Sábado 22 de Enero de 2005 - Año 89 - Edición 7047 - Edición digital 0347

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EL CIVISMO charló con Abel Benjamín Orona

"Cambió mi manera de tomar la vida"

El joven jugador de fútbol que resultó herido en la tragedia de Once ya regresó a Luján. Está en la casa de su novia para conseguir mayor tranquilidad. Los estudios son alentadores y lentamente comienza su recuperación para volver a las canchas. "Ahora que volví a nacer, tengo que mirar la vida de otro modo, con más alegría", expresó.

Abel Benjamín Orona ya está entre los suyos. El viernes pasado al mediodía salió del Sanatorio Victorio Franchín (donde estuvo 17 días en terapia) y llegó a la casa de su novia, Guadalupe Herrero. Allí comenzó a recuperarse de lo ocurrido en la trágica noche del 30 de diciembre en República de Cromagnon.

Con la simpleza de siempre, el joven volante del Club Luján aceptó charlar con este medio para contar algo de lo sucedido y, en especial, empezar a poner la mente en la recuperación y la vuelta al fútbol, su gran pasión.

En los días de internación en el Franchín, Orona permaneció en terapia intensiva y una de las consecuencias directas de su estado fue la pérdida de 8 kilos de peso. Hoy, de a poco, trata de recuperarlos.

Para ello cuenta con el incondicional apoyo de su novia, Guadalupe, "una novia de fierro", como dijo el propio Orona. Tanto es el cuidado de "Guada" que hasta se preocupó en acercar algo fresco para amenizar la "charla mediática" bajo un sauce llorón.

"La verdad que la recepción en la casa de Guadalupe fue espectacular. Me recibieron re bien y me atienden de mil maravillas", dijo Abel.

- ¿Qué pasó que te viniste para la casa de Guadalupe?

- Tomamos la decisión de venir para acá porque de lo contrario mi casa y el barrio iba a ser un alboroto. Me iban a querer ver todos y acá tengo una tranquilidad bárbara, porque muy pocos conocen dónde está la casa de mi novia. Y la verdad que tengo que agradecer a la familia de ella que aceptó que yo me instale. Creo que la decisión se tomó en conjunto entre las dos familias.

- Hoy te realizaron algunos estudios. ¿Cómo está tu salud?

- Gracias a Dios está todo bien. Hoy (jueves) me hice un estudio de las vías respiratorias y salieron todos los resultados bien. Ya no tengo que tomar medicamentos y tampoco tengo que hacerme nebulizaciones.

Orona ratificó uno de los datos que se dieron a conocer cuando se supo de su presencia en el lugar de los hechos: era la primera vez que iba a ver al grupo Callejeros. "No había ido nunca. Era la primera vez que iba. Nacho (Cordero) era el que me hinchaba para que vaya a verlos, porque ellos iban siempre. Al final me convenció y fui".

"La verdad que ese día pintaba todo re bien, todo tranquilo. Fuimos en colectivo y el recital pintaba para ser una fiesta y en un minuto se vino todo abajo", recordó.

- ¿Sos de ir a recitales?

- Nunca a lugares cerrados. O al único cerrado que había ido era a Obras. Si no iba a estadios.

"NO ENTENDÍA NADA"

- En Cromagnon, ¿te llamaron la atención tantos fuegos artificiales en ese lugar cerrado?

- Al estar en un lugar cerrado y con media sombra, llamaba la atención la cantidad de bengalas. Y avisaron. Pero lamentablemente sucedió lo que ya se sabe.

- ¿Qué recordás de esa noche en el boliche?

- Yo estaba en la parte de arriba, del lado derecho del boliche, cerca de lo que dicen que era el vip y también cerca del baño. Vimos que se prendía fuego y salimos corriendo para el fondo, donde había una puerta, pero no era nada. Nos metimos al baño y ahí perdí a los chicos. Me mojé la remera, caminé y me desmayé, porque no me acuerdo más nada.

- No sabés si saliste solo o te sacaron.

- No, no lo recuerdo. Lo que es seguro es que me desmayé y para mí me desmayé arriba.

- Aparecés en el Sanatorio Franchín. ¿Cuándo te despertaste?

- Unas cuantas horas después. Y la verdad que no entendía nada de nada.

Por recomendación médica, Abel se fue enterando de lo sucedido con cuentagotas. "Me enteré muy de a poco. De cuando estaba en terapia no me acuerdo prácticamente nada. Muy de a poco me hacían conocer las cosas y la primera vez que pregunté qué le había pasado a mis amigos (los hermanos Ignacio, Francisco y Ricardo Cordero) no me dijeron la verdad. Me empecé a enterar de todo cuando me pasaron a la habitación normal. En terapia no tenía idea de la dimensión de lo que había pasado. Cuando vi en la tele me di cuenta de lo grave que fue todo", expresó Abel.

- Primero te enteraste de lo que pasó en general y después de lo que pasó con tus amigos.

- Sí, fue así. Lo de los chicos me lo dijeron después.

- ¿Qué opinión te merece lo que pasó en ese boliche?

- Todavía no frené a pensar mucho en todo lo que pasó, pero ahí hubo un poco de responsabilidad de todos. De la gente que estaba en el boliche y también del dueño. Hubo culpas repartidas.

SORPRENDIDO

- Te habrás enterado de la repercusión que tuvo tu internación.

- Sí, y todavía estoy sorprendido. Cuando ya estaba acá, en la casa de mi novia me mostraron algunas notas. Eso me sorprendió, pero lo que más me impactó fue la dimensión de todo lo que pasó. Con las imágenes de la tele me di cuenta de la gravedad de la cosa.

- En tu caso, muchos repararon en el punto de vista deportivo (ver recuadro).

- Creo que eso fue porque yo era el único jugador de AFA que estaba en el recital.

- Mucha gente se acercó mientras estabas internado.

- Mirá, creo que se acercó gente de AFA, del Club Luján y hasta gente del fútbol amateur de Vélez. No sólo ellos, todos se portaron re bien, porque me enteré de un montón de gente que se acercó a la clínica o que se quedó rezando en Luján para que me mejore. Eso realmente es increíble. Me sorprendió tanto apoyo y estoy muy agradecido.

El miércoles Abel encontró al menos un modo de comenzar a acercarse a su pasión, a su especialidad, al fútbol. Lo llevaron a la práctica del Club Luján, equipo en que tiene reservada la casaca 10.

"El miércoles quise ir a la práctica de sorpresa. Fue una alegría bárbara ver a todos los chicos y tengo unas ganas terribles de empezar", admitió.

- ¿Cómo te dicen los médicos que será tu retorno al fútbol?

- Ahora sólo puedo hacer bicicleta y natación. Tengo que empezar con los movimientos muy de a poco. El otro día salí a caminar un poquito y me dolieron las piernas en la parte de los gemelos. Y eso fue sólo por caminar, así que tengo que ir de a poquito y tomar la recuperación paso a paso.

- Te están dando una mano desde lo médico y profesional.

- Sí, pero me pidieron que no dé nombres. Lo importante es que para todo lo que sea la recuperación tengo un apoyo bárbaro.

- Se te debe cruzar la idea del retorno a las canchas.

- Sí que se me cruza, pero sé que todavía falta. Sé que la recuperación la tengo que hacer tranquilo. Primero hay que esperar que salgan bien todos los estudios y después sí pensar en jugar al fútbol. Va a llevar su tiempo.

- Debe ser imposible imaginar que uno puede pasar por algo como lo que sucedió, ¿no?

- Es cierto, ni en una pesadilla te imaginás algo así.

- ¿Qué crees que cambió a partir de esa tragedia?

- Cambió mi manera de tomar la vida. Ahora que volví a nacer, tengo que mirar la vida de otro modo, con más alegría. Disfrutar las cosas un poco más.

Abel agradeció todos los saludos que le enviaron amigos, conocidos, desconocidos, vecinos y todos los que esperan que vuelva a entrar al Campo Municipal con la 10 en su espalda. Y regresó a la tranquilidad de su recuperación. Una recuperación que comienza a dar pasos firmes.

 

Desde Olé hasta Clarín, desde México hasta España

El impacto mediático

Grandes medios del país y del exterior se ocuparon de la salud y la recuperación del joven jugador de fútbol.

Con la merecida presentación de "el mejor jugador de la C", muchos medios de prensa del país y también del exterior se ocuparon de la salud de Abel Orona y hoy están atentos a su notable mejoría.

El miércoles su historia ocupó la edición del diario Olé, que no sólo mantuvo un diálogo con el joven, sino que también agregó datos de su carrera y la opinión de uno de los arqueros del Club Luján, Pablo Borgnia.

Un tratamiento similar realizó el prestigioso medio ESPN, dedicado al deporte mundial. En su página de internet publicó una nota titulada "Afortunado que puede vivir para contarlo". En ella expresa: "Benjamín Abel Orona, el futbolista del club Luján que sobrevivió a la tragedia de República de Cromagnon, fue dado de alta este fin de semana aunque debe continuar con un tratamiento ambulatorio durante aproximadamente cuatro meses". Esos datos también fueron informados por la Agencia DyN.

El Diario Crónica, uno de los más seguidores del caso, el domingo reparó en la recuperación del habilidoso jugador.

Mientras permanecía internado, su salud fue un tema que trataron, entre otros, el diario Sport (de España), El Siglo de Durango (de México), Clarín, Olé, Infobae, La Nueva Provincia (de Bahía Blanca) y Mundo Ascenso, que habló de él con un emotivo "¡Fuerza Orona!".

Agradecido

Abel Orona pidió a EL CIVISMO que se destaque su gratitud hacia el Sanatorio Victorio Franchín y a todo su personal, médicos y enfermeras, así como a todas las personas que se acercaron a expresarle su solidaridad en el difícil momento que vivió.

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