Sábado 19 de Febrero de 2005 - Año 89 - Edición 7055 - Edición digital 0355

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José Clemente Luque

El adiós al inquieto poeta

Hay personas que desde la primera hora, se hacen notar en la comunidad por su vital protagonismo en uno u otro quehacer. Otros, enfundados en una mayor humildad, perseveran con su vocación y laboriosidad, conquistando lentamente la amistad y respeto de quienes lo rodean, y por su inquietud, logran también como hormigas que avanzan con paso firme, una mayor proyección en otros ámbitos.

Algunos se distinguen por ser buenas personas, amigables y otras no.

Y en José Clemente Luque se amalgaman muchas virtudes que algunos encumbrados vecinos desearían poseer.

Ante todo fue un hombre respetable y respetado. Laborioso y con infinitas inquietudes que lo llevaron a transitar por distintos espacios, donde supo granjearse la amistad y solidaridad del medio en que supo desenvolverse.

Vinculado durante muchos años al Museo Municipal de Bellas Artes "Fernán Félix de Amador", no dudaba si las circunstancias lo permitían, interiorizar a los visitantes de la entidad con sus conocimientos acerca de las obras expuestas y diversos aspectos de la historia de sus pintores. Fueran niños o adultos, a todos trataba con sincera espontaneidad, y se entregaba a difundir su saber, atesorado a través de lecturas y continuo contacto con el arte.

Fue encuadernador. No había libro que aún en las peores condiciones, no encontrase en él un salvador que le devolviera su mejor esplendor.

Poeta de alma, no perdía ocasión en leer ante el público alguno de sus trabajos, que fueron reconocidos por algún jurado y merecieran ser incluidas en una u otra antología.

Artista al fin, no sólo gustaba recitar sino que se animó al teatro, donde prestó su figura para recrear distintos personajes con grupos teatrales de la zona y preferentemente de la Tercera Edad. La pasión por el arte, también lo llevó a dominar la danza folklórica.

Haciéndose tiempo en una y otra actividad, se plegó a quehaceres solidarios, participando en varias entidades de la comunidad, a la vez que formó parte en distintas comisiones de instituciones. Llegó a ser presidente de la entidad Abuelos Solidarios.

Con su repentina desaparición, se fue un hombre que dejó en quienes lo conocieron el mejor de los recuerdos. Y se lo extrañará en uno y otro sitio, porque donde había arte allí estaba, muchas veces junto a su esposa, que lo seguía en todo emprendimiento.

José Clemente Luque nos dejó el 7 de febrero, a los 71 años.

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