Un grupo conformado por al menos 15
jóvenes atacó el viernes por la noche, en Olivera, al
farmacéutico Víctor Olalla, causándole serias lesiones en
su rostro. El incidente, ocurrido en plena calle, se verificó
después de que algunos de los agresores recriminaran al
profesional que les había "mandado a la policía"
tras el robo del que fue objeto la farmacia, hace tres
semanas.
La golpiza que recibió el profesional
resulta ser el punto más alto de conflictividad en el pueblo,
momento culminante de una serie de episodios registrados tras
el atraco al comercio. En los últimos días, Olalla ya había
tenido dos altercados con distintos vecinos. Y, sin ir más
lejos, al cierre de esta edición permanecían rotos los
vidrios del destacamento policial, como consecuencia de los
furiosos piedrazos que descargó sobre ellos un joven
indignado porque su hermano había sido demorado por efectivos
policiales.
LA GOLPIZA
Cerca de las 24 del viernes, Olalla
llegó a su domicilio -en la calle San Martín, entre Santa Fe
y Monseñor Serafini- proveniente del club Juventud Unida
Olivera, sitio al que había concurrido como espectador del
Torneo Nocturno de fútbol, que se disputa en la localidad.
Guardó su auto y se encontró con un vecino, Darío Moreno,
quien tenía un corte reciente en una ceja, producto de una
pelea con un joven de la localidad. Moreno le preguntó si no
había visto al patrullero, razón por la cual Olalla caminó
-en compañía de un tercer vecino, Alfredo Fuertes- hasta la
avenida Juan XXIII y luego algunas cuadras por esa arteria,
buscando al personal policial.
En la esquina de Juan XXIII y Remedios
de Escalada, un grupo de jóvenes comenzó a increparlo,
recriminando a Olalla que les había "mandado a la
policía" y haciendo referencia a un incidente que el
farmacéutico había tenido días atrás con un menor (que
recibió algunas trompadas del profesional).
El intercambio de palabras pasó a
mayores a los pocos minutos, cuando uno de los jóvenes
(sería el mismo que había agredido antes a Moreno), golpeó
la cara de Olalla con medio ladrillo que tenía en la mano. En
cuestión de segundos, una lluvia de puñetazos y patadas se
desencadenó sobre el farmacéutico causándole, de acuerdo al
parte policial, "lesiones de carácter reservado".
Sólo la intervención de algunos
vecinos que se encontraban en un bar cercano, conocido como
"lo del Gato", evitó que la golpiza se extendiese
aún más en el tiempo. Después de que uno de los
parroquianos del boliche pueblerino intercediese ante los
agresores para que abandonen su violenta faena, Olalla subió
al jeep de otros vecinos, quienes lo alejaron del lugar. Más
tarde, el patrullero de Luján Segunda lo trasladaría al
Hospital Municipal, donde recibió las primeras curaciones y
permaneció internado hasta la mañana siguiente. En medio de
la refriega, además, alguno de los atacantes aprovechó para
robarle su teléfono celular.
El sábado por la mañana el
farmacéutico prestó declaración en la Comisaría de
Jáuregui. De acuerdo a un comunicado de prensa dado a conocer
el lunes por el comisario Roberto Gabín, titular de Luján
Segunda, tanto las "lesiones leves" sufridas por
Olalla, así como las que afectaron a Moreno, resultaron
"esclarecidas". En el escueto informe policial se da
cuenta de que los agresores -a quienes no se identifica-
fueron trasladados a la seccional de Jáuregui "para su
individualización y procesamiento". Entre ellos habría
menores y también mayores de edad ya que, según da cuenta
Gabín, los mismos se encuentran a disposición del titular de
la Unidad Funcional de Investigaciones N° 6, doctor Juan
Mirés, y del doctor Marcelo Giacoia, responsable del Tribunal
de Menores N° 1.
Renunció al CPSC
Al informar respecto del robo a la
farmacia, EL CIVISMO consignó que Olalla integraba el Consejo
Permanente para la Seguridad Ciudadana (CPSC) y que, además,
presidía la Comisión de Seguridad de Olivera. Sin embargo,
luego se supo que el farmacéutico renunció al CPSC a
mediados de diciembre, decisión que había quedado en
suspenso, pero que ratificó y dio por definitiva tras el
saqueo de su comercio. Por "razones personales",
Olalla también se desvinculó de la entidad oliverense
(creada en 2002) que, a la postre, se disolvió.
El origen del problema