Los senadores provinciales por el
radicalismo Jorge Martínez y su colega de bancada José
Eseverri redactaron un pedido de informes dirigido al
Ministerio de Salud Bonaerense con una gravísima denuncia:
"Hemos tomado conocimiento de que en el Hospital
Interzonal Colonia Dr. Domingo Cabred, de la localidad de Open
Door, partido de Luján, desde el 26 de enero hasta el 15 de
abril de 2005 habrían desaparecido ciento cuarenta
pacientes", afirmaron los legisladores. En Luján, a
través de diferentes apariciones públicas, la posibilidad de
que esté ocurriendo esta alarmante situación fue ratificada
por el secretario general de la Asociación de Trabajadores
del Estado (ATE), Julio Acedo.
Los denunciantes fundamentaron la
revelación en dos datos concordantes: la presunta aparición,
en los últimos meses, de nueve cadáveres en las
inmediaciones del hospital, y en la continua fuga de
pacientes.
En relación con los cadáveres, los
senadores sostuvieron que "este dato nos parece de suma
gravedad, ya que en muchos casos aparecieron restos óseos,
pero no los órganos de los cadáveres encontrados, motivo por
el cual nos preguntamos ¿cuál es la razón de tantas
desapariciones?, ¿por qué no se llama severamente la
atención de la dirección del hospital? Esta sospechosa
actitud ¿no nos obliga moralmente a sospechar que nos
podríamos encontrar ante un caso de tráfico de
órganos?"
Esos durísimos planteos de los
legisladores fueron incorporados al pedido de informe y
también salieron reflejados en la última edición del
periódico "La Auténtica Defensa", de Campana, que
se hizo eco de la denuncia pública.
Martínez y Eseverri creyeron
conveniente señalar que "toda esta situación se agrava
mucho más aún, por una supuesta falta de vigilancia de parte
de la policía bonaerense, la cual por contrato tendría que
tener abocados unos 20 oficiales, y sólo cumplen la custodia
6 miembros de la fuerza".
Entre los argumentos de la solicitud
de informes, se planteó una serie de interrogantes que hacen
al funcionamiento del nosocomio. Hablaron de un "presunto
vaciamiento de personal a cargo del mantenimiento del
hospital, y persecución de empleados por la realización de
huelgas reclamando incrementos salariales y mejoras de las
condiciones laborales". En esos puntos es donde mayor
coincidencia encuentran los senadores y el titular de ATE
Luján.
En la denuncia, los legisladores
provinciales no escatimaron críticas. Afirmaron que
"pacientes portadores de HIV comparten habitaciones con
otros internados, sin que el personal médico o auxiliar
cuente con las medidas mínimas para atender a los pacientes
infectados por sida".
Asimismo, aseguraron que "el
Hospital recibe a personas acusadas o condenadas por delitos,
siendo que dicho nosocomio no cuenta con unidades carcelarias
o aisladas para esos pacientes violadores, homicidas,
drogadictos, etc., razón por la cual estos conviven con el
resto de los pacientes, incluidos los portadores de HIV".
Siempre a partir de lo informado por
Martínez y Eseverri, se sospecha que "todos estos
sucesos lamentables, nos señalan un abandono y destrucción
de un hospital público. ¿O será que detrás de todo esto se
encuentran intereses inmobiliarios que son las 640 hectáreas
que rodean al hospital?", preguntaron los senadores.
"Solicitamos que urgentemente el
Estado Provincial ponga al Ministerio correspondiente a
trabajar para tomar cartas en el asunto, y resolver esta
angustiante situación para los bonaerenses de esa
región", concluyeron.
PREOCUPACIÓN COMPARTIDA
Los senadores no se aislaron en la
denuncia. También tuvieron en cuenta la confección de un
petitorio por parte de vecinos de Open Door, que manifestaron
al director de Cabred, Dr. Leo Zavattaro, su preocupación por
el "peligro de cierre del servicio hospitalario".
En igual sentido se expresó hace
escasas semanas el Concejo Deliberante de Luján. La concejal
radical Liliana Molina presentó un proyecto dirigido al
Ministerio de Salud de la Provincia por el temor ante el
cierre de diferentes servicios y supuestas persecuciones a
trabajadores. Molina, cuya propuesta fue apoyada por todos los
ediles del cuerpo deliberativo, no habló de desaparición de
internos.
A pesar de la conjunción de
coincidencias entre estos dos senadores, los concejales de
Luján, el titular de ATE y un grupo de vecinos, vale señalar
la distancia que existe entre denunciar 140 desapariciones de
personas y la aplicación de una política de vaciamiento.
Por otra parte, en virtud de la
gravedad de lo denunciado, llama la atención el silencio no
sólo de las autoridades del Hospital y de los funcionarios
del gobierno local, sino también de la diputada provincial
María Inés Fernández, oriunda de esta ciudad. Ninguno de
los mencionados salió a ratificar o rectificar los términos
del pedido de informe.