Miércoles 9 de Marzo de 2005 - Año 89 - Edición 7060 - Edición digital 0360

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Una piba de 8 años sufrió quemadura por tocar un alambre de púas

Electrificó su obra y casi mata a una niña

En el lugar no había ningún cartel alertando del peligro que implicaba entrar a la propiedad privada a medio construir. Una niña, por seguir a su mascota, intentó ingresar pero recibió una descarga eléctrica apenas tocó con sus manos un alambre que da a la línea municipal. La Policía solicitó un peritaje a la CESPLL y se pudo establecer que tanto el tapial como el resto de la cerca de alambre y las dos plantas de la casa tenían un dispositivo para ocasionar una muerte.

En un acto poco menos que criminal cometido por un vecino celoso en la custodia de sus bienes materiales, una niña de 8 años casi pierde la vida luego de tocar en forma accidental un alambrado con púas de una vivienda en construcción que había sido electrificada presuntamente por el propietario.

Como consecuencia de ello, la menor resultó con quemaduras en ambas manos y en el cuello. Al cierre de esta edición, permanecía internada en el Hospital Municipal "Nuestra Señora de Luján" siendo su estado de salud estable. De la evolución y las secuelas que pudieran quedarle, dependerá la situación judicial del dueño de la vivienda donde ocurrió el hecho.

Sucedió este lunes, aproximadamente a las 19.30, en el barrio Villa del Parque, cuando Jenniffer Riglos se encontraba jugando en la vereda con su perro y al tocar el alambre de la casa a medio construir que está ubicada en La Paz, entre Santa Fe y Jujuy, recibió una fuerte descarga eléctrica de 220 voltios de potencia.

La niña fue llevada de urgencia por un vecino del barrio al Hospital donde recibió las primeras curaciones. El primer diagnóstico, según informó la Policía, indicó que las quemaduras eran: "Tipo grado B". Dicho en otras palabras por una médica del sector Padiatría, las heridas son de carácter "moderado" y por el momento resulta apresurado saber si pueden quedar secuelas por el resto de sus días.

Por este hecho quedó procesado el dueño de la propiedad. Se trata de Carlos Gastón Rodríguez, un vecino de 24 años que vive en las inmediaciones. En primera instancias, la fiscal Valeria Chapuiz de la UFI Nº 2 de Mercedes lo imputó por "lesiones culposas" pero si la carátula se modifica y pasa a ser "lesiones graves", su situación judicial se complicaría. A su vez no se descarta que los familiares de la menor decidan iniciarle acciones legales tanto civil y penal.

De acuerdo a lo que pudo saber EL CIVISMO, Rodríguez habría negado su participación en la electrificación de la casa que estaba construyendo, aunque ahora deberá dar razones más que suficientes para convencer a la Justicia que los cables eléctricos que fueron detectados en diferentes sectores del alambrado, del tapial que rodea la casa, como así también en distintos lugares de la vivienda, no fueron puestos con la intención de ocasionar una desgracia.

Una de la hipótesis que se barajó en el barrio apunta a que Rodríguez, o al menos alguien de su entorno, electrificó la casa para evitar que le roben los materiales de construcción.

Sin embargo, la postura de Rodríguez de no querer asumir responsabilidades en el hecho se vio opacada luego del resultado que arrojó un peritaje efectuado por ingenieros de la Cooperativa Eléctrica a pedido de la Policía.

El personal especializado de la empresa distribuidora de energía eléctrica determinó que los cables eléctricos habían sido "puestos de exprofeso", señaló el capitán de Luján Primera, Adrián Silvestre.

INDIGNACIÓN EN EL BARRIO

La niña herida habita en el barrio conocido como Manzana 9B. Proviene de una familia de escasos recursos y asiste a diario al comedor que funciona en la sociedad de fomento del barrio Villa del Parque

El lunes a la tarde, cuando se dirigía a su casa, tuvo lugar el accidente que estuvo a un paso de ser una tragedia mayor. La pequeña Jenniffer caminaba por la vereda de tierra y yuyos acompañada por su perro. No habían transitado más de 10 metros, cuando el animal se metió en el interior del lote donde Rodríguez levanta su casa de dos plantas con techo de chapa tipo chalet y paredes de ladrillos huecos.

Al ver que el perro se escabulló por debajo del alambre de púas que da a la línea municipal y hace las veces de portón, la niña no tuvo otra idea que salir en busca de su mascota. Pero al tocar los hilos de alambre, se produjo la descarga eléctrica que casi le arrebata la vida.

Un albañil que se encontraba trabajando en la casa lindante, contó que la menor pegó un grito desgarrador y quedó inconsciente a pocos metros del alambrado traicionero.

La indignación en el barrio por lo sucedido se hizo sentir cuando el peritaje encontró que había un dispositivo siniestro instalado entre los ladrillos huecos del tapial de 8 hileras, en la planta baja y alta de la casa a medio construir y en la cerca, con la intención de ahuyentar a quien se animara a ingresar a esta propiedad privada de fácil acceso, localizada en medio de un puñado de casas modestas, rodeadas de lotes baldíos y calles de tierra.

En el comedor donde concurría Jenniffer, el hecho conmovió a un grupo de mujeres que conoce a la niña. Sin poder salir del asombro, contaron que el dueño de la casa no se hizo presente. "El dueño no dio señales de vida", dijeron casi al unísono varias mujeres ayer por la tarde.

Aunque fue la madre del joven quien trató de explicar lo injustificable al argumentar que el macabro cableado lo habría instalado por estar harto de los robos. En tanto, en la sociedad de fomento destacaron la labor de la Policía por haber ordenado de manera inmediata el revelador peritaje a la CESPLL, que a la postre sería una elemento clave para que la Justicia encuentre el responsable de lo que fue no menos que una desgracia con una cuota de suerte.

 

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