Una
niña de diez años murió aplastada por las ruedas de
un camión, el lunes por la tarde en el barrio San
Pedro, como terrible corolario de una travesura
infantil. La menor, identificada como Micaela Raquel
Morales, de 10 años, falleció en forma instantánea
tras caer al asfalto de la calle Los Ombúes y ser
arrollada por el doble neumático trasero del rodado,
del que se había colgado jugando. Según el
testimonio de los vecinos y familiares (que se
reunieron acongojados en torno al sitio de la
tragedia), poco después de las 14 Micaela se trepó a
uno de los laterales del vehículo que conducía Hugo
Miranda -marido de una hermana de la niña- pero no
pudo sostenerse y dio con su cuerpo en la calle con el
fatal resultado.
La chica, que
formaba parte de una familia numerosa, murió en la
misma cuadra en que vivía, sobre la calle Los
Ombúes, entre Las Petunias e Irupé, una de las
escasas arterias asfaltadas que ingresa al humilde
barrio, a doscientos metros de la ruta 192. Veinte
minutos después del accidente, la escena era
desoladora. Decenas de vecinos contemplaban en
silencio el cuerpo de la nena -piadosamente tapado con
un plástico- mientras efectivos policiales realizaban
las pericias de rigor y vallaban el sitio. A un
costado, un tío de Micaela explicó que todavía
intentaban localizar a los padres de la chica, quienes
se encontraban trabajando en el momento de la
desgracia. "El camión venía despacito, pero no
le dio tiempo a frenar", comentaba uno de los
habitantes de la zona, compungido. Según indicaron,
Miranda utiliza su camión, un Mercedes Benz color
verde, para acarrear materiales de construcción de un
corralón ubicado en la localidad de Torres.