Hay
personas que desde la primera hora, se hacen notar en la
comunidad por su vital protagonismo en uno u otro quehacer.
Otros, enfundados en una mayor humildad, perseveran con su
vocación y laboriosidad, conquistando lentamente la amistad y
respeto de quienes lo rodean, y por su inquietud, logran
también como hormigas que avanzan con paso firme, una mayor
proyección en otros ámbitos.
Algunos se distinguen por ser buenas
personas, amigables y otras no.
Y en José Clemente Luque se amalgaman
muchas virtudes que algunos encumbrados vecinos desearían
poseer.
Ante todo fue un hombre respetable y
respetado. Laborioso y con infinitas inquietudes que lo
llevaron a transitar por distintos espacios, donde supo
granjearse la amistad y solidaridad del medio en que supo
desenvolverse.
Vinculado durante muchos años al
Museo Municipal de Bellas Artes "Fernán Félix de
Amador", no dudaba si las circunstancias lo permitían,
interiorizar a los visitantes de la entidad con sus
conocimientos acerca de las obras expuestas y diversos
aspectos de la historia de sus pintores. Fueran niños o
adultos, a todos trataba con sincera espontaneidad, y se
entregaba a difundir su saber, atesorado a través de lecturas
y continuo contacto con el arte.
Fue encuadernador. No había libro que
aún en las peores condiciones, no encontrase en él un
salvador que le devolviera su mejor esplendor.
Poeta de alma, no perdía ocasión en
leer ante el público alguno de sus trabajos, que fueron
reconocidos por algún jurado y merecieran ser incluidas en
una u otra antología.
Artista al fin, no sólo gustaba
recitar sino que se animó al teatro, donde prestó su figura
para recrear distintos personajes con grupos teatrales de la
zona y preferentemente de la Tercera Edad. La pasión por el
arte, también lo llevó a dominar la danza folklórica.
Haciéndose tiempo en una y otra
actividad, se plegó a quehaceres solidarios, participando en
varias entidades de la comunidad, a la vez que formó parte en
distintas comisiones de instituciones. Llegó a ser presidente
de la entidad Abuelos Solidarios.
Con su repentina desaparición, se fue
un hombre que dejó en quienes lo conocieron el mejor de los
recuerdos. Y se lo extrañará en uno y otro sitio, porque
donde había arte allí estaba, muchas veces junto a su
esposa, que lo seguía en todo emprendimiento.
José Clemente Luque nos dejó el 7 de
febrero, a los 71 años.