Los
concejales afirman que es para "ahorrar" en
el gasto público, pero detrás se escondería una
vieja sospecha de la Comuna sobre lo que factura la
Cooperativa Eléctrica.
El
actual bloque de concejales del Partido Justicialista
no hace nada sin la debida autorización del
Departamento Ejecutivo. Por ello, un proyecto de
comunicación presentado por esa bancada y aprobado en
la sesión del lunes por la noche deja abierta la
sospecha de que en el gobierno municipal quieren
modificar los términos de su relación con las
prestadoras de servicios públicos: energía
eléctrica, telefonía y gas natural. Visto desde una
óptica más familiar, la decisión equivale a renegar
contra las empresas por el monto de las facturas a
pagar, en lugar de ajustar los gastos al mínimo
necesario.
El pedido concreto que el
Concejo Deliberante aprobó, a través de un proyecto
de comunicación, contiene la solicitud al
Departamento Ejecutivo de que analice la posibilidad
de disponer las medidas que crea necesarias, a fin de
realizar un control integral por los servicios
públicos contratados "para evaluar los consumos
y facturaciones de forma tal que se logren los mayores
ahorros posibles en el gasto público municipal".
Una vez realizado el estudio, el Concejo quiere que el
Ejecutivo informe los resultados.
El argumento central del
proyecto, tal cual consta en su contenido, es el
siguiente: "la significatividad de las
erogaciones que sobre el Presupuesto Municipal tienen
los servicios públicos a cargo de las prestadoras de
energía eléctrica, telefonía y gas natural,
especialmente el costo del alumbrado público: costo
de la energía consumida, incluido el costo del
mantenimiento del servicio".
Los concejales del Partido
Justicialista sostienen que "el Departamento
Ejecutivo está implementando, por adhesión al
Programa de `Luz Encendida' dispuesto por el Superior
Gobierno de la Provincia, la puesta en funcionamiento
de todas aquellas luminarias que integran el parque
del alumbrado público del partido que se encuentran
obsoletas o agotadas".
En ese sentido, añaden que
"a pesar de que esta reposición está subsidiada
por la provincia de Buenos Aires, resulta necesario
efectuar un control sobre todas las luminarias que
pudieren no funcionar a la fecha y/o denotaren
necesidades de mantenimiento".
"El control que se requiere
para el sector del alumbrado público, resulta
necesario, habida cuenta que se está analizando en
forma conjunta con la concesionaria del servicio, la
transferencia de la percepción de la tasa respectiva,
a los fines de reducir el costo del mismo y lograr una
mayor cobrabilidad, que haga sustentable las
prestaciones, evitando de esta forma continuar con el
endeudamiento que genera la baja recaudación",
adelantan los ediles.
En otro tramo de la norma
aprobada el lunes por unanimidad, se indica que
"la propuesta (de control) se enmarca en el
programa dispuesto por la provincia de Buenos Aires,
que ha instituido el Programa `Sistema de Alumbrado
Público Eficiente (SAPE)', con la finalidad de
conformar un mecanismo similar bajo un diseño
sistémico de la red de alumbrado público, que mejore
la calidad de vida de nuestros vecinos".
El Concejo en pleno cree que
"el control deberá determinar si la provisión
de los diferentes servicios se encuadran en los marcos
regulatorios dispuestos por el Gobierno Nacional y/o
Provincial".
Por último, detallan que
"ante el costo que representan los consumos de
energía eléctrica de todos los medidores
municipales, las líneas telefónicas y los medidores
de gas natural en servicio, deviene imprescindible
extender el análisis, evaluación y control de los
mismos, a fin de lograr las mayores economías
posibles para aliviar y reducir fuertemente el gasto
público acorde con un uso racional y eficiente de los
insumos". La rendición de cuentas que presentó
el Ejecutivo y que se tratará el viernes, choca de
frente con esta última intención (ver
"Gastadores").
No es la primera vez
En los años en que Carlos
Rodríguez (actual vicerrector de la UNLu) presidía
el Concejo Deliberante, se desató una pequeña
polémica por la contratación de una empresa que
tenía como labor relevar todas las luminarias
públicas por las que la Cooperativa Eléctrica le
factura a la Municipalidad de Luján.
Sólo a modo de trascendido se
había dicho que ese análisis permitió saber que,
años atrás, pudo haber llegado a existir un cobro
exagerado en relación con la prestación. En su
momento, autoridades de la Cooperativa desmintieron
esos datos y el tema se extinguió.
Gastadores
A juzgar por el encabezamiento
del proyecto de ordenanza que sugiere el análisis y
control de los consumos y facturaciones de los
servicios públicos contratados, el oficialismo se
encuentra preocupado por esa clase de gastos. Sin
embargo, a días del tratamiento -y aprobación,
porque están disponibles los votos del Partido
Justicialista- de la rendición de cuentas del año
pasado, la preocupación es sólo de puertas hacia
afuera.
Es probable que la oposición
opte por rechazar los términos de la rendición, pero
que no entre en detalles, porque eso lo hicieron años
atrás y fue un gasto inútil de palabras. Pero se
supo que hay incomprensibles erogaciones por viajes en
combi, por publicidad, por 31 celulares de
funcionarios o "videos" institucionales, y
una serie de boletas de 400 pesos, por "servicios
generales" o "profesionales" a personas
que, se suponía, habían sido alejados de sus
funciones públicas.
El viernes, a partir de las 13,
se tratará la rendición en el recinto, con un
resultado previsible: aprobada por mayoría.