Miércoles 13 de Abril de 2005 - Año 89 - Edición 7069 - Edición digital 0369

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Una modalidad delictiva que se incrementó en las últimas semanas

Preocupación por "salideras" en el Banco Provincia.

La UFI Nº 2 de Mercedes inició una investigación a raíz de una denuncia efectuada por una clienta que fue asaltada luego de sacar plata del banco. Habría al menos otros tres casos, dos de los cuales sucedieron a pocos metros de la entidad bancaria.

Una productora rural, el empleado de un importante corralón de materiales para la construcción, una empresaria de esta ciudad y hasta un hombre que cumple tareas de mantenimiento en una escuela céntrica, sufrieron robos a la salida del Banco de la Provincia en un lapso no mayor a 15 días.

En dos de los casos, las víctimas fueron seguidas varias cuadras por los ladrones quienes en todo momento tenían muy en claro lo que buscaban: el dinero que estos clientes de la entidad bancaria acababan de recibir en mano desde las cajas ubicadas en el interior de la sucursal.

Esta modalidad delictiva conocida como "salidera" viene ocurriendo, al menos, las últimas dos semanas. La Policía ya cuenta con una denuncia formal y hasta tiene en la mira a dos personas como sospechosas. Se trataría de un hombre y una mujer, esta última con serios trastornos mentales que sería utilizada para delinquir por el malviviente aprovechándose que esta situación particular para la Justicia la convierte en una persona inimputable.

De momento, las sospechas no sólo se posan en estas dos personas sino que por las características de los robos se hace extensivo a los empleados del banco y al personal de seguridad que presta servicio en este lugar. Al menos esto piensan los clientes que fueron asaltados mientras que algunos funcionarios del banco tampoco descartan esta hipótesis.

Algunas de las víctimas creen que podría haber una cadena de cómplices con distintos grados de responsabilidad en la cual algunos se encargan de pasar los datos a los delincuentes "marcando" a las víctimas y otros se dedican a consumar el hecho en la vía pública.

Así ocurrió con el encargado de mantenimiento de un colegio que luego de cobrar un cheque por ventanilla fue seguido hasta el lugar donde había dejado atada su bicicleta con candado. Al llegar a este sitio, el delincuente lo encañonó y no precisamente para sacarle el rodado, sino que le exigió la entrega del dinero que acababa de recibir en concepto de sueldo.

En el caso de la productora rural, la víctima fue seguida hasta la playa de estacionamiento de un supermercado. El ladrón la esperó más de media hora y una vez que la mujer realizó las compras y se aprestaba a subir a la camioneta la atracó con la clara decisión de robarle una importante suma que minutos antes acabada de sacar del banco.

Casi calcado fue la "salidera" que sufrió una empresaria de esta ciudad quien fue seguida desde el banco hasta la puerta de su casa. Según trascendió, la mujer se asustó y presa de un ataque de nervios optó por arrojar el dinero. Mientras los billetes volaban por el aire, el ladrón se desdoblaba en atrapar todo lo que podía y al menor tiempo posible.

Por su parte, el empleado del corralón no sólo fue encañonado y despojado del dinero de la empresa segundos después de salir de la sucursal Luján del Provincia sino que recibió llamados telefónicos diciéndole una voz anónima que desistiera de hacer la denuncia porque no tenía sentido. Y como si esto fuera poco le dieron datos concretos acerca de su vida.

EXIGEN MEDIDAS DE SEGURIDAD

En el Banco Provincia tienen conocimiento de al menos un caso y no desconocen la situación. Es más, un alto directivo de la institución piensa que los casos comenzaron a sucederse con asombrosa frecuencia desde hace un par de meses cuando un policía se enfermó y fue reemplazado por otro efectivo.

A los clientes, a todo esto, les llama la atención que desde algún tiempo los empleados bancarios ya no rotan en sus puestos como antes solía suceder sino que están fijos en una función.

Mientras las víctimas alertan a otros clientes del Provincia respecto de lo que está ocurriendo y esperan que se incrementen las medidas de seguridad a la brevedad, la UFI Nº 2 de Mercedes abrió una investigación con el objetivo de dilucidar lo que está ocurriendo, ya sea en interior como en la adyacencia de la entidad, y el banco giró una comunicación al área de Seguridad para que haga lo propio.

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