"Teté",
una vecina que vive en Dr. Real y Gral. Paz tuvo la
premonición que ayer a la mañana iba "a estar
el diablo" en la esquina de su casa. Apenas
terminó de pronunciar este pensamiento en voz alta,
escuchó una explosión seca, acompañada por ruidos
de fierros retorcidos y vidrios que se hicieron
añicos en un instante. Por enésima vez se producía
un choque entre dos autos que dejó como saldo a dos
personas con contusiones de diversa gravedad.
El accidente
fue protagonizado por un Peugeot 505 que circulaba por
General Paz y un viejo Fiat 600 que lo hacía por Dr.
Real. Ningún vecino oyó una frenada, tampoco
quedaron huellas de neumáticos marcadas en el
asfalto. El impacto fue inevitable y las consecuencias
rozaron la tragedia.
El Peugeot era
conducido por una mujer llamada Verónica que habría
pensado que el Fiat iba a frenar. En el viejo Fitito
viajaban dos hombres que seguramente pensaron que el
505 iba a detenerse. Sin embargo, los dos cruzaron la
esquina como si nada.
El 505 chocó
con su parte frontal el lateral del Fiat 600, lo
arrastró unos metros, arrazó unos mojones de
hormigón que están colocados en la esquina de la
casa de "Teté" para amortiguar los golpes,
derrumbó una columna de fierro donde supo estar un
"espejo vial" y terminó su recorrido fuera
de control arriba de la vereda y contra la verja de la
casa de la vecina adivina.
El viejo Fiat
"no sirve más" dijeron los vecinos. De lo
que quedó del auto a duras penas pudieron salir sus
dos ocupantes. Uno de ellos presentaba fracturas en
una de sus piernas y fue trasladado por una empresa de
salud privada a una clínica. El otro, fue
identificado como Javier Calzetta -33 años- y con
domicilio en Lavalle 792, quien tenía cortes en la
cabeza. Tras recibir primeros auxilios por parte de
los Bomberos Voluntarios debió ser conducido al
Hospital "Nuestra Señora de Luján".
De acuerdo a
los testimonios recogidos en el lugar, el choque
estaba al caer. Durante toda la mañana se sucedieron
frenadas en una esquina por demás de peligrosa. Cerca
de las 10.30 se produjo el impacto entre el Peugeot
505 y el Fiat 600.
"Sentí la
explosión, cerré la llave del gas porque pensé que
me tiraban abajo la cocina. Te juro que no se puede
vivir más así", dijo "Teté", quien a
raíz de otro choque debió pasar varios días en
terapia intensiva del disgusto que se agarró.
ZONA DE
RIESGO
La esquina de
Dr. Real y Gral. Paz es "famosa" por el alto
riesgo de accidentes que presenta. A pesar de no
figurar en el mapa que elabora todos los años
Bomberos Voluntarios, colisiones entre autos o entre
motos desde hace años son moneda corriente. Pero
desde que Carlos Pellegrini entre Sarmiento y Rawson
fue sembrada de semáforos la situación empeoró.
Esto hizo que
el tránsito no sólo se desvíe por la calle Dr.
Real, sino también que aumentó la circulación por
General Paz. En buena medida esto sucede como
consecuencia de la llegada de un hipermercado a la
zona.
Hasta ahora las
escasas medidas que tomó la Municipalidad no pudieron
solucionar el problema. A la falta de señalamiento y
de alertadores se sumó el fracaso de un espejo que al
poco tiempo fue robado y su reemplazo no tardó en ser
retirado por las mismas autoridades que lo instalaron,
dada la absoluta ineficacia del aparato para disminuir
las posibilidades de accidente. No obstante, se
agregó a la esquina un nuevo problema al dejar
colocada la columna y el armazón que sostenía el
vidrio convexo.
"Acá
tienen que poner un lomo de burro porque chocan,
rompen todo y nadie se hace cargo de nada", dijo
ofuzcada "Teté" al ver que esta vez por
milímetros su vivienda se salvó de ser derrumbada.
Tal vez, fue por un milagro de Dios o quizá porque el
diablo no quiso que el choque fuera aún peor.