Ese
empuje ecologista de nuestra vecina choca con la
realidad de Luján: la quema humeante cada noche; los
casos de cáncer en Jáuregui y un interesante
programa que genera fondos con destinos desconocidos.
La
diputada provincial por el Partido Justicialista,
María Inés Fernández de Guibaud, transita dos
mundos paralelos: por un lado, el de vecina de nuestra
ciudad; por otro, el de legisladora bonaerense que
preside la Comisión de Ecología y Medio Ambiente de
la Cámara Baja.
Como habitante de Luján,
concretamente del barrio El Mirador, Fernández conoce
en detalle la problemática irresuelta del basural
municipal, al que el intendente Miguel Prince
"cerró" en reiteradas ocasiones, pero que
en la práctica mantiene sus puertas abiertas a los
residuos domiciliarios.
Fernández sufre, como todos, la
humareda insoportable que inunda la ciudad cada
tarde-noche. Esa situación se genera por la quema
constante de basura en el depositorio de la ruta 192
(foco ígneo que saturó la paciencia de los Bomberos)
y porque el transporte de residuos al CEAMSE
(Cinturón Ecológico Area Metropolitana Sociedad del
Estado) no sería de la fluidez deseada.
El conflicto no menor que añade
el humo del basural es el peligro sobre la cinta
asfáltica de la ruta 192, zona que, además, es
propensa a la neblina. De esos temas en la Cámara
Baja de La Plata no se dice una palabra.
Ese silencio de socios entre la
vecina Fernández y el intendente Prince, también se
registró ante las críticas fundadas de un grupo de
entidades de Jáuregui por los resultados de una
encuesta de salud en la localidad.
El sondeo arrojó guarismos muy
favorables a los intereses del gobierno (municipal y
provincial), sobre todo en su pulseada por demostrar
que la gran curtiembre de la zona no contamina agua,
aire y suelo, ni tiene relación con el incremento en
los últimos años de casos de cáncer en tejidos
blandos. La vecina Fernández mostró orgullosa el
epílogo de la encuesta.
El mismo pacto de silencio se
respetó ante un proyecto del año pasado, que se
aprobó en el Concejo Deliberante y que el
Departamento Ejecutivo jamás se dignó a responder:
el interés por conocer la condición de potabilidad
del agua corriente de la red municipal (la consulta
data del 24 de octubre de 2002).
Colocado en el olvido profundo
el proyecto electoralista de Prince es construir una
gran planta de tratamiento integral de residuos, la
preocupación actual de Prince y Fernández (la
vecina) en materia de medio ambiente está centrada en
la difusión del programa "Luján Recicla",
puesto en marcha por la Municipalidad y una
asociación civil llamada "Desde el sur".
En teoría, ese plan
"promueve la recuperación de residuos
inorgánicos domiciliarios reciclables como
plásticos, papeles, vidrios, metales, telas y
lanas".
Los faxes, mails y volantes con
información de "Luján Recicla" abundan en
las redacciones de los medios de prensa locales. Sin
embargo, no se escribe una sola línea acerca del
destino del dinero recaudado que, según especialistas
consultados por este medio, "no sería una cifra
menor".
El proyecto tendría como
objetivo final la conformación de una "empresa
social y solidaria", pero la recolección y
clasificación de los residuos es realizada por
"varones beneficiarios del Programa Jefes de
Hogar (Desocupados)". Es decir que de lo
recaudado con la recuperación no se pagan los
salarios de los trabajadores porque sus haberes son
estatales. Prince y Fernández saben a dónde va el
dinero que genera la basura de Luján, pero no lo
informan.
EL MUNDO PARALELO
En su otro mundo, la legisladora
Fernández, presidenta de la Comisión de Ecología y
Medio Ambiente, presentó en la Cámara de Diputados
Bonaerenses un proyecto de ley para establecer
"los principios básicos del manejo integral de
los residuos sólidos urbanos".
Se explicó que la iniciativa
"recoge antecedentes" de un proyecto cuyo
tratamiento en el Senado Bonaerense se cayó por el
vencimiento de los plazos legales para su aprobación.
Establece los "principios básicos y mínimos de
la política ambiental en materia de residuos
domiciliarios y llena un vacío legal existente en la
provincia", dado que "el decreto ley 9111/78
vigente no regula la gestión de residuos de
municipios del interior y no considera a la gestión
integral de los mismos".
"Los postulados del
proyecto coinciden con la Agenda XXI que aprobaran
todas las naciones del mundo en la II Conferencia
Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo que tuvo lugar
en Río de Janeiro en 1992. Allí se expresó que toda
acción de gobierno debe basarse en objetivos
prioritarios y programas debidamente correlacionados,
tales como reducción al mínimo de los residuos;
aumento al máximo de su reutilización y el
reciclado; promoción de la eliminación y tratamiento
racional de los residuos y la ampliación de los
servicios que se ocupan de los desechos",
detalló Fernández, la diputada.
El proyecto incluye a todos los
municipios "pero diferencia a los del Gran Buenos
Aires, que poseen un grado diferente de avance en la
gestión, aunque fuere parcial".
En una gacetilla de prensa se
informa que "no obliga a emplear ningún tipo de
tecnología en particular, sino que permite todas las
soluciones tecnológicas disponibles en el país, de
modo tal que los municipios podrán realizar rellenos
sanitarios, recuperación de materiales, reciclado,
incineración con recuperación energética o no,
lombricompuesto u otros. El requisito técnico
indispensable es que el proyecto sea autorizado por la
autoridad ambiental provincial".
La flamante propuesta de
Fernández para los bonaerenses no deroga el decreto
mencionado, sino que "actúa modificando el
actual régimen legal del decreto-ley sin producir un
quiebre institucional -que es incumbencia del Poder
Ejecutivo-, al tiempo que abre las condiciones de
competencia entre operadores y soluciones
técnicas".
La diputada del barrio El
Mirador evaluó que su idea "hace responsables a
los municipios de la Gestión Integral de los Residuos
Domiciliarios, permitiendo así encuadrar
jurídicamente los proyectos en marcha en diversos
distritos". También considera que "dará el
marco técnico e institucional necesario para
concretar las profundas reformas que el Poder
Ejecutivo está impulsando en la materia" y
"reconoce que la gestión de los residuos no se
agota en la mera disposición final sino que es
necesario considerar las distintas etapas por las que
atraviesan los residuos desde que son generados hasta
que se garantiza su inocuidad".
Por ello, se contemplan etapas
del manejo integral de residuos a la Generación,
Recolección y Transporte, Almacenamiento,
Procesamiento y Tratamiento y Disposición Final.
"Al incorporar la
valorización como etapa necesaria de la gestión, se
permite diferenciar los materiales que se convierten
en residuos por haber perdido valor para el sujeto que
los generó, de aquellos materiales que si poseen
valor para otros sujetos dadas sus posibilidades de
reaprovechamiento", estimó Fernández.
Por último, pormenorizó
algunos datos: "a partir de los años 90, la
generación de residuos aumentó año tras año,
llegándose inclusive a duplicar la cantidad de
residuos generados en el área metropolitana. Los
sitios de disposición final elegidos para el
asentamiento de los rellenos sanitarios en 1978
constituyen hoy tierras de gran valor social, dada la
escasez de este recurso natural en el área más
poblada de la Argentina y que recoge casi el 40% de la
población del país. El método de disposición y el
sistema contractual que impuso el decreto-ley 9111/78
no han permitido la actualización y mejoramiento
tecnológico progresivo, sino que han funcionado como
cerrado corsé del sistema de gestión".
"La génesis autoritaria
del programa tampoco fue evolucionando en los años de
democracia, por lo que hoy los intendentes, los
legisladores, la autoridad ambiental y la propia
sociedad están ausentes de las decisiones en esta
materia", concluyó Fernández, atenta a los
problemas de los bonaerenses.
Las autoridades locales saturan
con información sobre el programa "Luján
Recicla", pero no dicen una sola palabra respecto
del destino del dinero recaudado.
La ambigüedad de la diputada
Fernández permite hacer una pregunta: ¿habrá
escrito el proyecto de los residuos mientras por la
ventana de su casa en Luján entraba el humo diario de
la quema?