Vecinos del
barrio San Pedro se reunieron, el lunes por la tarde,
con el subcomisario Luis Correale, con el propósito
de plantearle los problemas delictivos que padece la
zona desde la instalación de, al menos, tres jóvenes
en una casilla levantada en un terreno del lugar.
Los ciudadanos
se fueron conformes de la entrevista mantenida con el
titular de la dependencia local, quien los instó a
radicar la denuncia en caso de ser víctimas de un
delito.
El episodio
que protagonizó la familia Coronel en la noche del
domingo fue el detonante para que una comisión de
vecinos llegara hasta la calle Las Heras y solicitara
una audiencia con Correale.
Los Coronel
viven sobre la calle Los Jazmines, a pocos metros de
donde se alojan al menos tres jóvenes que, desde que
se instalaron en el barrio, quebraron la calma del
lugar.
El domingo,
cerca de la medianoche, cuando el matrimonio Coronel
dormía junto a su pequeña nieta, los delincuentes
ingresaron al terreno de la vivienda e intentaron
llevarse las garrafas. Al escuchar ruidos, el dueño
de casa se levantó para ver qué pasaba. No tardó en
toparse con los rateros.
Enseguida, el
hombre comenzó a discutir con los malvivientes. Los
gritos alertaron a su hijo, que vive a una cuadra del
domicilio. El joven no dudó en salir corriendo hacia
la casa de sus padres, atemorizado porque su pequeña
hija se encontraba durmiendo en el lugar.
Luego de que
se produjera un intercambio de palabras entre los
delincuentes y el recién llegado, se inició una
pelea que culminó en el interior del domicilio, en
presencia de la nena.
Los
malvivientes se mostraban ofendidos por la acusación.
No sólo negaban haber tenido intención de robar,
sino que antes de irse rompieron el vidrio de una de
las ventanas de la casa.
Alertada por
un vecino, la policía se hizo presente en la casa de
la familia Coronel. Los ladrones, al advertir que se
acercaba un móvil de la policía se dieron a la fuga.
No se descarta que en los próximos días haya
novedades en torno a este hecho.