- En nuestra ciudad ya
funcionan cuatro locales en los que se puede jugar
al "popular" "Counter Strike".
- Este, como otros juegos en
red, llega cargado de una polémica que ya se
desató en varios municipios.
- El Concejo Deliberante
local pidió información puntual al Departamento
Ejecutivo porque pretende legislar y
"proteger" a los menores.
Si un cronista, con intenciones
periodísticas de escribir una nota acerca del auge en
Luján de los juegos en red, le pregunta a un chico de
12 años cómo se llama el juego que tanto lo mantiene
frente a un monitor, el consultado mira con cara
extraña y responde tajante: "el Counter
Strike". Cree que uno lo tiene que saber.
Lo cierto es que los juegos en
red llegaron a Luján y generan en el público
adolescente -y en personas ya habilitadas para votar-
una pasión que algunos califican, directamente, como
adicción.
Por el momento, en nuestra
ciudad funcionan cuatro locales con esta actividad,
aunque la mayor concurrencia la recibe
"Nexxel", comercio ubicado en Mitre, entre
Alsina y Mariano Moreno.
La moda impone jugar al
"Counter Strike", un juego que enfrenta a
terroristas y antiterroristas, permite batallar en
clanes, poner bombas, matar policías o terroristas y
tomar rehenes, entre otras estrategias.
El costo del entretenimiento es
de 1,50 pesos por hora. Y se puede jugar solo,
integrándose a "clanes" ya formados, o
participar en grupo contra otro "equipo"
que, vía internet, juega en cualquier punto del
planeta.
El juego es por puntos y por la
concreción de objetivos, y termina con una
estadística general que define el puntaje, según la
cantidad de difuntos conseguidos en el rival.
Los defensores de la actividad
tienen argumentos firmes para defender al
"Counter Strike" y sus afines.
- Sostienen que es un
entretenimiento más, propio de los tiempos que
corren, y que la cuestión de la supuesta adicción no
es válida, porque "los límites los tienen que
poner los padres".
- Consideran que los juegos en
red se ofrecen en un espacio en el que el chico está
controlado, cuidado por mayores y se entretiene largos
ratos por un puñado de monedas (el argumento
económico).
- Como defensa exclusivamente
local, se sabe que los locales del rubro en nuestra
ciudad por ahora -y sólo por ahora- no ofrecen nada
para comer o beber, con lo cual facilitan que la
criatura despegue la mano del mouse.
Por el contrario, los
detractores de la moda aseguran que:
- Hay registros de chicos que
han pasado más de 15 horas seguidas en los locales. Y
que estudios médicos afirman que estar frente a una
computadora más de 10 horas seguidas "hace
mal".
- Hay padres que admiten que
ante la seducción de los juegos en red, no pueden
controlar a sus hijos.
- Se toma a la actividad como el
fomento del "rateo" a la escuela, ya que
estos negocios están abiertos a toda hora.
Sin embargo, cabe señalar que
es común que a los locales donde se desarrolla la
actividad de los juegos en red concurran usuarios de
otros rubros propios de la informática, y que no
necesariamente son recreativos, como ser el acceso a
internet con fines informativos, laborales,
educativos, etc.
QUIEREN MAS DATOS
Atento al fenómeno, el concejal
justicialista Gabriel Jurina prendió la alarma en el
ámbito político. En la sesión del 9 de junio
presentó un proyecto de comunicación dirigido al
Departamento Ejecutivo para que informe sobre la
actividad recreativa denominada "juegos en
red". Y el objetivo inmediato es regular el tema
para ordenar el rubro comercial, proteger a los
menores y conseguir fondos para las arcas estatales.
"La eventual sanción de
normas que tiendan a regular dicha actividad obliga a
los integrantes del Concejo a tomar conocimiento sobre
determinados datos y características de los juegos en
red, a los efectos de garantizar el derecho a la
recreación pero sin afectar los derechos de
terceros", escribió Jurina en el proyecto que el
cuerpo deliberativo aprobó por unanimidad.
Más allá de la consulta,
Jurina recogió información sobre este auge, la
normativa vigente y las medidas que se tomaron en
otros partidos en los que el "Counter
Strike" llegó antes.
"Esta novedosa modalidad de
entretenimiento, que congrega mayoritariamente a
niños y a adolescentes, se diferencia de los
videojuegos tradicionales en cuanto a que los
participantes no juegan contra las máquinas sino
usuario contra usuario en computadoras personales
interconectadas por prolongados lapsos horarios"
explicó Jurina en el proyecto.
"El auge alcanzado por esta
actividad durante los últimos años -continuó-, en
diversos municipios ha dado lugar a la sanción de
normas que procuran regular la permanencia de los
menores de edad y a fijar un horario de cierre en esos
locales de esparcimiento, o bien determinar una
distancia entre los locales y las escuelas, tal el
caso de los partidos de San Isidro (donde funcionan
unos 40 locales) y Morón".
Ese no es el único argumento
esgrimido por Jurina, el único edil que reparó en el
tema. Otros -casi todos- todavía hoy ignoran qué es
el "Counter Strike" y cuán atractivo
resulta para los chicos.
Jurina destacó que "se
registran precedentes sobre la prohibición absoluta
de la actividad de los juegos de video, como es el
caso de la Municipalidad de Lanús".
Asimismo, hay otro dato
relevante en relación con estos juegos y Jurina
quiere que se contemple en nuestra ciudad. "En el
ámbito de la provincia de Buenos Aires rige sobre la
materia la Ley 12.855. la cual determina en su
Artículo 2º que en los establecimientos donde se
exploten las modalidades denominadas videojuegos, sus
responsables deberán hacer figurar una leyenda de
advertencia -que especifica la misma ley- en cada una
de las máquinas en las que el juego incite a la
violencia o tenga connotaciones delictivas".
"La citada norma provincial
determina una serie de rigurosas sanciones para
quienes incumplan lo señalado, otorgando facultades a
la Justicia Municipal de Faltas en lo atinente a la
constatación y el juzgamiento de las infracciones que
pudieran cometerse".
Además, en orden a lo dispuesto
por la ordenanza 4.507, que regula la actividad de los
"juegos de habilidad o destreza" en el
ámbito comunal, "los juegos en red deberían
tributar en favor del Fondo para Desarrollo Educativo
(previsto en el artículo 10º de la citada norma)
pero evitando que esta medida provoque el
desequilibrio de la ecuación económica de quienes
explotan la actividad".
Como broche para esta polémica
que amaga con instalarse, resulta interesante citar
una reflexión publicada el 28 de mayo en el
suplemento de Informática del diario Clarín:
"Atacar los juegos en red como creadores de
adicción es una tontería: la adicción no la crean
los medios que usan los chicos para entretenerse sino
condiciones previas que los llevan a ello. Cualquier
experto en adicciones lo dice: es el contexto
familiar, son determinadas pautas en la formación
psíquica de los jóvenes lo que culmina en la
adicción. Los objetos que se usan de forma adictiva
no son los que la inducen".
En San Isidro y Morón se
sancionaron normas que regulan la permanencia de
menores y establecen horarios de cierre. En Lanús
directamente fueron prohibidos los juegos de video.