"Deberán
cerrarse las calles adyacentes a la
Basílica de Luján". Así lo afirman
los estudios efectuados por la Dirección
Nacional de Arquitectura para la
restauración del templo declarado Monumento
Histórico Nacional por decreto 2883/98 y
Monumento Histórico Provincial por decreto
27/90.
De acuerdo a lo
informado por la Dirección de Prensa de la
Comuna, "el arzobispo (de
Mercedes-Luján, monseñor Rubén Di Monte)
y el intendente municipal (Miguel Angel
Prince), analizan los mecanismos para dar
cumplimiento al informe ante el inminente
inicio de las obras de reparación".
En los últimos
días, el arzobispo y el intendente estudian
una serie de medidas a los fines de
preservar la estructura de la Basílica
Nacional, aunque desde la Curia hace dos
meses que vienen pidiendo a la Municipalidad
para que peatonalice las calles que rodean
al Santuario.
Tales medidas
responden a un informe de la Dirección
Nacional de Arquitectura, dependiente del
Ministerio de Planificación Federal,
Inversión Pública y Servicios el que
indica "la necesidad y conveniencia de
proceder al cierre del tránsito en las
calles adyacentes a la Basílica de Luján,
dado que el constante tránsito ocasiona
vibraciones que afectan (su) estructura.
Por lo expuesto, el
organismo nacional opinó que "es
imperioso que se cierre el tránsito a fin
de que no se continúe afectando la
estructura de la misma que es Monumento
Histórico Nacional".
En este sentido,
tanto Di Monte como Prince se encuentran
"en permanente comunicación y han
mantenido y mantienen reuniones de trabajo a
los fines de avanzar hacia la realización
de lo solicitado por el informe".
Es así que el jefe
de la Comuna instruyó a sus funcionarios a
los fines de implementar, con carácter de
urgente, las acciones
"imprescindibles", tendientes a
lograr el cumplimiento del mencionado
dictamen del modo "más eficaz y menos
traumático para la actividad de la zona,
antes del comienzo de las obras de
restauración adjudicadas por la licitación
1/2003 del mencionado Ministerio.
Asimismo, el titular
de la Arquidiócesis Mercedes-Luján se
encuentra elaborando una carta pastoral
dirigida a las distintas parroquias y a los
fieles para informar acerca de esta medida.
NUEVO DIAGRAMA
En el expediente que
esta semana llegó al Concejo Deliberante,
se adjunta la nota enviada por el
Arzobispado. Dicho escrito sostiene, entre
otras cosas, que de la Basílica se
desprenden piedras de "más de 100
kilos", lo que supone un riesgo para
todas las personas que se acercan al
deteriorado templo.
El proyecto que
tiene en mente el Gobierno apunta a cerrar
varias calles para el transito vehicular. De
este modo, Padre Salvaire entre Lavalle y
Mitre, San Martín entre 9 de Julio y el
terraplén, Mitre entre 9 de Julio y Padre
Salvaire se convertirían en peatonal hasta
tanto no finalice las obras que aún no
comenzaron. En tanto, quedaría prohibido
estacionar en San Martín entre 9 de Julio y
Francia y en 25 de Mayo entre Padre Salvaire
y Parque Ameghino.
Si bien, es sabida
la falta de mantenimiento que tiene la
Basílica, se desconoce el efecto que
produciría el tránsito automotor alrededor
de la iglesia. En tal sentido, tampoco se
sabe el nivel de vibraciones como tampoco
hay estudios que determinen la cantidad de
vehículos que pasan por la zona y si eso
tiene repercusión en el estado edilicio.
En el Concejo
Deliberante hay ediles que quieren saber
qué puede pasar en caso de que el desborde
el río, ya que con sólo 100 mm. el agua
cubre Padre Salvaire entre Mitre y Las
Heras, una de las pocas cuadras que
quedarían habilitadas para la circulación
vehicular. Por su parte, en Nuestra Señora
de Luján entre Lavalle y 25 de Mayo se
repartirían los espacios de estacionamiento
pago que explotan la Cooperadora del
Hospital Municipal y CeReLu.
Aunque se sabe que
para el Arzobispado la situación es de
"grave preocupación", la
Municipalidad -después de dos meses de
recibir la notificación- está dispuesta a
hacer algo al respecto. De momento quiere
cortar varias calles, el tiempo dirá si
esto da resultado o implica una nueva
complicación para el tránsito en una zona
que cada fin de semana se vuelve caótica.