El Dr. Marcelo Giacoia dijo no
haber ordenado la libertad de 3 de los 4 menores detenidos por
daños, robos, hurtos reiterados y, al menos, 6 intentos de
violación.
Sólo dispuso la entrega de uno de
los pibes a su madre porque ayer debía ser operado de la
médula.
No obstante, no descartó la
posibilidad de que hayan escapado de los institutos donde
fueron derivados.
Pese a la sensación de intranquilidad
de los vecinos de los barrios Sarmiento y Luna que aseguraron
haber visto a "los guachines heavy" en libertad
horas después de haber sido detenidos, el juez de Menores de
Mercedes, Marcelo Giacoia, aseguró a EL CIVISMO que, de los 4
pibes aprehendidos por personal policial, sólo uno fue
entregado a sus progenitores debido a que debe someterse a un
trasplante de médula con urgencia como consecuencia de
padecer leucemia.
El resto fue derivado a distintos
institutos de régimen cerrado, debido a la peligrosidad que
presentan para la sociedad.
Sin embargo, el Dr. Giacoia no
descartó que se hayan fugado y regresado a sus lugares de
residencia, tal como viene sucediendo en reiteradas ocasiones.
La información brindada por el
magistrado a este medio intenta aclarar una situación que
desde el lunes generó indignación y bronca entre los vecinos
de estos dos barrios que son asolados casi de manera
permanente desde hace un tiempo por un grupo de jóvenes cuyas
edades van de los 12 hasta los 18 años y cuyo aguantadero
está situado en Victoria al 1700.
Luego de la noticia publicada por este
medio en la edición del sábado -dando cuenta que 4 menores
con frondosos antecedentes habían sido atrapados por la
Policía-, en forma personal o por teléfono numerosos vecinos
se comunicaron a esta redacción para denunciar que los
habían visto otra vez por el barrio Sarmiento.
Esto generó que en el barrio Luna
comenzaran a juntarse firmas para pedir a la Justicia que tome
medidas y que no vuelvan aparecer por la zona mientras que en
el Sarmiento algunas personas directamente expresaron su
intención de armarse y hacer justicia pero por mano propia,
en caso de tener que volver a ser víctimas de hurtos,
asaltos, agresiones verbales o físicas y, lo que es peor
aún: abusos sexuales como ocurrió en, al menos, seis
oportunidades, con mujeres jóvenes que eran interceptadas y
llevadas a la fuerza a una casona abandonada de la calle
Sofía Piñeiro donde los malandrines buscaban violarlas.
NI CONFIRMADO NI DESMENTIDO
El juez Giacoia aseguró no tener
conocimiento de que 3 de los menores detenidos hayan
recuperado la libertad aunque no descartó la posibilidad de
una fuga -como ya ocurrió en otras oportunidades- de los
institutos donde fueron derivados. En tal sentido, hasta el
miércoles a la tarde no había recibido en su despacho
comunicación alguna que confirmara esta situación. "Lo
que puedo decir es que desde el Juzgado no recuperaron la
libertad pero si los vieron por la calle es probable que se
hayan escapado", dijo Giacoia, desmintiendo -en forma
parcial- a los vecinos que se mostraron a principios de semana
tan molestos como intranquilos.
Del total de detenidos, y hasta donde
el propio juez sabe, dos permanecieron en La Plata a la espera
de ser ubicados en lugares apropiados para que puedan alojar a
este tipo de precoces delincuentes; otro fue enviado a una
comunidad terapéutica de la ciudad de Mar del Plata; mientras
que el cuarto fue entregado a la madre porque ayer viernes
debía ser operado.
Fuentes del barrio que hablaron a
mediados de semana con este medio, confirmaron que al menos
uno de los 3 jóvenes que fueron traslados por personal
policial a la ciudad de La Plata, fue visto merodeando el
barrio Sarmiento y también cuando se reunía con otros de sus
pares detrás de una fábrica metalúrgica del barrio Luna.
- Teniendo en cuenta los antecedentes,
lo que sugirió la Policía, más lo que dicen los vecinos y
hasta los propios progenitores que admiten no poder
controlarlos ¿cómo es posible que sigan estando en
libertad?, preguntó EL CIVISMO al Dr. Giacoia
- Porque no son punibles y no pueden
ir a ninguna institución de régimen cerrado, entonces se van
porque retirarse de esos lugares es sumamente fácil.
- ¿Cuál sería la solución?
- La solución sería poder
contenerlos en algún lugar y luego empezar a trabajar con
ellos. Pero están muy intoxicados con el tema del pegamento.
- ¿Estos chicos son recuperables para
la sociedad?
- Todos los chicos son recuperables.
Acá también hay que tener en cuenta que hay una situación
familiar disfuncional, por decirlo de alguna manera.