El Grupo de Jubilados Independientes
(GJI), en una nueva carta dirigida a la interventora de PAMI,
licenciada Graciela Ocaña, sugirió que para la designación
del nuevo titular de la UGL XXXII "se envíe por única
vez, en forma perentoria, a todos los afiliados de la zona una
cédula para que en las respectivas agencias se realicen
asambleas con ese fin, en la línea de pensamiento que venimos
desarrollando".
En la nota, rubricada por José Pedro
Bonvecchi y Agustín "Tino" Moglie se reclama
también la formación de una comisión provisoria
normalizadora "con poder de decisión", en la que
"participen las organizaciones más representativas hasta
tanto se reforme la ley y que en ella se establezca la
elección en forma directa de los jubilados y
trabajadores". En este sentido, le recordaron a Ocaña
que hacían referencia al proyecto de ley impulsado por la
Central de Trabajadores Argentinos (CTA), presentado por los
diputados nacionales Claudio Lozano y Ariel Basteiro el 31 de
agosto del año pasado.
"NO NOS REPRESENTABA"
Los miembros del GJI indicaron que
cuestionaban al gerente saliente, doctor Luis Rugh, "en
tanto y en cuanto no representaba los intereses de los
jubilados y pensionados", pero también rechazaban
"la metodología de su designación". "Para ser
claros, lo acusábamos de ser el fruto de la 'dedocracia', de
paracaidista y de representar y responder a los distintos
mandantes de turno y muy particularmente de las parásitas
gerenciadoras", resaltaron.
"Sería largo enumerar las
numerosas acciones que libramos contra él; desde la
ocupación simbólica de la Delegación en enero de 2004, las
numerosas denuncias de serias irregularidades cometidas,
incluyendo una, por supuesto, abandono de persona",
señalaron y destacaron también que elevaron al Concejo un
proyecto de resolución al Concejo solicitando que sea
declarado persona no grata.
También apuntaron a Ocaña que muchos
de los reclamos fueron elevados a su persona, "algunas
veces con pedidos de audiencia que nunca obtuvimos".
"Todo esto es historia que no queremos que vuelva a
repetirse", puntualizaron.
"Señora interventora, con la
autoridad que podemos ameritar, nos embarga una alegre
tristeza, toda vez que en nuestro medio circulan toda clase de
rumores con respecto a la designación de su
reemplazante", advirtieron y consideraron que "nada
hace presumir que nuestra obra social vuelva a sus auténticos
dueños, los jubilados y pensionados que no hayan sido rozados
por la corrupción y el fraude".
Carta al presidente
En una carta dirigida al presidente
Néstor Kirchner, el jubilado ferroviario Lorenzo Alvelo
exigió que el Poder Ejecutivo se pronuncie "para
desbaratar a las mafias organizadas que ponen en peligro la
propia vida" del PAMI.
Alvelo, que caracterizó a Luján como
"capital simbólica de la corrupción y la
impunidad" expresó su identificación con la iniciativa
presidencial de "extirpar a las bandas de delincuentes
que trafican con los planes 'Trabajar' y las obras
sociales" y recordó que "toda la documentación
probatoria de ilícitos que se vienen produciendo en la UGL
XXXII, muchas de ellas ya denunciadas y que tienen que ver con
persecución y discriminación constante, obran en PAMI
central". E indica que éstas fueron "elevadas por
prestigioso y combativo gremio (en referencia a la Asociación
de Trabajadores del Estado) deseamos, un importante núcleo de
afiliados que no se revalide un nuevo contrato gerencial"
al doctor Luis Rugh.
Alvelo también cuestionó a la
interventora Ocaña "por la baja estatura política, por
indisciplina partidaria y por tener un profundo
desconocimiento en políticas sociales de Estado, al no hallar
ninguna solución a crisis permanentes, por el manejo de las
bandas mafiosas que operan con toda impunidad dentro de
nuestra obra social; además de no reunir básicos requisitos
morales y éticos".
"Adosamos nuestro petitorio a
vuestra Excelencia, teniendo la seguridad que usted sabrá dar
solución a tan delicado problema, de lo contrario se habrán
esfumado para siempre las esperanzas de erradicar los
políticos mediocres que corporativamente vaciaron al
país", considera la nota, firmada -además de por
Alvelo- por varias decenas de afiliados.