El reclamo de
los vecinos de Open Door dio resultado: desde el
viernes el Puesto de Vigilancia tiene asignado un
nuevo efectivo. Ahora, el plantel de uniformados suma
8 efectivos. Es decir, cada 243 habitantes hay un
policía aunque según las estimaciones de los vecinos
la cantidad de ladrones es mucho mayor.
Hasta el
miércoles, el Puesto de Open Door contaba con un
oficial a cargo, seis policías y 2 móviles. Con esta
dotación debía vigilar unas 150 manzanas y dividirse
en turnos para controlar el movimiento vehicular que
circula por las rutas 6 y 192. En algunas horas del
día, el trabajo de los policías era tal que para no
desatender ningún punto debían cerrar la
repartición por falta de personal.
De todos modos,
los índices delictuales no sólo no disminuyeron sino
que - a juzgar por los comentarios de los propios
habitantes- la inseguridad se ha incrementado de
manera alarmante.
En este
contexto, la semana pasada un grupo de vecinos se
reunió en la Delegación Municipal con funcionarios
municipales y representantes policiales. Juntos
analizaron la problemática que intranquiliza a todos.
Mientras el
número de robos sigue en alza, un sector de esta
comunidad continúa gestionando la instalación de una
comisaría, algo que cuenta con la aprobación del
Ministerio de Seguridad pero que no se concreta al no
contarse aún con un inmueble adecuado para su
funcionamiento. Sin embargo, la llegada de la futura
Luján Tercera no termina de convencer a todos. Por
empezar, desde la misma policía hay quienes
sugirieron a los vecinos que lo ideal sería haber
pedido para Open Door una subcomisaría o, en su
defecto, un Destacamento similar al que tiene la
vecina localidad de Torres.
Al respecto,
piensan que la llegada de una comisaría va a alterar
el ritmo pueblerino que en este momento conserva la
localidad. Por su parte, el subcomisario Luis Correale
recordó que el decreto para la radicación de una
seccional "ya está decretada" y anunció
que ante el pedido vecinal "se le asignó un
hombre más con la directiva de que las 24 horas, haya
o no operativo, esté en el Puesto de
Vigilancia".
Si bien en la
práctica el nuevo efectivo no va a estar todo el día
en el Puesto, Correale reorganizó el funcionamiento
de la repartición de tal forma que a toda hora del
día el lugar tenga el personal -aunque más no sea
mínimo- para atender los requerimientos de la gente.
Además del
envío de un efectivo, se asignó "más hora
CORES para cubrir ese servicio", informó
Correale.