Luego de una
intensa persecución por las calles del barrio
Ameghino, que incluyó un enfrentamiento a tiros con
la policía, uno de los dos delincuentes que en la
mañana del jueves asaltó la sucursal que la cadena
Autoservicios Luján tiene en San Martín y Güemes,
logró ser detenido cuando intentaba escapar. Su
cómplice ya fue identificado y se espera efectivizar
la orden de detención que libró la Justicia de la
ciudad de Mercedes.
Todo se inició
a las 9.40 de la lluviosa mañana de jueves. Dos
jóvenes que se desplazaban en una bicicleta -tipo
playera- de color amarillo, ingresaron al supermercado
con fines de robo. Uno de ellos extrajo un arma
-parecida a una pistola 9 mm-, amenazó al encargado y
se llevó una suma no especificada de dinero de la
caja registradora.
Con los datos
aportados, la policía inició la búsqueda de los
asaltantes pudiendo dar con ellos 2 horas más tarde
en circunstancias en que un móvil patrullaba las
calles del barrio Ameghino.
La persecución
se inició en el preciso instante en que la policía
detectó a dos sujetos que transitaban por la calle
Libertad. Uno llevaba consigo una bicicleta -tipo
playera- de color amarillo. Al observar, el patrullero
intentaron escapar en distintos sentidos.
El joven que
huyó en bicicleta no pudo ser atrapado. El mal estado
que presenta la calle jugó a favor del delincuente y
en contra de los policías. Pero el malandra que
emprendió la fuga a pie corrió otra suerte, aunque
no fue fácil su detención.
INTENSA
PERSECUCION
Con la policía
en sus espaldas, atinó a correr desesperadamente
varias cuadras, saltó un alambrado y al verse cercado
no dudó en extraer de entre sus ropas un arma de
fuego y gatillar dos veces contra el oficial. Las
balas salieron pero no dieron en el blanco. Por su
parte, un efectivo repelió la agresión pudiendo
impactar un proyectil en uno de los muslos del
hampón.
No obstante, el
delincuente, lejos de rendirse, siguió oponiendo
resistencia. Trató de escabullirse en un sector del
barrio poblado de ranchos, saltó varios tapiales y
hasta cruzó Gaona hacia el barrio Zapiola. Detrás,
la policía no le perdía pisada.
En la colectora
del lado sur se encontró con otro joven -de apellido
Casco- que pasaba por el lugar en bicicleta. Se
conocían del barrio. Casco le dio su rodado y hasta
llegaron a intercambiar los buzos. Sin embargo, esta
maniobra no pudo desorientar a los policías.
La persecución
estaba a punto de terminar. El delincuente fue
interceptado a la altura de la colectora norte, lo
derribaron de la bicicleta y tras un forcejeo con los
efectivos pudo ser reducido y trasladado a la
seccional.
El malviviente
fue identificado como Walter Raúl Oberloch, de 23
años. Al llegar a la comisaría se comprobó que
estaba herido en una de sus piernas aunque la bala no
había dañado órganos vitales como para que pusiera
en riesgo su vida. Más tarde, se comprobó que tenía
un frondoso prontuario. Ya no quedaban dudas: era el
mismo sujeto que acaba de robar el supermercado de la
familia Longobardi.
Al momento de
ser detenido, Oberloch estaba desarmado. Pese a esto,
en un terreno baldío ubicado en Capitán Luján y
Mendoza fue hallado un revólver calibre 38 con
numeración limada, marca Irbar España. En tanto, en
la calle Ameghino 2235 se encontró una pistola marca
K calibre 8 mm. con el cargador vacío, que había
arrojado debajo de un viejo Torino. Con esa arma,
Oberloch asaltó el mercado y luego le disparó a los
policías.
Ahora, la UFI
Nº 3 le abrió varias causas por "atentado y
resistencia a la autoridad, portación de arma y
munición de guerra, averiguación de ilícito, robo
calificado, lesiones y aprehensión".