- El viernes, el juez de
Garantías acusado por Roberto Laffont respondió
de modo escueto.
- El sábado, un custodio de
Melazo fue amenazado por tres sujetos -uno de
ellos armado- en la puerta de una propiedad del
magistrado.
- El domingo llegaron las
complicaciones para Joaquín Nogueira, abogado de
Laffont. Sus hijos están acusados de un
asesinato.
El
juez de Garantías de La Plata, César Melazo, le
contestó a Roberto Laffont quien, además de admitir
que durante más de 30 años trabajó con el juego
clandestino, lo acusó de "haberle dado a la
prensa las escuchas donde se hablan de pasantes y de
un movimiento millonario por mi parte" y, en base
a esos datos, lo sindicó como "el primer
secuestrador de mi hijo".
El juez platense dijo que
"es absolutamente lógico que uno de los más
grandes dueños del juego clandestino del país, se
sienta más cómodo hablando con los secuestradores
(de Facundo) que con el juez que lo metió preso en
una causa judicial".
En ese sentido y en referencia
puntual al empresario del juego, afirmó que "la
gente suele identificarse por sus similitudes
culturales y por su forma de vivir". Pero
aclaró, "me complace sobremanera que la familia
haya recuperado sano y salvo al joven".
Tal como informó este medio en
1998 y reiteró en la edición del 21 de mayo pasado,
Melazo enjuició a Laffont, conocido como "El
Lujanero", "por defraudar al Estado
provincial en sumas millonarias y diarias, quitándole
el algodón, la ambulancia y la comida de los
comedores a quien lo necesita y que es dada a través
de Acción Social", dijo el magistrado.
"Es un imputado que hace
más de 5 años estuvo preso por orden judicial y la
causa pasó por distintas instancias y diferentes
jueces -y denuncias de corrupción-", recordó
Melazo. Cabe recordar que, por esa causa, hubieron
más de 250 presos entre civiles y policías de alta
jerarquía.
"Todos los procedimientos
se hicieron con la policía de la provincia, con la
SIDE y con personal del juzgado en algunos
casos", dijo el juez. No obstante ello, Laffont
recuperó la libertad porque -entre otras razones- los
allanamientos realizados en oficinas de Lavalle y
Mariano Moreno fueron desestimados por la Justicia de
Mercedes.
Melazo en el libro que editó
llamado "La mordida" guarda un capítulo
especial para Laffont, a quien cataloga como "el
hombre sin rostro". También afirmaba que
"la impunidad reinaba en ese momento en Luján,
donde el imputado gozaba de privilegio y desde La
Plata tuvimos que ir a buscarlo".
Por otra parte, Melazo intentó
separar el secuestro de su hijo, al manifestar que,
"gracias a Dios, festejo que lo de Facundo haya
salido bien, y espero que la Justicia actúe con
rapidez para descubrir a los autores del
secuestro".
Esas expresiones fueron en
respuesta a las polémicas declaraciones de Laffont en
la conferencia de prensa que brindó el viernes 13
junto a Facundo, su esposa Mónica y su abogado
Joaquín "Pipi" Nogueira, complicado por un
asesinato en el que están implicados sus hijos (ver
"El abogado...").
UN PEUGEOT AMENAZANTE
Un día más tarde, el 14 de
junio a la noche, un grupo de desconocidos pasó por
la puerta del domicilio del juez Melazo, esgrimiendo
armas de fuego. Fuentes policiales confirmaron que el
hecho se registró alrededor de las 19.20. Los
individuos conducían un Peugeot 504 o 505, de color
gris.
Frente a una propiedad del
magistrado, ubicada en Villa Elisa (en una zona
conocida como "Entrecaminos"), el mencionado
automóvil pasó en "actitud sospechosa" por
la puerta de la casa del juez Melazo y mostró las
armas ante la sorprendida mirada de los custodios que
había en el lugar. Una vez que los desconocidos se
retiraron, se radicó la denuncia en la comisaría de
la zona, donde se iniciaron las investigaciones del
caso.
Agencia Nova informó que
"algunas fuentes vinculan el hecho con el fuerte
entredicho que mantuvo este viernes el juez Melazo con
el empresario de Luján, Roberto Laffont". En la
ruidosa rueda de prensa, Laffont trató a Melazo de
extorsionador (dio detalles al respecto) y aseguró
que "pertenece a una mafia judicial". En ese
contexto, invitó a la prensa "a
investigarlo". "Ahí está la
mermelada", dijo el empresario.
En contraposición con lo
publicado por Agencia Nova, el juez platense afirmó
que la amenaza contra su custodio "no tiene
vinculación" con las declaraciones de Laffont.
"Se debe tratar de delincuentes comunes que se
fueron hacia Berazategui", estimó Melazo.
De ese modo se refirió al
episodio vivido por un integrante de su custodia, a
quien tres hombres armados le mostraron un fusil de
alto calibre, cuando se encontraba en la puerta de una
quinta que el magistrado posee en la localidad de
Villa Elisa.
Los individuos escaparon a toda
velocidad, mientras el custodio -que forma parte del
personal de la comisaría 12° de Villa Elisa- pidió
ayuda a la seccional y al Comando de Patrullas. En
pocos minutos, varios patrulleros arribaron al lugar y
realizaron un operativo de rastrillaje por la zona.
La agencia de noticias DIB
recordó que el del sábado no es el primer incidente
que tiene al doctor Melazo como víctima. El 5 de
octubre de 2001 el magistrado fue atacado cuando
llegaba a su casa, ubicada en la avenida 32 de la
ciudad de La Plata, por una banda de delincuentes. A
punta de pistola, le robaron la plata que tenía en la
billetera y un reloj, pero extrañamente no le
llevaron ni el handy ni el maletín donde tenía unos
5 mil patacones.