Miércoles 16 de julio de 2003 - Año 88 - Edición 6894 - Edición digital 0164

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El reconocido dirigente peronista tenía 76 años

Falleció el Dr. Juan Carlos Vocaturo

A días de cumplir 77 años y con una candidatura a intendente vigente, murió el Dr. Juan Carlos Vocaturo. Dedicó gran parte de su vida a la organización y la búsqueda del crecimiento del Partido Justicialista de Luján.

En la tarde del lunes, a los 76 años, falleció uno de los emblemas del peronismo de Luján: el Dr. Juan Carlos Vocaturo. La muerte lo sorprendió a tres días de cumplir 77 años, y cuando todavía estaba latente su intención de presentarse, una vez más, como candidato a intendente para las elecciones generales del 14 de septiembre. Se postulaba por una de las líneas internas que en nuestra ciudad responden al menemismo.

Entre los pasajes más notorios o públicos de su vida, se destaca su activa participación para la reorganización del peronismo lujanense, desmembrado durante los años de la última dictadura militar.

El 1º de julio de 1981, a siete años de la muerte del teniente General Juan Domingo Perón, Vocaturo, como presidente del Consejo de Administración del Partido Justicialista, señalaba: "Conocemos bien los momentos dramáticos porque atraviesan muchos compañeros y sus familias. No somos ajenos a ello, porque también somos víctimas de la misma situación y anhelamos como el que más, que se ponga punto final a este desbarajuste político, económico y social, mediante el retorno a la vigencia de las leyes y a la normalidad constitucional".

En octubre de ese año, Vocaturo, junto a Héctor Díaz y Juan Sanchuk -entre otros- le dieron forma a una "Comisión de Acción Doctrinaria", organización que tenía como fin "mantener y conservar la verdadera y pura doctrina peronista".

"La idea nuestra es recordar por qué Perón no pudo ser nunca marxista, porque era esencialmente católico, cristiano y perfectamente ubicado dentro de la doctrina. ¿Por qué pensaba en los humildes? Por la sencilla razón de que toda la legislación de la época peroniana es una legislación emparentada con el socialismo, que no es la patria socialista", expresaba el dirigente peronista.

En esa ocasión, Vocaturo definió lo que entendía como Lealtad Peronista, una expresión de la que se han apoderado gran cantidad de justicialistas sinceros y paracaidistas de la política: "Para nosotros, lealtad significa respeto absoluto a los principios doctrinarios; preservación incondicional de las organizaciones existentes, sin ponerlas al servicio de aventureros, advenedizos u oportunistas; y, fundamentalmente, compromiso insobornable con el pueblo peronista y con la conducción del Partido Justicialista".

"ME SIENTO PUEBLO"

En septiembre de 1982 hizo un llamado a los peronistas que no participaban en política a sumarse a la causa de Perón. Lo hacía desde una agrupación a la que, simplemente, llamó "Juan Perón".

En 1983 fue candidato a intendente por la mencionada Agrupación, con la lista 227. Nuestro bisemanario -en su edición del 8 de junio de 1983- daba cuenta de una convocatoria de 2 mil personas que fueron al Club Luján a respaldar el lanzamiento de su postulación política.

"Esta es una fiesta de pueblo, del maravilloso pueblo cuya voz multitudinaria sonaba a música en los oídos del viejo líder. De pueblo que clama por sus reivindicaciones, que no pide lujos, que pide paz, pan y trabajo. Yo quiero, Dios me ayude, ser un poco el intérprete de su sentir y de sus quereres. Me siento pueblo, de su seno nací, soy un igual y así me siento bien", manifestaba Vocaturo.

En la interna superó a Angel Olguín, a Sixto Marvisio y a Humberto De Lucía. Y en las generales, celebradas el 30 de octubre de 1983, perdió la contienda con el candidato radical Rubén Darío Rampazzi. No obstante la derrota, cosechó 12.920 votos.

El 14 de agosto de 1995 asumió el cargo de delegado Regional de la Subsecretaría de Trabajo, dependiente del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Ocupó esa función hasta octubre de 2001.

La experiencia política de 1983 no lo aplacó en sus intenciones político-electorales. Fueron numerosas sus precandidaturas en internas del justicialismo. En marzo del corriente año volvieron a aparecer en las calles las ya tradicionales pintadas con "Vocaturo Intendente".

Para ese entonces, se había enrolado en las huestes menemistas. Y en abril del corriente año peleó junto a Luis Busnelli, Juan Fiore, Héctor Navarro y Oscar Arévalo contra el aparato princista. No pudieron conseguir un triunfo para su líder carismático.

En la noche del 27 de abril, Vocaturo mantuvo su último contacto con este medio. Fue una noche a la que el propio dirigente calificó como triste. En la puerta del bunker del menemismo lujanense analizó la derrota de Carlos Saúl Menem en los guarismos de Luján. "Quizás tenía más expectativas de las que debía tener. Para mí ha sido relativamente triste no poder regalarle un triunfo lindo al menemismo de Luján. Me hubiera gustado un triunfo local que diera la posibilidad de un cambio en la conducción lujanense", decía. Con humildad, sin mostrar chapa de décadas de militancia, esa noche expresaba: "Prince movilizó a todo el aparato y lo hizo bien. Nosotros somos unos iniciados que, en realidad, conseguimos un milagro al lograr emparejar las cosas".

Equivocando la senda para unos (sobre todo cuando abrazó la causa menemista), acertado siempre para otros, Vocaturo murió mientras mantenía intacta la esperanza de ver cumplido lo que anhelaba, al menos desde julio de 1981, tal como consta en nuestro medio: "Luchar por nuestros objetivos sagrados; una patria grande y un pueblo feliz".