- Aunque dijo que no
existiría vinculación entre la banda de
secuestradores y el juez César Melazo, Laffont
afirmó que todo esto pasa por la exposición a la
que lo sometió el magistrado platense.
- "Puede ser
revanchismo de Melazo, que no me pudo sacar
plata", arriesgó.
- Por insistencia de los
medios de prensa, dio algunos detalles del
secuestro de su hijo.
Roberto
Laffont cumplió con la promesa que realizó el jueves
y ayer brindó una conferencia de prensa junto a su
hijo Facundo, su esposa Mónica y su abogado, Joaquín
Nogueira. Arrancó de la mejor manera, con los
agradecimientos, pero después se metió sólo en el
recuerdo de la causa por la que estuvo preso, con lo
cual logró que los medios de prensa nacionales
titulen "Laffont relacionó al juez Melazo con el
secuestro". Facundo miró y escuchó a su padre.
Habló poco en la rueda de prensa (ver págs. 16 y
17).
"No soy una persona a la
que le gusten los medios, por eso será la única vez
que hablaremos tanto yo como Facundo. No iremos a
ningún programa ni daremos entrevistas
privadas", dijo Laffont en principio, sentado en
el pequeño escenario de su Jockey Club.
"Tengo que agradecer a la
Iglesia, al arzobispo Rubén Di Monte, al párroco
Jorge Torres Carbonell de la Basílica Nuestra Señora
de Luján y al padre Víctor (Roncatti) del Sagrado
Corazón, que se acercaron a nuestra casa para darnos
una bendición. A la comunidad de Luján, que se ha
portado de un modo inexplicable. Particularmente,
agradecemos a la comunidad educativa encabezada por la
Escuela Normal y apoyada por la totalidad de las
escuelas. En todos sus mensajes, marchas y rezos nos
dieron una gran fuerza espiritual para mantenernos
inmensamente acompañados".
"A las autoridades
municipales -continuó-. Un gran agradecimiento para
el intendente Miguel Prince que estuvo con el celular
abierto las 24 horas a disposición mía para lo que
quisiera. Nosotros habíamos decidido que no
intervenga la policía y ellos privilegiaron en todo
momento la vida de Facundo, actuando con una gran
profesionalidad. A la Justicia Federal de Mercedes que
inmediatamente actuó de oficio, dando órdenes
estrictas para privilegiar la vida de Facundo por
sobre todas las cosas. A los medios de prensa locales
y a algunos medios de prensa nacionales, ya que otros
expresaron todo tipo de inexactitudes".
Al respecto, dijo: "Algunos
manifestaron que yo manejaba tres millones de dólares
por día; otros hablaban irresponsablemente de la
cifra del rescate; pretendieron hacer creer que soy un
hombre pesado; que sería un mafioso y todo Luján me
conoce y sabe cómo actúo. Dijeron que era el hombre
sin rostro, todo Luján sabe que nunca tuve
guardaespaldas, que estoy permanentemente con mis
amigos acá y en todo lugar, lo que pasa es que a mí
no me gusta ser mediático como otros.
Laffont siguió con los
agradecimientos. "A mis amigos, muy especialmente
a todos los que expresaron su dolor por la situación
de los distintos lugares, del país y del mundo. Y a
todos los que me acompañaron físicamente,
socialmente y económicamente. Un agradecimiento a las
instituciones como Bomberos Voluntarios, que siempre
estuvieron dispuestos para acompañar y alentar en
todo desfile. Al Club Luján y al Club Boca Juniors.
Sus presidentes y sus jugadores dispusieron poner la
bandera de Facundo. A San Juan de Dios, al Rotary
Club, a PAyS y a todas aquellas entidades que en todo
momento estuvieron con nosotros". Punto final
para los sentimientos nobles. Punto de inicio para los
sentimientos de rencor.
PRIMER ACUSADO
"Voy a buscar un poquito a
los culpables", expresó Laffont y nadie
imaginaba la descarga de munición gruesa que
seguiría. "Voy a contar cómo empezó este
secuestro. Y quiero que le den la misma difusión que
los medios dieron cuando me detuvieron a mí. Quiero
que se tomen el mismo tiempo en lo que voy a decir
ahora".
Para Laffont, "esto empezó
a mediados de 1997 cuando llegó a mis oficinas una
persona diciéndome que venía de parte de un
periodista del diario La Nación. Le pregunté qué
pretendía y me respondió que tenía mucho material
para destruirme. Yo no sé realmente si el periodista
de ese diario me mandó a pedir 50 mil dólares. Lo
que sí sé es que cuando se los negué, casualmente,
a los dos o tres días el diario La Nación empezó a
darme y a nombrarme como que yo era uno de los
capitalistas más grandes de la provincia, inventando
un montón de cosas y que manejaba no sé que cifra
(de dinero)".
El relató prosiguió y era
difundido en vivo por los canales nacionales: "A
pesar de que cada dos o tres días yo salía en La
Nación, el Dr. (Joaquín) Nogueira presentó (un
pedido de) una eximición de prisión porque el doctor
(César) Melazo hacía mención de mí, sin nombrarme
más que como El Lujanero. El Dr. Melazo, al que le
gustan las cámaras más que a Guido Süller, porque
cuando ve una cámara se pone atrás. La gente está
confundida con el doctor Melazo".
"Melazo me inventó una
causa, pedí la eximición de prisión y contestó que
no estaba ni investigado ni procesado. Me inventó una
causa paralela, me detienen fabricándome todas las
pruebas, me pide 500 mil dólares de coima para
largarme y lo que digo lo digo con todos los testigos.
La coima me la pidió una persona, de parte del doctor
Melazo. Si quieren saber quién es, vayan a la brigada
de La Plata donde estuve detenido. Todos los que
estaban presos conmigo escucharon el pedido. No sólo
me pidieron 500 mil. Cuando me negué, me dijeron que
me harían una asociación ilícita y estafa a la
administración pública. Acá está la causa, y el
fallo de la Justicia no es como dicen los periodistas
que me dieron la libertad por errores de
procedimiento. Me liberaron y lo mandan a investigar
al juez Melazo y a toda la patota que actuó en
presuntos ilícitos", pormenorizó Laffont.
Facundo miraba.
A modo de conferencia de prensa,
después de la detención de 1998, Laffont prosiguió
con su detallado recuerdo. "Después del pedido
de coima me dijeron que hiciera una oferta y me
negué. Estaba permanentemente comunicado con el
doctor Nogueira. Antes de declarar, una persona me
dijo que hablara con el flaco (se supone que Melazo)
porque me va a poner una fianza increíble. Me puso
una fianza nunca vista en la provincia de Buenos
Aires: 1.400.000 dólares. O sea, que el primer
secuestrador acá es Melazo", arriesgó Laffont.
En ese contexto, el papá de
Facundo afirmó que "si ustedes me ponen de un
lado a los que secuestraron a mi hijo y del otro al
juez Melazo, no dudo en quedarme con los
secuestradores. Uno, con los secuestradores, sabe que
se tiene que cuidar, que lo extorsionan, que lo
asalten, que lo maten. Uno cree que Melazo tiene que
administrar justicia y usa los mismos métodos para
extorsionar, apretar y coimear".
- ¿Estima que hay una
vinculación de Melazo con la banda que secuestró a
su hijo?
- No, Melazo me sacó en la
televisión y se vendió como un juez valiente. Yo
creo que es uno de los jueces más corruptos que hay.
Quiero invitarlo a un debate público en el canal que
él elija, con los periodistas que él elija, y con
las pruebas que tenga. Yo iré con mis pruebas y mis
testigos. Puedo demostrar muchas cosas, como por
ejemplo que el oficial De Moore andaba con un auto de
un capitalista de juego y no sé si no estaba a su
nombre. Cuando salgo de preso inicié una denuncia, vi
a distintos capitalistas que pasaron por la megacausa
y todos me dijeron lo mismo. `A mí me sacó 300 mil,
200 mil, a mí 150 mil' y no quisieron compartir la
denuncia. Me dijeron que sabían de mi dolor, pero no
me acompañaban porque yo había dejado de trabajar y
ellos, desgraciadamente, seguían. Denuncié el tema,
declaré en la UFI y todo quedó en la nada".
Facundo seguía mirando con cara de no muy buen
entendedor.
"Melazo no solamente
trabajaba por su lado, sino que tenía una banda de
secuaces, con el oficial De Moore. Si Cafiero está
mirando lo invito a que revise, aunque no tiene mucho
que buscar porque es el único con ese apellido. El
fue parte de la negociación (de aquel entonces, no
del secuestro)", sugirió Laffont.
"YO ERA NORMAL"
- ¿Cómo relaciona lo que
contó con el secuestro de su hijo?
- Lo relaciono porque yo era una
persona normal, que hacía mi vida normal. Melazo me
puso en los medios con mentiras, como que yo ganaba
200 mil dólares por día, 3 mil millones por año y
que manejaba 1.600 pasadores (de quiniela). Todo el
mundo sabe que cuando yo me dediqué a esto no tenía
ni un pasador. Sólo trabajaba con los capitalistas.
De ahí para adelante tuve cuatro asaltos y dos
secuestros, una vez a mí y ahora a mi hijo. Todo esto
se lo debo a Melazo.
- ¿Cree que Melazo lo expuso
a propósito porque usted no arregló?
- Melazo se quedó muy caliente
porque a todos les pudo sacar plata. Al único que no
pudo fue a mí, porque no estaba trabajando más, y a
Nano, un capitalista o ex capitalista de La Plata que
no le dio 150 dólares y a los 20 días lo volvió a
procesar y tuvo que dejar de trabajar.
- ¿Usted cree que hay
conexiones entre esta banda y el juez?
- Yo no sé eso. Yo digo que
Melazo me expuso tanto a la opinión pública y ahora
me pasan todas estas cosas. El otro día una
periodista dijo que manejaba 3 millones de dólares
por día. ¿Ustedes saben lo que es esa cifra? Si
manejara esa plata todos ustedes serían empleados
míos y estarían haciendo la quinta en mi casa.
- ¿Qué puede decir de usted
y de su actividad clandestina con el juego?
- Yo desde los 18 años a los 50
años banqué el juego. Y nunca me arrepentí o lo
oculté. Pero a los 50 años lo dejé, por una promesa
ante mis amigos y mi familia. El día que Melazo
allanó mis oficinas yo dormía en casa y me acerqué
al lugar pensando que era un asalto. Bueno, realmente
era un asalto.
- ¿El secuestro fue un
ajuste de cuentas de aquella época?
- Puede ser, sí. Cuando
entraron a mi casa me asaltaron y nos maniataron,
fueron directamente a la caja fuerte, simulada y en un
lugar que sólo conoce mi familia. La patota que
entró a mi casa filmó todo y eso da para pensar.
Melazo vendió toda la documentación y grabaciones de
la SIDE a un programa de televisión por 160 mil
dólares. Estamos ante uno de los delincuentes más
peligrosos que hay.
- Sabemos que personal suyo
en febrero concurrió a un local nocturno de Recoleta
para cobrar una deuda, pero todo se disimuló con un
asalto. ¿Es así?
- Desmiento totalmente eso. No
son empleados míos, los conozco de vista y me enteré
de lo que pasó pero no son empleados que trabajan
para mí. Mis empleados de la confitería son
conocidos.
- López es el apellido.
- Son conocidos míos pero no
son empleados míos.
AH, EL SECUESTRO
- ¿Cómo fue el secuestro de
Facundo y cómo se pagó el rescate, porque creo que
eso importa más?
- No, importa todo. Quiero que
le dediquen lo mismo que cuando me mandaron preso a
mí. Y vuelvo a desafiar a un debate público a
Melazo, porque es un delincuente que no debería estar
en la Justicia. Un juez me dijo que Melazo no falla,
negocia.
- ¿Puede hablar del
secuestro de Facundo y esos 24 días?
- Los 24 días fueron lo de un
padre con un hijo secuestrado. Con dolor y una
angustia tremenda. Creo que es uno de los peores
delitos que existen. Se comunicaron conmigo en varias
oportunidades y también hablaron `mejicanos'. El que
me quiso `mejicanear' (Matías Castillo, detenido y
acusado de extorsión) me llamó tres o cuatro veces,
me hizo salir con mi señora, tirar la plata. Y
gracias a Dios, por la denuncia de un remisero que lo
vio, lo siguieron, lo vieron dos veces hablándome por
teléfono y ese hombre trató de robarme la plata.
Pienso que es peor que los secuestradores, porque usa
el momento crítico.
- Castillo es empleado de una
empresa de seguridad. ¿Fue empleado suyo?
- Me llamó y en la
desesperación creí que era la misma voz. Me dijo que
fuera a un cementerio de General Rodríguez y mi
señora tomara un remís para tirar la plata en Gaona
y algo. Hicimos todo y regresamos. Apareció la
camioneta preguntando a un remisero dónde había ido
la señora de Laffont a tirar la plata y eso no lo
sabía nadie. Ahí empecé a sospechar. La policía lo
siguió y en otro llamado que dijo que no fuera con la
policía. Le pedí que me dijera qué decía el
cassette y respondió `cosas íntimas'. Le pedí que
le preguntara a Facundo el nombre de la perra.
Mientras, fui a Escobar por órdenes de los
secuestradores. Volvió a llamar, lo atiende mi
hermano que lo entretuvo haciéndose pasar por mí y
la policía lo detuvo.
- ¿Cómo se cerró el
acuerdo con los delincuentes?
- El miércoles me llamaron, me
hicieron ir a una dirección de la calle Sarmiento, me
volvieron a llamar y me dijeron que en una obra de
Sarmiento 892 encontraría las indicaciones. Encontré
un cassette y dos cartas. El cassette tenía la voz de
Facundo hablándome, mandándole un feliz cumpleaños
a su madre y a su abuela y las indicaciones de ellos
para que no avise a la policía y saliera. Una carta
era para mi hermano, pero yo tenía que ir a Morón y
Raúl (Laffont) a Campana para tomar un tren. Allí
encontró otro mensaje, se subió al tren y arrojó el
dinero.
- ¿Hay alguna pista para dar
con los secuestradores?
- No lo sé. Nosotros no le
dimos intervención a la policía. Lo sabrán ellos.
- ¿Cuánto se pagó?
- De la suma no voy a hablar.
- Por todo lo expresado,
¿intuía que podía pasar esto con sus hijos?
- Si le preguntan a Facundo, lo
primero que pensó cuando se cruzó la camioneta era
que lo venían a secuestrar. Esto lo hablé mucho con
él y saben que no ando con custodia o soy un tipo
pesado. Estábamos preparados para esto porque Melazo
me puso muy grande.
- ¿No cree que todo esto que
contó del ajuste de cuentas o venganza es perjudicial
para su hijo?
- Nadie habló de ajuste de
cuentas. Puede ser revanchismo de Melazo y su patota
porque no me pudo sacar la plata. Y como será la
primera y única vez que me expongo, quiero decir todo
y que me pregunten todo.
- Usted dijo que Melazo es un
delincuente. Usted levantó juego en forma clandestina
desde los 18 a los 50 años. ¿Usted qué era en esa
época?
- ¿Me permite que lo conteste
el doctor Nogueira?
- No, yo quisiera que lo
responda usted.
- Lo mío es una infracción,
una infracción. El, si me llevaba por una infracción
yo salía a los dos días. Melazo me extorsionó como
los captores diciéndome que me pondría asociación
ilícita y estafa al fisco.
- En tantas comunicaciones,
¿alguna vez los secuestradores mencionaron la
megacausa y algo de ese tema?
- No, no digo que lo
secuestradores están con esa causa. Los
secuestradores vinieron a partir de la difusión que
me dio Melazo diciendo que yo era millonario. No lo
soy. Pero a partir de ahí hubo cuatro robos y dos
secuestros. Todo gracias a la gran difusión de este
señor.
- Señora, ¿cómo vivió el
secuestro?
- Es la única pregunta que voy
a contestar. Lo viví como la peor madre de un hijo
secuestrado", respondió Mónica, con lágrimas
en los ojos.
- Señora, ¿qué pedido le
hace la Justicia?
- El único pedido es que se
purifique la Justicia misma. Que lo investiguen a
Melazo, respondió Roberto Laffont.
- La Justicia tendrá que
investigar el secuestro de su hijo, ¿tiene confianza?
- Si no creemos en la Justicia
directamente nos tenemos que matar, pero creo en las
instituciones, no en algunos jueces como Melazo.
- En algún momento se
hermano sugirió la posibilidad de irse del país.
¿Manejan esa opción a futuro?
- La rutina nuestra cambiará,
pero no pienso irme de Luján porque la quiero, es
parte de mi vida, tengo mis raíces aquí y de aquí
no me puedo ir.