Sàbado 19 de Marzo de 2005 - Año 89 - Edición 7063 - Edición digital 0363

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Luego de un asalto, cayó el asesino de un policía

Detienen a un "pesado" en El Mirador

Un peligroso delincuente robó una casa pero fue aprehendido cuando se daba a la fuga. Desde hacía dos años tenía pedido de captura por haber integrado una banda de piratas del asfalto que mató a un cabo de la Policía en un enfrentamiento armado. El Ministerio de Seguridad felicitó al personal policial por haber atrapado un hampón que era buscado por la Justicia.

A las 21.45 del lunes sonó el teléfono en la Comisaría Luján Primera. Del otro lado de la línea una persona avisa sobre la comisión de un delito. En una casa ubicada en la calle El Mirador al 1100 del barrio homónimo un ladrón solitario estaba perpetrando un ilícito. Estos datos fueron suficientes para que la patrulla destinada a recorrer el sector de cuadrícula Nº 4 saliera a la búsqueda del sospechoso.

Minutos después, dos jóvenes numerarios -un subteniente y una oficial con poco tiempo en la fuerza- detienen a un sujeto, sin saber que el prontuario de este hombre depararía varias sorpresas. Los numerarios se llevaron la felicitación del capitán Adrián Silvestre por haber actuado con "gran profesionalidad", destacó el titular de Luján Primera a EL CIVISMO. Al día siguiente, el Ministerio de Seguridad repitió el gesto para todo el personal policial que presta servicio en la seccional local.

Todo por haber atrapado a Jorge Da Rocha Brusco, un uruguayo con domicilio en el barrio porteño de Flores, que tenía pedido de captura por haber asesinado a un policía en 2002. Desde entonces integraba la lista de prófugos de la Justicia y su nombre formaba parte de la galería de personas buscadas por estar en deuda con la Ley.

DE PIRATA A LADRÓN DE CASAS

Este sujeto en la noche del lunes golpeó la puerta de la casa donde vive la familia Miracco. No ofrecía rifas ni pedía ayuda para un hijo enfermo, sino que quería plata y lo hacía de muy mala manera. Sin pestañar, fue al grano: extrajo un arma y se metió de prepo a la vivienda con la clara intención de llevarse el dinero que tanto exigía.

La Policía cree que se trató de un robo "al voleo" y que Da Rocha Brusco eligió la casa de los Miracco al azar, de la misma manera que pudo haber escogido otra vivienda que tenía más a mano.

No obstante, el delincuente obligó al morador a ingresar a la casa. Luego, procedió a despojar de unos pocos billetes que tenía la víctima en este momento. Mientras esto sucedía, un familiar alcanzó a observar todos los movimientos y dio aviso a la seccional desde la casa de un vecino.

Cuando el hampón se daba a la fuga a pie, la patrulla lo alcanza a interceptar y logran aprehenderlo sin que opusiera resistencia. A los 45 años y con un pasado marcado por balas y sangre, al uruguayo esta vez no le quedó otra alternativa que entregarse. Ni siquiera le dieron tiempo a sacar el arma que llevaba entre sus ropas, como ocurrió hace dos años cuando le arrebató la vida a un efectivo policial en un tiroteo ocurrido una tarde de verano en el cruce de ruta 6 y 24.

Además de una 9 milímetros de fabricación alemana, marca Water, que había obtenido en uno de sus golpes, se le secuestró una suma de dinero de escasa importancia. Era toda la plata que acababa de robar hacía un par de minutos a la familia Miracco.

Una vez puesto a disposición de la Justicia, comenzó a conocerse su historial cosechado en el submundo del hampa a lo largo de los años. Por empezar, el arma que tenía el cargador completo y varias balas en la recámara lista para ser disparada, era fruto de un asalto cometido en San Martín.

Ahí mismo, la UFI Nº 2 le imputó los cargos de: "Robo calificado por el uso de arma y portación ilegal de arma de guerra". También se le adosó otra causa por haber cometido un "Robo en virtud del uso de arma con pedido de secuestro activo", tal como había sido solicitado por la Comisaría Tres de Febrero Séptima.

Pero esto no era todo. El uruguayo Da Rocha Brusco tenía pedido de captura por un homicidio en ocasión de robo ocurrido el 17 de febrero de 2002 de parte de la Fiscalía Nº 6 del Departamento Judicial de Mercedes y una orden de detención del Tribunal Criminal Oral Nº 2 de Lomas de Zamora que lo consideró en situación de "rebeldía" desde el mismo día en no se presentó a declarar por varias causas en las que figuraba su nombre.

Hace dos años el uruguayo salvó el pellejo por milímetros, cuando la banda de piratas del asfalto que integraba enfrentó a balazos una comisión policial en la solitaria intersección de rutas, cuya jurisdicción corresponde a la Comisaría General Rodríguez Primera.

Esa tarde y luego de robar un camión, la Policía divisó en la carretera un WV Senda y Ford Falcón en los que se movilizaban los malvivientes.

A la voz de alto, los delincuentes descargaron sus armas contra la patrulla. En el enfrentamiento murieron el cabo José Adrián Romero y el delincuente Jorge Rodolfo Acevedo.

Desde entonces, Da Rocha Brusco tenía otra cuenta más pendiente con la Justicia por: "Doble homicidio en ocasión de robo". El fiscal Pablo Merola había ordenado su captura y ahora será el fiscal Adrián Landini quien decidirá la situación procesal del imputado, quien hasta el lunes había vivido dos años prácticamente de regalo.

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