubén
Di Monte.
- Ministros, secretarios y
demás autoridades compartieron un chocolate en el
Museo.
"Bienvenidos.
Y que la Virgen los siga acompañando". Con esas
frases el arzobispo de Mercedes-Luján, Rubén Di
Monte, recibió, en lo alto de las escalinatas de la
Basílica Nacional a Eduardo Duhalde y a su esposa.
Comenzaba una de las últimas actividades del ahora ex
matrimonio presidencial en la agitada jornada del
domingo.
Si bien las autoridades
políticas y eclesiásticas de la zona pretendían
marcar un hito histórico con la realización en
nuestra ciudad del tradicional Tedeum del 25 de Mayo,
el peso de la Catedral Metropolitana con el cardenal
Jorge Bergoglio y casi 200 años de antecedentes, fue
mayor. El Tedeum fue con otro presidente, y Di Monte
presidió una "misa de Acción de Gracias".
Según se dijo, Duhalde la
solicitó por su gran devoción hacia la Virgen de
Luján. "Estoy seguro de que la Virgen ayudó a
todos los argentinos a salir de la crisis",
expresó el ex presidente durante el fin de semana.
La motivación religiosa del
agradecimiento embargó a todo el gabinete del
mandatario saliente y a los titulares de las Fuerzas
Armadas, estos últimos a escasos días de su
reemplazo.
Minutos después de las 8, los
ministros y autoridades nacionales, provinciales y
municipales fueron llegando al Complejo Museográfico
"Enrique Udaondo". Los primeros lo hicieron
en autos lujosos. Los segundos, en rodados clase
media. Los locales a pie.
Con estricta barrera antiprensa,
los funcionarios e invitados especiales ingresaron al
Museo a tomar un chocolate. "¿Cómo no van a
entrar? Pero sí, chicos", pronosticó, ilusa, la
diputada María Inés Fernández a los periodistas
presentes.
Cinco minutos antes de las 9,
hora prevista para la celebración religiosa, con
Duhalde a la cabeza, toda la comitiva oficial inició
el camino entre el Museo y el templo de María. Las
vallas colocadas en los alrededores de la plaza
Belgrano lograron frenar la euforia de la gente
-muchos de ellos movilizados por el aparato
duhaldista-, que siguió al entonces presidente con
gritos de apoyo y banderas agitadas.
Al igual que novia próxima a
casarse, cuando Chiche y su esposo pisaron la alfombra
de la Basílica, hubo aplausos. Chiche y Eduardo se
sentaron delante de todos los feligreses, a escasos
centímetros de los funcionarios, esposas y colados.
La plebe y los cronistas quedaron detrás de otra
valla. En ese momento, más de cuatro trabajadores de
prensa se preguntaron para qué se habían preocupado
en conseguir "la credencial municipal".
SE HABLO DE LAS URGENCIAS
"En este nuevo aniversario
de la Fiesta de Mayo, nos encontramos con que nuestra
Patria ha pasado, y pasa aún, momentos de dolor. Pero
con la confianza puesta en Jesucristo, en Nuestra
Madre la Virgen de Luján y con el compromiso efectivo
por la paz y la justicia, podemos esperar los frutos
de verdad que necesitamos: paz y
reconciliación", dijo un sacerdote en el inicio
de la misa.
La homilía del arzobispo Di
Monte apostó a la esperanza de cara al futuro, como
casi todas las extracciones políticas de la
Argentina. No hubo fuertes críticas hacia el pasado,
sino que se optó por la necesidad de cambios,
transparencia y respeto por las instituciones. Los
siguientes son algunos de los párrafos más salientes
de un mensaje que monseñor eligió leer:
- El 25 de Mayo dio origen a una
nueva y gloriosa Nación, la Patria Argentina, que
nació acunada por la Iglesia, con ideales cristianos
de realización personal, comunitaria y nacional.
Estamos aquí reunidos porque el presidente saliente,
como varias otras veces, ha querido expresamente pedir
para agradecer (sic) todas las gracias recibidas del
Señor Jesús, por mediación de la Virgen de Luján,
patrona de la República Argentina.
- Nuestro país sufrió una
situación de peligro, de disolución nacional. Por
ende, un peligro de caer en el caos social. La
intercesión de la Virgen María (...) ha sido
fundamental para dar luz y fuerza, tanto al señor
presidente del país como a quienes fielmente lo
acompañaron en su breve pero intenso tiempo de
gobierno.
- En lo político, económico,
social, en todo se puede disentir y creer;
particularmente en el orden de las ideas. Pero en la
praxis, qué difícil es acertar con lo mejor y lo
más conveniente. Lo saben desde los padres de familia
hasta los empresarios, los educadores, etc.
- Señor presidente, puedo decir
que soy testigo de su devoción a Nuestra Señora de
Luján. Me tocó conocerlo por el lugar que ocupo en
este ministerio pastoral. Hoy, como ayer, nuestra
conciencia cristiana tiene mucho que aportarnos en
estas horas decisivas.
- Hoy estamos reunidos para
darle gracias a Dios por nuestra Patria. Por las
autoridades salientes y por aquellas que inician hoy
su misión al frente de los destinos del país y de
nuestro pueblo. Oramos por nuestras instituciones y
por el bien de todos y cada uno. En efecto, quien
tiene a cargo el cuidado de la humanidad, es decir la
autoridad, ha de tener siempre en mira el bien común.
Es la condición básica del buen gobierno.
- Vivimos un mundo en el que la
primacía de lo económico, cuando existe sin un
necesario marco de referencia a lo social y al bien
común, impide el surgimiento de muchas comunidades y
incluso naciones.
- Muchos, muchísimos hay que no
consiguen realizar su vocación humana fundamental al
carecer de los bienes indispensables. Muchos hay
también que viven presos del consumismo y del afán
de tener. Las personas de buena voluntad debemos
ayudar y poner a disposición todas nuestras fuerzas
para que prevalezca siempre la justicia y el bien
común.
- Hay que ayudar a educar en la
conciencia ciudadana, aunar fuerzas, a congregar, a
concertar, a reconciliar, a mancomunar esfuerzos,
intenciones y proyectos.
- Hemos vivido horas muy
críticas en la Argentina. Horas de crecimiento de la
desesperanza. De falta de confianza en los marcos
institucionales de referencia. Hoy vivimos tiempos en
los que se hace preciso serenarse, profundizar la
conciencia, apoyar a las instituciones legítimas,
prepararse para trabajar seriamente en unión,
poniendo el hombro todos. Son horas en las que hace
falta, llanamente hablando, empujar para adelante
todos.
- Hay que mancomunar esfuerzos
para trabajar sin desgarramientos facciosos. Nos urge
apuntalar la transparencia y eficacia en la
administración pública; la imparcialidad en el
servicio de la cosa pública; el respeto del derecho
de los adversarios; el rechazo de medios equívocos o
ilícitos en la acción política y económica. Todo
ello sin resentimientos, sin ahondar heridas, sin
revanchismos de cualquier tipo. Como comunidad cívica
ya hemos adquirido una buena experiencia. No hay que
desaprovecharla.
- Doctor Duhalde, dentro de
pocas horas dejará de ser presidente. Sería injusto
si no le expresara la gratitud de quien tiene la
responsabilidad de ser custodio de la imagen de la
Virgen (...). Gracias por la ayuda que recibiremos
para la restauración de este Santuario, monumento
nacional y patrimonio de todos los argentinos. La
parte que nos pueda faltar la completarán nuestros
fieles (aplausos).
- Madre Nuestra no nos dejes a
nosotros. Acompaña y bendice a todos aquellos que se
han jugado, han luchado y trabajado por el país.
Madre, no te alejes de nosotros, te seguiremos
necesitando.
Fueron tres las intenciones
expresadas a los fieles, una de las cuales golpeó
directamente en el sentimiento de los lujanenses. Se
pidió "por los gobiernos y cuerpos legislativos
de los pueblos, para que protejan eficazmente el bien
inestimable de la paz con leyes justas, testimonios
claros de abnegación, servicios y solícito cuidado
de los más pobres"; "por las injusticias,
las discriminaciones o desastres naturales" y
"por los que sufren todo tipo de violencia. En
particular, aquí en la ciudad de Luján, por Facundo
y su familia que sufre".
Al finalizar la misa, en medio
de un tumulto insoportable, EL CIVISMO logró
registrar las escasas frases que pronunció Duhalde
antes de emprender el regreso a la Capital Federal.
"Esperaba este momento. Estoy convencido que la
Virgen nos protege. Estamos muy contentos. Ahora le
pedimos que apoye a este nuevo gobierno. No imaginé
un final de gestión así. La gente es muy
buena".
"Eduardo, la corbata por el
pañuelo", le dijo un fanático. "No puedo.
Me voy directo a un acto", respondió Duhalde.
Fueron las últimas expresiones como presidente en la
ciudad de Luján. Gestos de adoración como los
recibidos por el ex mandatario también llegaron al
ministro de Salud, Ginés González García:
"Gordo, tomá, te regalo un chicle. Vos sos
Gardel". Y a Graciela Camaño, ex ministra de
Trabajo: "Soy militante peronista. Mamita, dame
trabajo", le gritaron.
El gobernador dialogó con
los medios de prensa
Con gran amabilidad el
gobernador de la provincia de Buenos Aires, Ing.
Felipe Solá, dialogó con los medios ni bien puso un
pie en el Museo Udaondo. El funcionario calificó el
día domingo como "histórico", en el que
"nace una esperanza. La gente tiene esperanza y
eso es lo importante".
Solá confió en que "hay
señales para ser optimista. De estar detenida durante
unos cuatro años, Argentina comenzó a crecer y lo
seguirá haciendo. Entiendo que el gobierno de
Kirchner servirá para ese crecimiento".
Por su parte, aseguró que el
flamante presidente "conseguirá el consenso
necesario para gobernar. Hay que comprender la
situación en la que asume Kirchner, a quien se
pretendió implantar la idea de un gobierno débil y
el resultado, si nos atenemos a lo que dicen las
encuestas, es al revés: el gobierno comienza con más
fuerza que lo supuesto".
Otro pronostico de Solá apuntó
a lo económico. "Tiene lógica pensar que se
continúa con el mismo plan económico. Lavagna es uno
de los ministros confirmados antes de la elección.
Creo que la gente votó la continuidad del plan
económico".
Acerca del futuro de Eduardo
Duhalde, dijo que "será el que él decida. Se
retira muy bien, como hace mucho que no le sucede a un
presidente de la República. No creo que nadie se
aleje definitivamente de nada. Es posible que entienda
su rol desde más lejos".
También fue consultado sobre el
pase a retiro de unos 50 militares de alto rango.
"Es un tema de exclusivo resorte del presidente.
El decide con quién trabajará en cada área y las
Fuerzas Armadas no están exentas de ser un área con
una remoción grande. Me parece que hay que respetar
la decisión del presidente", opinó el
gobernador.
La seguridad se coló en el ping
pong de preguntas y respuestas. Al respecto, el
mandatario bonaerense adelantó que "está
previsto utilizar lo que figura en el presupuesto, que
es un 20 por ciento más de lo que gastamos el año
pasado".
"Estamos a punto de
incorporar 700 patrulleros más y habrá más gastos
que el año pasado, sobre todo en horas Cores, que son
las que permiten a más policías en la calle. Así y
todo, estamos ante un problema serio por el aumento en
el nivel y la salvajada de la delincuencia en este
momento", concluyó.
Izamiento de la
Bandera en la plaza Belgrano