Dice que en la cabeza tiene un compact
que gira y gira sin parar. Nunca se detiene. En esa especie de
"disco compacto cerebral" desde el jueves 30 a la
noche están almacenadas de por vida las terribles escenas de
la tragedia de República Cromagnon, la trampa mortal de la
que pudo salir sano y salvo porque a último momento decidió
ir a tomar una cerveza a la barra que estaba a unos 15 metros
de la única salida.
Quien cuenta esto y mucho más es
Erardo Pasquini o simplemente el "Gerar" para medio
Luján que lo conoce de la cancha, de la calle y de las noches
de rock and roll.
Pasquini no sólo estuvo en el boliche
de Omar Chabán la noche de la catástrofe sino que fue uno de
los tantos testigos que aseguran haber visto un principio de
incendio en el techo el martes 28 cuando también tocó
Callejeros. "Ese día no me asusté porque estoy
acostumbrado a ir a recitales y las bengalas son algo
común", dijo.
Pero el jueves todo fue diferente. Si
bien repitió el ritual de ir acompañado con amigos de
Laferrere, por poco esta vez no se sumó al grupo una pareja
de Luján que a último momento prefirió regresar a esta
ciudad en lugar de ingresar a ver la banda favorita.
"Llegamos como a las 21.30 pero ellos se volvieron. Yo me
quedé con unos pibes de Laferrere que son de la banda de rock
Barrios Bajos y con quienes vamos a todos los recitales y
siempre tocan con Callejeros. Además, yo conozco al cantante
de Callejeros (Patricio "Pato" Fontanet) del
cumpleaños de uno de los pibes y desde ahí los empecé a
seguir", aclaró.
"El show duró un tema. El día
anterior, Chabán y el "Pato" habían dicho que no
prendan bengalas. También estuve en la puerta donde estaba la
seguridad y te revisaban todo, zapatillas, mochillas... Jamás
lo había visto. Pero hay una puerta que está al lado de la
boletería por donde entran los VIP y ahí no te revisaban ni
te pedían entradas. Hacían señas y pasaban los truchos, los
familiares, los allegados y los VIP que iban al piso de
arriba", explicó.
Erardo Pasquini fue varias veces a
República Cromagnon. Estuvo el día de la inauguración
cuando tocó Jóvenes Pordioseros ante no más de 300 personas
y también hubo un conato de incendio. Luego, fue a ver a
Motor Loco, Barrios Bajos y a Callejeros en más de una
oportunidad.
SÁLVESE QUIEN PUEDA
"Entramos y fuimos a tomar una
birra a la barra que estaba al lado del escenario pero como
era un mundo de gente nos fuimos a la barra que estaba debajo
de las escaleras y cerca de la puerta. Cuando estaban hablando
de no tirar pirotecnia la gente no le dio ni bola. Los pibes
gritaban que salga el "Pato", era un carnaval...
hasta que se prendió fuego.
Pero nadie se dio cuenta salvo los de
adelante. Nosotros que estábamos atrás no nos veíamos ni la
mano. Apagan las luces y un pibe que estaba conmigo me dice:
`¡vamos al pogo!'. Mucha gente se fue para el pogo sin saber
que las luces se apagaron por el fuego. Yo me estaba ahogando
y me fui para la puerta pero cuando llegué me agarró la
avalancha".
- Cuando te referís a que te ahogabas
¿sentías el humo que se venía desprendiendo del techo?
- Claro. Ya no se veía nada. Fueron
cinco minutos. Primero se vio el humo gris de las bengalas y
al toque se apagan las luces. Y al toque yo ya estaba en la
calle viviendo todo el drama.
- ¿Cómo hiciste para salir?
- Salí caminando para la puerta y a
los 3 o 4 metros de las escaleras me llevó la avalancha.
Empecé a escuchar el drama, los gritos de toda la gente que
decían: `¡Se pudrió, se pudrió!'. La misma gente me sacó
para afuera.
- ¿A partir de entonces qué fue lo
que hiciste?
- Los gritos eran aullidos, la cara de
la gente era de pánico, los ojos bien grandotes, los
nervios... Yo quedé medio estático los primeros minutos.
Después, entré a sacar gente de la vereda porque se caían,
se pisaban, se pasaban por arriba. No te puedo explicar cómo
fue, pero la gente se mataba. Era un sálvese quien pueda.
- ¿En ese momento tomabas dimensión
de lo que estaba pasando?
- No, porque pensaba que no quedaba
nadie. Al rato, me llaman por teléfono y me preguntan si
había 15 muertos. Yo le digo que había 40, 50, 60. Hasta el
último día de vida no me lo voy a olvidar. La
desesperación, el temor, la bronca. Fue todo junto en una
sola noche.
Estaba sin dormir del día anterior y
estuve dos días más sin poder dormir. No tenía frío, no
tenía hambre, recién empecé a caer el domingo a la noche
mientras miraba la televisión.
A la mañana siguiente (por el viernes
31) vino un bombero de Luján y otro pibe más que es
psicólogo a verme y ahí me dicen que esto era mundial.
Fijate en el estado en que estaba que no me daba cuenta.
Estaba como en un estado de shock. Había gente que se reía
de los nervios, otros quedaron paralizados, otros se tiraban
de cabeza adentro a sacar gente y yo ayudé a sacar gente de
la vereda a la calle, acomodábamos a los pibes y los
mojábamos, cargamos en ambulancias, en autos y en taxis.
En un momento agarré un pibe de unos
8 o 9 años y me lo llevé para la esquina. Lo abracé y
estaba mal. Lo tuve así entre cuarenta minutos y una hora.
Era de Once. Después vino la abuela a buscarlo. Me daba las
gracias, me abrazaba, hasta me quiso dar dinero pero yo no lo
acepté. En ese momento de drama fue todo desesperación. Los
más villeros, los más calañas de todos, esos que están
todos tatuados se metían a sacar gente muerta, pibes
desmayados.
Una chica embarazada que estaba al
lado mío y con quien había compartido una cerveza murió.
Cristian, un pibe de Lafe, se tomó la última cerveza en la
puerta conmigo y falleció. Cuando fui a la marcha la botella
todavía estaba.
- ¿Alcanzaste a ver chicos de Luján?
- De Luján vi a Orona y a los tres
Cordero después del drama.
- ¿Se hablaba de 20 o 30 personas que
habían ido en dos combis y que una se había roto en el
camino?
- Eso es todo chamuyo. Yo estuve en la
puerta desde las 23 y a mí me conocen todos... y de última
me saludan. Aparte, ando con una banda de pibes y no vi a
nadie. A los únicos que vi fue a la familia Cordero porque
fui a las 8 de la mañana al Sanatorio Mitre.
- ¿Este hecho te cambió la vida?
- A mí sí. Ya llamé al 0800 que
puso el Gobierno (de la Ciudad) para ver a un psicólogo
porque me caen las fotos en la cabeza. La mina que me vendió
la cerveza, cuando me acerqué a verla la taparon porque
había fallecido. Un 35 o 40 por ciento de la gente estaba
quemada, había pibes que afuera revivieron y se murieron en
los hospitales.
DOS VECES EN LA VIDA
- ¿En tu caso fue como nacer de
vuelta?
- Claro. El día que se inauguró
Cromagnon, en abril, fui con un rollinga de Luján que se
llama Juan Cruz a ver a Jóvenes Pordioseros. Cuando
estábamos adentro le digo: `me voy afuera porque me estoy
dando vuelta', como que me estaba bajando la presión. Salgo a
la puerta y se estaba prendiendo fuego el boliche y de eso
todavía no se dijo nada pero se apagó enseguida porque
éramos 300 personas y un chabón se trepó por una de las
columnas con un matafuego. Con lo del otro día es la segunda
vez que me salvo.
Fue un flash. Al otro día, estuve con
un padre al que le faltaban cinco hijos y encontramos a tres
muertos. Yo no sabía qué decirle ni de qué hablarle. Lo
acompañaba lo mejor que podía, le daba agua mineral, lo
llevé en taxi al (Hospital) Ramos Mejía, al (Hospital)
Pirovano.
- Quienes te conocen no dudan en
definirte como un tipo curtido, duro, pero esto te marcó.
- Yo soy un pibe que me crié en la
calle, no tengo familia, vivo con mi hermano, mis viejos
fallecieron y mi hermano Marcelo murió en el 95... era como
que estaba curado de espanto. He visitado penales por gente
amiga, conozco lo que es la discriminación por el tema de la
cancha, el HIV y en la falopa estoy bastante curtido pero esto
me pegó mal. Parece como que tengo un compact en el cerebro:
pensaba en millones de cosas pero en nada a la misma vez.
Yo no le echo la culpa a nadie. Para
mí hay que poner un freno, pensar bien y hacer las cosas como
hay que hacerlas empezando por el de arriba y terminando hasta
el último.
Frases al margen
- "Una ambulancia chocó en la
esquina y eso no salió en ningún lado".
- "A un pibe lo atropelló un
auto en una esquina. Era sobre desgracia más desgracia"
- "Argentina no está preparada
para semejante tragedia. Los tubos de oxígeno no tenían
mascarillas. Es como tener un auto sin nafta".
- "A un colectivo de la línea 92
o 93 lo cargamos de gente pero todo era a los ponchazos. Yo no
culpo a nadie porque lo que pasó fue una tragedia y ahora
espero que gente se rescate en muchos sentidos".
- "Si esto pasa en Kalahari
mueren todos porque la única escalerita que hay está en el
fondo y siempre está tapada por cajones. Digo Kalahari como
puede ser cualquier lugar".
- "No había guardería. Lo que
pasa es que encontraron a todos los nenes y a las embarazadas
en el baño porque cuando comienza el fuego se fueron todos a
resguardarse pensando que como era todo de azulejos y había
aguan no se iban a quemar pero lo que los mató fue el
humo".