Sábado 2 de Abril de 2005 - Año 89 - Edición 7066 - Edición digital 0366

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Un comercio fue víctima de una ingeniosa maniobra delictiva

Atención: estafadores al acecho

Invocan ser de una empresa y acuerdan una compra que puede llegar a miles de pesos. Al retirar la mercadería pagan con cheques a nombre de personas que falsifican los datos. La organización contaría con cómplices en esta ciudad.

La sucursal local de la firma Vulcanoia fue estafada en unos 8.000 pesos por desconocidos que invocaron pertenecer a Imbrosiano S.A. El fraude pudo alcanzar los 40.000 pesos de no haber sido detectado a tiempo. La maniobra habría sido cometida por estafadores que tenían su base de operaciones en Lomas del Mirador y presuntamente contarían con cómplices en esta ciudad. Al menos, un vecino de esta ciudad fue detenido y trasladado a la ciudad de Tandil donde otro comerciante sufrió una defraudación por un valor cercano a los 70.000 pesos.

El hecho contra la gomería "Auto Centro - Vulcanoia Sur" comenzó gestarse cuando una persona que se identificó como "el contador Fernández" pactó telefónicamente desde las "oficinas" de la firma Imbrosiano -que dijo estar ubicadas en Buenos Aires-, la compra de cubiertas para camiones y maquinaria agrícola por valor de 40.000 pesos.

La operación comercial parecía normal. "Fernández" pidió cotización a la gomería y acordó con el vendedor la compra de las cubiertas. El pago lo haría con cheques del Banco HSBC.

Lejos de despertar sospechas, el encargado de "Auto Centro" se comunicó varias veces con la "oficina", siendo atendido, en algunas ocasiones, por la "secretaria" y, en otras, por personas que al levantar el tubo invocaban de modo cortés el nombre Imbrosiano. "Todo estaba bien armado", dice ahora Gabriel, el encargado de la gomería.

A los pocos días, apareció por el negocio (Carlos Pellegrini al 818) una camioneta Peugeot 504, de color blanco, a retirar parte de la compra acordada. Se llevaron algunas cubiertas, dejando a cambio un cheque del HSBC pero cuya cuenta no estaba a nombre de Imbrosiano S.A. sino de un tal De Genaro.

Ante esto, el encargado de comercio se comunicó con el "contador Fernández" quien le dijo que De Genaro era un "accionista de la empresa que está haciendo aporte de capital".

No convencido con esta explicación, desde Vulcanoia se comunicaron con la firma Imbrosiano S.A. quienes negaron conocer al "contador Fernández" y menos al "accionista De Genaro". En ese momento, Gabriel dio intervención a la Policía.

Días después, llegó hasta la gomería una comisión policial compuesta por tres efectivos y dos hombres que habían sido perjudicados bajo la misma modalidad por un monto cercano a los 70.000 pesos. Venían de Tandil y tenían el dato que parte de la mercadería podía estar en esta ciudad.

LA CONEXIÓN LOCAL

En efecto, la comisión policial llegada desde Tandil junto con la colaboración de personal de Luján Primera procedieron a realizar un allanamiento en una vivienda de la calle San Lorenzo en el barrio El Quinto, cumpliendo de esta forma una orden expedida por una fiscal de esa ciudad.

Allí se encontraron cuatro cubiertas de camión por valor de 3.800 pesos que habían sido retiradas días antes de "Auto Centro-Vulcanoia Sur" y documentación que hacía referencia a la mercadería que se habían llevado de Tandil y tenía como destino casualmente un campo de la firma Imbrosiano, localizado en el partido de Luján.

El fletero, o a esta altura presunto fletero, fue detenido por los policías llegados de Tandil. Esta persona fue la que se presentó en una segunda oportunidad en la gomería diciendo que venía a retirar las cubiertas por pedido de la firma Imbrosiano S.A. y con el cheque en mano a nombre de De Genaro.

Luego se estableció que la cuenta abierta por De Genaro en el HSBC nunca tuvo fondos ni movimiento alguno a lo largo de 6 meses y la dirección de este cliente era un depósito en Lomas del Mirador donde un día antes de producirse un allanamiento un vecino dijo haber visto salir a tres camiones cargados con mercadería. Sin embargo, cuando la Policía irrumpió por la fuerza en este lugar se encontró con un escritorio y tres líneas telefónicas.

Los próximos días serían claves para determinar el grado de responsabilidad que tiene en la defraudación el presunto fletero del barrio El Quinto. Esta persona deberá explicar quien le entregó el cheque que quería dejar como forma de pago en la gomería.

Mientras tanto, desde Vulcanoia ahora alertan a la comunidad de lo ocurrido para que en caso de tener que enfrentar una situación semejante eviten caer en una trampa similar, tendida por ingeniosos estafadores.

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