Desde hace
tiempo, vecinos de Open Door vienen denunciando la
proliferación de drogas en el pueblo y afirman que
este hecho está íntimamente vinculado con el
incremento de los robos que suceden en la localidad.
Dicen, al
respecto, que muchos de los consumidores de
estupefacientes son internos del Hospital "Dr.
Domingo Cabred" y que algunos de los pacientes
que cuentan con un régimen abierto de salidas,
serían autores de muchos de los robos que vienen
sufriendo en los últimos meses.
Esta semana se
confirmó que algo de cierto había en esta hipótesis
que plantean los vecinos. Fue luego de descubrirse que
uno de los pacientes acababa de ingresar al
establecimiento llevando consigo un arma de fuego en
el interior de un bolso.
Dada su
condición de psicótico es inimputable, por lo que no
pudo ser detenido por la policía. De todos modos, la
Justicia inició la investigación de rigor para
establecer la procedencia del arma, al tiempo que
impartió la orden para determinar si en el hecho
está involucrado personal del centro de salud, que
trasladó a este paciente y no advirtió lo que estaba
pasando.
Por otra parte,
se encontró droga en el interior de un libro que un
ex paciente intentó entregar a otro internado. El
narcótico hallado en forma de cigarrillo era
marihuana y estaba disimulado entre las hojas.
Estos dos
hechos no hacen otra cosa que confirmar los temores de
la población. Hace dos semanas, un grupo de vecinos
se reunió en la Delegación Municipal donde trataron
el tema de la inseguridad. En tal sentido, muchos
hicieron hincapié en la situación que presentan
algunos internos de la colonia, que andan deambulando
a toda hora por la localidad sin que las autoridades
tomen medidas.
En cuanto a la
seguridad del Hospital Cabred ya no está bajo
vigilancia de una empresa de seguridad privada sino
que quedó en manos de personal policial afectado al
servicio denominado POLAD.