Abel Benjamín Orona ya está entre
los suyos. El viernes pasado al mediodía salió del Sanatorio
Victorio Franchín (donde estuvo 17 días en terapia) y llegó
a la casa de su novia, Guadalupe Herrero. Allí comenzó a
recuperarse de lo ocurrido en la trágica noche del 30 de
diciembre en República de Cromagnon.
Con la simpleza de siempre, el joven
volante del Club Luján aceptó charlar con este medio para
contar algo de lo sucedido y, en especial, empezar a poner la
mente en la recuperación y la vuelta al fútbol, su gran
pasión.
En los días de internación en el
Franchín, Orona permaneció en terapia intensiva y una de las
consecuencias directas de su estado fue la pérdida de 8 kilos
de peso. Hoy, de a poco, trata de recuperarlos.
Para ello cuenta con el incondicional
apoyo de su novia, Guadalupe, "una novia de fierro",
como dijo el propio Orona. Tanto es el cuidado de
"Guada" que hasta se preocupó en acercar algo
fresco para amenizar la "charla mediática" bajo un
sauce llorón.
"La verdad que la recepción en
la casa de Guadalupe fue espectacular. Me recibieron re bien y
me atienden de mil maravillas", dijo Abel.
- ¿Qué pasó que te viniste para la
casa de Guadalupe?
- Tomamos la decisión de venir para
acá porque de lo contrario mi casa y el barrio iba a ser un
alboroto. Me iban a querer ver todos y acá tengo una
tranquilidad bárbara, porque muy pocos conocen dónde está
la casa de mi novia. Y la verdad que tengo que agradecer a la
familia de ella que aceptó que yo me instale. Creo que la
decisión se tomó en conjunto entre las dos familias.
- Hoy te realizaron algunos estudios.
¿Cómo está tu salud?
- Gracias a Dios está todo bien. Hoy
(jueves) me hice un estudio de las vías respiratorias y
salieron todos los resultados bien. Ya no tengo que tomar
medicamentos y tampoco tengo que hacerme nebulizaciones.
Orona ratificó uno de los datos que
se dieron a conocer cuando se supo de su presencia en el lugar
de los hechos: era la primera vez que iba a ver al grupo
Callejeros. "No había ido nunca. Era la primera vez que
iba. Nacho (Cordero) era el que me hinchaba para que vaya a
verlos, porque ellos iban siempre. Al final me convenció y
fui".
"La verdad que ese día pintaba
todo re bien, todo tranquilo. Fuimos en colectivo y el recital
pintaba para ser una fiesta y en un minuto se vino todo
abajo", recordó.
- ¿Sos de ir a recitales?
- Nunca a lugares cerrados. O al
único cerrado que había ido era a Obras. Si no iba a
estadios.
"NO ENTENDÍA NADA"
- En Cromagnon, ¿te llamaron la
atención tantos fuegos artificiales en ese lugar cerrado?
- Al estar en un lugar cerrado y con
media sombra, llamaba la atención la cantidad de bengalas. Y
avisaron. Pero lamentablemente sucedió lo que ya se sabe.
- ¿Qué recordás de esa noche en el
boliche?
- Yo estaba en la parte de arriba, del
lado derecho del boliche, cerca de lo que dicen que era el vip
y también cerca del baño. Vimos que se prendía fuego y
salimos corriendo para el fondo, donde había una puerta, pero
no era nada. Nos metimos al baño y ahí perdí a los chicos.
Me mojé la remera, caminé y me desmayé, porque no me
acuerdo más nada.
- No sabés si saliste solo o te
sacaron.
- No, no lo recuerdo. Lo que es seguro
es que me desmayé y para mí me desmayé arriba.
- Aparecés en el Sanatorio Franchín.
¿Cuándo te despertaste?
- Unas cuantas horas después. Y la
verdad que no entendía nada de nada.
Por recomendación médica, Abel se
fue enterando de lo sucedido con cuentagotas. "Me enteré
muy de a poco. De cuando estaba en terapia no me acuerdo
prácticamente nada. Muy de a poco me hacían conocer las
cosas y la primera vez que pregunté qué le había pasado a
mis amigos (los hermanos Ignacio, Francisco y Ricardo Cordero)
no me dijeron la verdad. Me empecé a enterar de todo cuando
me pasaron a la habitación normal. En terapia no tenía idea
de la dimensión de lo que había pasado. Cuando vi en la tele
me di cuenta de lo grave que fue todo", expresó Abel.
- Primero te enteraste de lo que pasó
en general y después de lo que pasó con tus amigos.
- Sí, fue así. Lo de los chicos me
lo dijeron después.
- ¿Qué opinión te merece lo que
pasó en ese boliche?
- Todavía no frené a pensar mucho en
todo lo que pasó, pero ahí hubo un poco de responsabilidad
de todos. De la gente que estaba en el boliche y también del
dueño. Hubo culpas repartidas.
SORPRENDIDO
- Te habrás enterado de la
repercusión que tuvo tu internación.
- Sí, y todavía estoy sorprendido.
Cuando ya estaba acá, en la casa de mi novia me mostraron
algunas notas. Eso me sorprendió, pero lo que más me
impactó fue la dimensión de todo lo que pasó. Con las
imágenes de la tele me di cuenta de la gravedad de la cosa.
- En tu caso, muchos repararon en el
punto de vista deportivo (ver recuadro).
- Creo que eso fue porque yo era el
único jugador de AFA que estaba en el recital.
- Mucha gente se acercó mientras
estabas internado.
- Mirá, creo que se acercó gente de
AFA, del Club Luján y hasta gente del fútbol amateur de
Vélez. No sólo ellos, todos se portaron re bien, porque me
enteré de un montón de gente que se acercó a la clínica o
que se quedó rezando en Luján para que me mejore. Eso
realmente es increíble. Me sorprendió tanto apoyo y estoy
muy agradecido.
El miércoles Abel encontró al menos
un modo de comenzar a acercarse a su pasión, a su
especialidad, al fútbol. Lo llevaron a la práctica del Club
Luján, equipo en que tiene reservada la casaca 10.
"El miércoles quise ir a la
práctica de sorpresa. Fue una alegría bárbara ver a todos
los chicos y tengo unas ganas terribles de empezar",
admitió.
- ¿Cómo te dicen los médicos que
será tu retorno al fútbol?
- Ahora sólo puedo hacer bicicleta y
natación. Tengo que empezar con los movimientos muy de a
poco. El otro día salí a caminar un poquito y me dolieron
las piernas en la parte de los gemelos. Y eso fue sólo por
caminar, así que tengo que ir de a poquito y tomar la
recuperación paso a paso.
- Te están dando una mano desde lo
médico y profesional.
- Sí, pero me pidieron que no dé
nombres. Lo importante es que para todo lo que sea la
recuperación tengo un apoyo bárbaro.
- Se te debe cruzar la idea del
retorno a las canchas.
- Sí que se me cruza, pero sé que
todavía falta. Sé que la recuperación la tengo que hacer
tranquilo. Primero hay que esperar que salgan bien todos los
estudios y después sí pensar en jugar al fútbol. Va a
llevar su tiempo.
- Debe ser imposible imaginar que uno
puede pasar por algo como lo que sucedió, ¿no?
- Es cierto, ni en una pesadilla te
imaginás algo así.
- ¿Qué crees que cambió a partir de
esa tragedia?
- Cambió mi manera de tomar la vida.
Ahora que volví a nacer, tengo que mirar la vida de otro
modo, con más alegría. Disfrutar las cosas un poco más.
Abel agradeció todos los saludos que
le enviaron amigos, conocidos, desconocidos, vecinos y todos
los que esperan que vuelva a entrar al Campo Municipal con la
10 en su espalda. Y regresó a la tranquilidad de su
recuperación. Una recuperación que comienza a dar pasos
firmes.
Desde Olé hasta Clarín, desde
México hasta España
Grandes medios del país y del
exterior se ocuparon de la salud y la recuperación del joven
jugador de fútbol.
Con la merecida presentación de
"el mejor jugador de la C", muchos medios de prensa
del país y también del exterior se ocuparon de la salud de
Abel Orona y hoy están atentos a su notable mejoría.
El miércoles su historia ocupó la
edición del diario Olé, que no sólo mantuvo un diálogo con
el joven, sino que también agregó datos de su carrera y la
opinión de uno de los arqueros del Club Luján, Pablo
Borgnia.
Un tratamiento similar realizó el
prestigioso medio ESPN, dedicado al deporte mundial. En su
página de internet publicó una nota titulada
"Afortunado que puede vivir para contarlo". En ella
expresa: "Benjamín Abel Orona, el futbolista del club
Luján que sobrevivió a la tragedia de República de
Cromagnon, fue dado de alta este fin de semana aunque debe
continuar con un tratamiento ambulatorio durante
aproximadamente cuatro meses". Esos datos también fueron
informados por la Agencia DyN.
El Diario Crónica, uno de los más
seguidores del caso, el domingo reparó en la recuperación
del habilidoso jugador.
Mientras permanecía internado, su
salud fue un tema que trataron, entre otros, el diario Sport
(de España), El Siglo de Durango (de México), Clarín, Olé,
Infobae, La Nueva Provincia (de Bahía Blanca) y Mundo
Ascenso, que habló de él con un emotivo "¡Fuerza
Orona!".
Agradecido
Abel Orona pidió a EL CIVISMO que se
destaque su gratitud hacia el Sanatorio Victorio Franchín y a
todo su personal, médicos y enfermeras, así como a todas las
personas que se acercaron a expresarle su solidaridad en el
difícil momento que vivió.