Para los hinchas de Boca la tarde del
domingo venía caliente. Al equipo del "Chino"
Benitez no le salía una, mientras que el juvenil Peirone
pelota que tocaba la mandaba a guardar como para entrar en la
historia grande del cuadro de Boedo.
En el Club Platense el caldo se
empezó a poner espeso a medida que pasaban los minutos y los
parroquianos levantaban temperatura cada vez que uno de los
pocos simpatizantes de El Ciclón festejaba desaforadamente
cada conquista como si se tratara de la obtención de la Copa
Libertadora o la Intercontinental que nunca en su vida pudo
ver ganar al cuadro de sus amores. El hombre, al parecer,
gozaba excitado del éxito efímero sin reparar las
consecuencias que esto podía ocasionarle.
Entre vino y cerveza, el clima se fue
enrareciendo a tal punto que en un momento dado del partido,
lo que no se vio en la cancha -al menos por televisión- se
trasladó a la cantina del tradicional club de la calle San
Martín. Todo en vivo y en directo, y con anónimos
protagonistas de un hecho de violencia que llamó la atención
de la Policía, debiendo concurrir en un santiamén para
aplacar los ánimos y llevarse detenido a un hombre de 42
años que acaba de herir a un joven con un cortapluma y
provocar destrozos en las instalaciones.
Según fuentes consultadas por EL
CIVISMO, el agresor sería hincha de San Lorenzo y esa tarde
estaba sólo como Adolfo Hitler en Villa Crespo. En tanto, los
parroquianos serían hinchas de Boca y, como era de suponer,
copaban la mayoría de las ubicaciones que tiene la espaciosa
cantina.
Cerca de las 19 y cuando el resultado
del clásico estaba sellado, comenzó "la bronca".
Personal de la Cuadrícula de la Sub Zona 1 debió acudir como
un rayo hacia Platense debido a la trifulca que se registraba
en el interior del club.
Sin más, procedió a la detención de
Héctor Adrián Espin, de 42 años, quien fue señalado como
el protagonista de una discusión y reyerta que derivó en la
agresión con un cortapluma contra Matías Patrone, de 22
años. El joven recibió un corte en la espalda y fue
amenazado de muerte por Espín, quien fue aprehendido minutos
después de generar destrozos en la cantina como rotura de
vasos, destrucción de sillas y mesas.
La persona detenida fue imputada de
los delitos de: "Lesiones leves, amenaza y daño".
Posteriormente recuperó su libertad por orden de la UFI Nº 5
de Mercedes donde se tramita la causa. Se desconoce si
volverá algún día a la cantina, a gritar los goles de San
Lorenzo y menos aún si su equipo volverá a convertir por
intermedio del pibe Peirone tres veces en una misma tarde.
Pero eso es lo de menos.