En la
última Asamblea Nacional de Trabajadores se
votó un plan de lucha para pelear por
"distintas reivindicaciones" de
trabajadores ocupados o desocupados. En ese
programa de acción se acordó que el miércoles
se realizarían piquetes en todo el país.
El
objetivo central de la protesta, que en Luján
comenzó a las 11.30 debajo del Puente
Control, fue "romper con la
flexibilidad laboral, legislación que
organiza el trabajo en negro, la precariedad
laboral, los contratos y los salarios paupérrimos",
y además "exigir el aumento general de
salarios con un básico de 800 pesos y la
duplicación de los montos de los planes
laborales".
La
explicación, entre el humo de las cubiertas
y con la canción "Pan, trabajo,
patrones al carajo" de fondo, se la
ofreció a este medio Christian Barreiro,
dirigente del Polo Obrero y candidato a
concejal por el Partido Obrero.
El
piquete convocó a unas treinta personas, en
su mayoría mujeres, que trabaron la
circulación de la ex ruta 7 y un camino
lateral entre la cinta asfáltica y las vías.
Estuvieron hasta pasadas las 13.
Barreiro
aseguró que en la lucha se plantea una
ruptura con el FMI, "porque es el que
diseña los planes económicos de ajuste.
Queremos que el gobierno nacional rompa con
el Fondo, porque si no la política no tiene
salida. Estamos en las vísperas de que se
cierre un nuevo acuerdo que trae aparejado
un tarifazo y una serie de medidas de ajuste
contra los trabajadores".
-
Bajando el piquete al contexto local, en su
caso es el primer candidato a concejal por
el Partido Obrero. ¿Qué le explica a los
que piensan que, además de un piquete, se
está ante un acto de campaña de su
partido?
-
"Esto del piquete se votó en agosto en
una asamblea que reúne a las organizaciones
del Bloque Piquetero y a la que adhieren
Barrios de Pie y entidades de deliberación
colectiva. Dentro de ese contexto, estamos
los compañeros del Partido Obrero, que
queremos dar batalla en el ámbito político.
Sabemos que nuestra participación puede dar
lugar a sutilezas, pero allá ellos. Esto es
un programa de lucha que se votó en agosto,
con fecha y hora. Y para un conjunto de
organizaciones, no sólo para el Polo
Obrero", respondió.
Al
respecto, dijo que quiere que quede claro
"que hay compañeros del Polo Obrero
que están también en el Partido Obrero y
apoyan nuestra campaña, pero hay compañeros
que no están en el partido".
LAS
MOLESTIAS
-
Como vecino de Luján, además de candidato,
¿cómo cree que toma el piquete la sociedad
lujanense?
-
"Seguramente que el piquete, a simple
vista, genera algunas molestias. Recién se
fue un camión de mercadería que tenía que
repartir alimentos, pero apoyaron y
aceptaron hacer un desvío de no más de 500
metros. Por otra parte, pretendemos que
distintos sectores se integren, como los
pequeños comerciantes, porque para ellos
reclamamos reparto de las horas de trabajo y
eximición del pago de impuestos y tasas. En
las condiciones actuales, no pueden competir
con grandes grupos como Norte o
Curtarsa".
Por
último, Barreiro intentó encontrar las
causas que impiden que los piquetes y
medidas similares sean apoyados masivamente.
"La tarea de organizar a los
trabajadores es muy dura. Sobre todo porque
hay punteros de otros partidos activando el
miedo en los compañeros y afirmando que ésta
no es la salida".
"Por
las amenazas que reciben en especial
aquellos que reciben una bolsa de comida o
cobran un plan, la convocatoria de hoy para
nosotros es todo un éxito. Con esto le
ganamos a la política de miedo que impulsa
el gobernador actual y el intendente de Luján",
consideró el piquetero.
A
modo de reflexión, Barreiro dijo que
"el hambre y la desocupación existen y
en ocasiones como hoy el miedo queda atrás.
De todos modos es difícil organizar a los
compañeros porque la política de amenazas
constantes es muy fuerte. Estamos cansados
de escuchar: si vas al piquete no cobrás el
plan; no hay más planes alimentarios o
asistencia sanitaria. Por eso -agregó- hay
quienes vienen pero tratan de no exponerse
porque tienen chicos y precisan de la
asistencia del Estado. Acá queremos que se
terminen las bolsas de comida y reabramos
las fuentes productivas de trabajo".
La
jornada de protesta se extendió hasta
minutos después de las 13, cuando el fuego
de las cubiertas se terminó y el guiso que
se hizo sobre las escaleras del Puente
Control estaba a punto.
Malena
(65 años)
"Vengo
porque pido trabajo, salud, educación y
seguridad, cosas que no tenemos. Y en lo
personal, tengo necesidades porque nadie me
da nada. Tengo que venir a protestar acá, sí
o sí. Es la única manera en la que, a lo
mejor, conseguimos algo. Soy una persona
grande y por esa razón nadie me toma.
Parece ser que las personas que tienen más
de 45 o 40 años ya no servimos. Me anoté
en cientos de lugares, pero por la edad
nunca entro".
Andrea
(35 años)
"Vengo
a hacer un piquete porque tengo cinco chicos
y no me toman en ningún lado".
Vanina
(22 años)
"Hay
que explicarle a la gente que esto lo
hacemos por necesidad. Soy desocupada o
mejor dicho obrera desocupada, porque tengo
ganas de trabajar pero nadie nos da la
oportunidad. Acá en Luján, si no sos amigo
del intendente o de una persona influyente,
no conseguís nada. Mi marido hace cinco años
que está desocupado y casi sin changas. Por
todo eso me hice piquetera y es un
orgullo".
Martín
(30 años)
"Estoy
en un piquete por la injusticia social. Soy
desocupado y tiro curriculum en todos lados,
pero nadie me toma. Soy técnico mecánico y
estudio para analista de sistemas. Mi último
trabajo fue como docente, pero suplente. Y
nunca más me llamaron. No estoy muy
desconforme con el presidente actual, pero
faltan cambiar muchas cosas y los pasos
dados son muy pobres. Yo no tengo trabajo y
vengo. Hay gente que está en mi misma
situación pero quizás tiene miedo de
venir".