Permaneció detenido en la
seccional de Jáuregui pero la semana pasada recuperó la
libertad.
Su nombre y su domicilio figuraban
en un remito que fue encontrado en el camión que traía la
droga desde Santiago del Estero.
"Eran las cinco de la mañana
cuando abrí los ojos y estaba rodeado por treinta policías
que habían irrumpido en mi habitación y que en segundos ya
me tenían esposado mientras mis hijos preguntaban qué
sucedía. De ahí en más, fueron veintiséis días en un
infierno. Con sólo pensar en eso las últimas horas siento
mucho dolor en mi alma". Las palabras pertenecen al
empresario Carlos Mottura quien fue liberado luego de estar
detenido en Luján Segunda acusado de ser el líder de la
banda a la que le secuestraron 311 kilos de cocaína antes de
llegar a Open Door.
Mottura habló con el diario de
Campana "La Auténtica Defensa" y contó su versión
en una historia que cada vez se vuelve más turbia.
Acompañado por uno de sus abogados, relató la situación que
le tocó padecer desde el momento que efectivos de la
Dirección de Narcocriminalidad Zárate-Campana, junto con
personal policial de Luján, allanaron su domicilio en la
localidad de Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz.
Ante la prensa, el empresario dijo que
los policías se dirigieron a su casa luego de ver su nombre y
dirección en el remito de la mudanza encontrado en el camión
que transportaba la cocaína desde Quimilí, provincia de
Santiago del Estero.
Mottura le dijo al diario de Campana
que no tiene nada que ver con el hecho y que está tratando de
demostrarle al juez Federal, Héctor Echave, que su detención
fue fruto de una grave confusión. "Fui detenido porque
mis datos habían sido puestos por Rodríguez -el conductor
del camión mudancero y uno de los principales imputados en la
causa- como destino del cargamento, pero yo sólo conocía a
este hombre por haber contratado sus servicios varias
veces", aseguró en diálogo con la prensa quien se
dedica al negocio de la venta de vinos, fideos y cereales.
Al parecer, Echave lo dejó en
libertad al comprobar que este empresario, al momento de
producirse el hallazgo de uno de los cargamentos de cocaína
más grande en la historia de este país, acababa de regresar
del Chile, a donde había viajado en los días previos al
secuestro de la droga. "Tuve la suerte de no haber estado
acá o en la zona de donde partió la droga porque si no, hoy,
no sé si estaría en libertad", aseguró el empresario,
quien estuvo detenido la mayor parte de los días en una
pequeña celda de la comisaría de la localidad de Jáuregui
junto a delincuentes de todo tipo.
"El juez utilizó sus plazos
legales para definir su situación, pero de a poco quedó al
descubierto que mi cliente fue sólo un chivo expiatorio
utilizado por Rodríguez", aseguró Hugo Gigena, abogado
de Montura, junto a Enrique Terrarosa, a "La Auténtica
Defensa".
"Confío en la justicia pero
tengo muchas preguntas sobre esta causa", afirmó el
empresario, quien fue dejado en libertad por falta de mérito
y que ahora buscará mediante declaraciones de testigos y
pericias caligráficas lograr su sobreseimiento definitivo
para "volver a su vida normal", aunque no podrá
olvidar el mal trago que le tocó vivir. "Todo esto me
duele mucho, por mis hijos sobre todo, y espero que de verdad
se haga justicia".
La situación de Mottura se suma a la
falta de mérito dictada por Echave al chofer del camión y a
un changarín, aunque fue procesado el propietario del camión
Héctor Rodríguez, titular de la firma GRF Transportes y
Mudanzas, quien está acusado de tenencia de estupefacientes
con fines comerciales.