Está claro: el intendente no tiene
ninguna intención de hablar con los "Vecinos
Autoconvocados" que se reúnen desde hace un par de
semanas en Cemjupel y menos aún debatir con aquellos que
conocen en detalle las consecuencias que implicaría una
sociedad anónima presentada entre gallos y medianoches para
quedarse por 99 años con la zona turística de esta ciudad.
Al menos así quedó demostrado este
jueves por la noche cuando se llevó a cabo una reunión
promovida por el Departamento Ejecutivo que con sólo observar
su composición no era difícil concluir en que no había
diferencia alguna con una reunión de gabinete mezclada con la
"territorial".
Desde esta semana, Miguel Prince está
dispuesto a escuchar sugerencias, opiniones, críticas -en lo
posible que no sean muy filosas o puedan incomodar a la actual
gestión- pero en un terreno donde pueda sentirse local. En
ese caso, eligió el Museo de Bellas Artes como lugar para
desarrollar "encuentros" entre algunos pocos y
previamente seleccionados vecinos -que no ven con buenos ojos
esta iniciativa- y la mayoría de sus aliados políticos.
En ese marco, y por espacio de casi
cuatro horas, el salón auditorio se vio poblado por buena
parte del gabinete, funcionarios de segunda y tercera línea,
empleados municipales, delegados municipales, referentes
barriales (conocidos en la jerga como "punteros"),
integrantes de asociaciones afines al gobierno de turno y
apenas un puñado de personas que ponen reparos a los alcances
que puede llegar a tener la polémica S.A.
Ayudado por bellas fotografías
proyectadas contra la pared, el intendente pasó explicar los
antecedentes, las "coincidencias básicas" y los
motivos que llevaron a esta administración a idear una nueva
estrategia para desarrollar el potencial turístico que
presenta esta ciudad.
Durante gran parte de su exposición,
el jefe comunal brindó un mensaje cargado de referencias
políticas, mostró las obras hechas durante los años que
lleva su mandato y lo que resta aún por hacer. Todo esto
condimentado con algunos anuncios que podrían concretarse en
los próximos meses, previos a las elecciones legislativas de
octubre.
Así fueron transcurriendo los
minutos, al tiempo que el auditorio empezaba a percibir el
impacto de un discurso que comenzaba a tornarse casi
soporífero aunque nadie se quejaba. Finalmente, se despachó
con el motivo central de su alocución: la sociedad anónima
mixta con participación accionaria mayoritaria del Estado
Municipal.
ERRORES Y APUESTA
Dijo al respecto que el proyecto final
está sujeto a modificaciones, reveló que el Arzobispado
desistió de participar porque como clero no puede inmiscuirse
en asuntos comerciales y que el lugar que iba a tener en el
directorio será ofrecido a la oposición, reconoció como una
"equivocación" el hecho de haber sido presentado
horas antes de una sesión extraordinaria aunque no aclaró
-ya que nadie se lo preguntó- el por qué de tanta premura en
querer aprobarlo, y sobre todo el hecho de haber sido
deliberadamente omitido para su discusión no sólo a los
concejales de su propio partido, sino también a los sectores
que hoy se sienten más afectados como santeros, vendedores
ambulantes, comerciantes y vecinos que tienen sus casas en el
área comprendida en la controversial propuesta.
También admitió la falta de
información que existe en la comunidad, aspecto éste que fue
generado desde el Gobierno, aunque se mostró optimista en
poder superar esta falencia a medida que vaya reuniéndose con
todos aquellos que puedan aportar sus puntos de vistas a una
propuesta de esta envergadura que hoy está en el ojo de la
tormenta.
En ese ámbito de dudosa
participación visto en la noche del jueves, que el intendente
intentó legitimar al decir que se encontraban presentes
algunos empresarios y vecinos que tienen diferencias, las
voces que se escucharon a lo largo de la noche se contaron con
los dedos de las manos. Y aquellos que trataron de indagar
algunos aspectos que al gobierno lo incomoda, o que le
insistieron a Prince para que se reúna en Cemjupel y escuche
la opinión de la gente, fueron interrumpidos o desviados de
tema por algunas personas vinculadas con el gobierno que
parecían estar sensiblemente molestas frente a las objeciones
que se hicieron sobre el proceder del mandatario local.
La metodología escogida por Prince de
reunirse diariamente en "módulos" de 70 a 80
personas podría continuar en los próximos días sin
restringirse el ingreso a los vecinos, pero difícilmente
acceda ir a hablar donde lo solicite la gente.
Por otro lado, manifestó su decisión
para que este tema pueda alcanzar un acuerdo en el Concejo
Deliberante en los próximos 3 meses, caso contrario está
dispuesto a convocar a un plebiscito para que todos los
partidos políticos o personas en carácter particular
expongan un proyecto turístico y tras un mes de hacerlo
conocer a la comunidad, la gente vote aquella propuesta que le
resulte más conveniente.