Enero finaliza para Bomberos
Voluntarios con una cantidad récord de salidas destinadas
estrictamente a combatir incendios de pastizales, lotes
baldíos y campos. Con promedio de 10 servicios diarios, la
planilla en el cuartel orilla ya las 300 intervenciones en
sólo un mes. Todo esto como resultado de la conjunción de un
verano seco y la irresponsabilidad de la gente.
En lo que va del primer mes del año,
la media habitual se disparó hasta un 50 por ciento con
relación a otras temporadas y el 90 por ciento son por quema
de basura, según calculó el comandante René Goenaga. De
este último porcentaje, se estima que la mitad de los
incendios podrían ser evitados.
El ritmo en el cuartel no da tregua.
Si bien, el miércoles se registraron 4 salidas, un día antes
las unidades forestales debieron acudir a 11 incendios
originados en distintos puntos del partido de Luján. Pero al
llegar el mediodía o en las primeras horas de la tarde,
cuando el sol cae a pleno en este hemisferio de la Tierra, se
da el pico de llamados.
Mucho de estos focos ígneos se
producen en la periferia del casco urbano de esta ciudad y
particularmente hay dos lugares que son recorrido habitual de
las autobombas: en el fondo del barrio Ameghino, y en el área
de descampados que está ubicada en Villa del Parque. Allí,
la combustión de residuos o ramas es provocada por los
cirujas que queman tanto basura como yuyales sin medir las
consecuencias ni los riesgos que esto implica en esta época
del año.
"Nos tienen al filo de la navaja
porque son muchas salidas y aparte no podemos abandonar las
otras prestaciones como son los traslados o los accidentes que
ocurren todo el día", explicó Goenaga.
Las escasas precipitaciones de enero
vienen precedida de un diciembre particularmente seco. Según
el Servicio Meteorológico, durante el mes pasado la lluvia
caída fue de apenas 25 milímetros en esta región del país.
Hoy es fácil advertir que el pasto, ante la falta de agua, ha
cambiado del color verde al amarillo ocre casi como sucede en
otoño con las hojas de los árboles.
"Este es un verano muy caluroso,
con pocas lluvias y pastizales por todos lados. Pero esto no
pasa sólo acá: en Moreno o en Rodríguez también están con
12 o 15 salidas todos los días", dijo Goenaga.
Para cubrir la demanda que requiere
este tipo de emergencias, Bomberos Voluntarios cuenta con 4
camiones cisternas denominadas Unidades Forestales. Estos
vehículos no son precisamente los más modernos de la flota,
lo que implica que sufran averías con mayor frecuencia con
relación al resto de la flota debido al intenso desgaste a
que están sometidos en la temporada estival.
Las continuas salidas implican,
además, un consumo superior de combustible y el deterioro
antes de tiempo de la indumentaria de los servidores
públicos. Prueba de ello lo demuestra las roturas que
tuvieron dos de los camiones. "En el campo se rompe todo,
cuando no te metes en un pozo, te enganchas con un palo. Hay
miles de inconvenientes pero si hay que destinar otro
vehículo ante la necesidad, lo hacemos", explicó el
comandante.
ÉXODO ROJO
El intenso movimiento que hay por
estos días en el cuartel de la calle Italia repercute en el
personal ya que en algunos momentos de la jornada no da abasto
para acudir de una punta a otra del destrito. "Por un
lado, y gracias a Dios, hay muchos chicos que han conseguido
trabajo. Estamos con éxodo de gente y esto resta personal
porque cuando no tenían trabajo estaban todo el día en el
cuartel", señaló Goenaga quien aseguró que la
solución para poder cumplir con la demanda se basa "en
el sacrificio de los que quedamos acá. Cumplimos más horas,
estamos más atentos y en vez de comer a la 1 de la tarde los
muchachos lo hacen a las 4 o a las 5".
Aunque siempre van a existir los
incendios de pastizales, la solución en parte pasaría por
una mayor concientización de los vecinos. "La gente
amontona basura y la quema. Con el calor y el viento, el fuego
se propaga", aseveró Goenaga.
Por todo esto, pidió a la población
que mantenga el pasto cortado y así evitar la quema de
pastizales, al tiempo que aconsejó a los automovilistas que,
en caso de encontrarse con incendios de pastizales de
banquinas al costado de las rutas que producen humo y
obstaculizan la visibilidad, detengan la marcha para evitar
accidentes.
En cuanto a los que están
desarrollando labores de desmalezamiento o desmonte de campos,
el jefe del cuerpo de Bomberos recomendó que extremen los
cuidados o, en su defecto, caven una zanja en el perímetro
para que el fuego no se expanda por el terreno.