Un
concurrido comercio fue asaltado por primera vez a la hora
menos pensada.
En el hecho participaron dos
delincuentes jóvenes, uno de los cuales encañonó con una
pistola a una mujer que atiende el local.
Los malvivientes habrían cometido
otros dos robos ese mismo día y huyeron hacia un monte
ubicado a unas 4 cuadras.
A las 19.30 de cualquier día de la
semana, Rodolfo Moreno al 500 es la cuadra más transitada de
El Quinto. A esa hora, el ciber-kiosco "Miguel"
suele estar atiborrado de clientes, pero esto no significa que
tanto comerciante como clientes, desde ahora, se sientan
seguros.
El jueves, dos malvivientes que
venían cometiendo un raid delictivo por el barrio, ingresaron
a este concurrido negocio exhibiendo un arma de fuego y un
cuchillo. Estaban dispuestos a llevarse el dinero de la caja a
toda costa.
Poco y nada les importó la presencia
de mujeres o de niños. Uno de los delincuentes, empuñando
una pistola, se dirigió detrás del mostrador y tomó del
cuello a una joven que estaba atendiendo a un cliente. La
violenta actitud fue vista por todos los que se encontraban en
el lugar, incluyendo a su pequeña hija de 3 años que ante
esta tremenda escena estalló en llanto. "La nena empezó
a gritar porque le estaba apuntando con un arma en la cabeza a
la madre", dijo la tía de la niña a EL CIVISMO.
El otro malandra fue al sector donde
están las cabinas telefónicas y las computadoras del ciber.
Portando un cuchillo en una de sus manos, no le costó mucho
reducir al encargado del sector. En cuestión de segundos, los
hampones tenían controlada la situación, a pesar que a esa
hora el ciber-kiosco estaba lleno de gente. "Fueron 30
segundos o menos, fue muy rápido", contó Damián, uno
de los encargados del comercio.
Según la descripción que hizo un
familiar de las víctimas, los ladrones eran personas
jóvenes, tendrían cerca de 20 años, actuaron con los
rostros descubiertos y no mostraban signos de estar bajo los
efectos de algún narcótico o estupefacientes. Al parecer,
nadie los pudo reconocer.
PEDALEAR HASTA EL MONTE
Consumado el asalto, el dúo de cacos
se subió a sus bicicletas, encararon unos metros por Rodolfo
Moreno en contramano para luego doblar por San Lorenzo en
dirección al predio donde funcionó el parque de diversiones
"Parquerama".
Una de las personas damnificadas por
este hecho atinó a correrlos unos metros pero no pudo
atraparlos. A los pocos metros, se topó en el camino con un
Ford Falcón. En el interior del auto se encontraban nuevas
víctimas de esta pareja de delincuentes.
Todo indica que los delincuentes que
robaron en el ciber-kiosco fueron los mismos sujetos que
acababan de asaltar un almacén ubicado a un par de cuadras, y
ese mismo día, pero algunos minutos antes, habrían cometido
otro atraco en una despensa ubicada cerca del cementerio,
también de El Quinto.
A pesar que Rodolfo Moreno al 500
suele contar con el servicio de vigilancia que presta un
policía en forma particular a cambio de una suma de dinero
que recaudan los comerciantes, el numerario nada pudo hacer
para evitar el ilícito. Justo en el instante que se cometía
el asalto, esta persona no se encontraba en el lugar adecuado,
aunque luego llamó al móvil policial destinado a controlar
la zona.
"El de seguridad no hizo una
m..., ni se metió. Tiene que estar cuidando la cuadra pero no
se mete. No es la primera vez que roban. En otros negocios
siempre han robado", contó Damián, dando muestras de
fastidio tras sufrir el primer robo en su concurrido comercio.
El patrullero arribó al ciber-kiosco
"Miguel" a los pocos minutos del hecho, pero optó
por no dirigirse hacia el monte donde los delincuentes se
perdieron de vista aprovechando la espesura de la noche.
"Vinieron al local pero no fueron donde se metieron los
tipos. Estaban a cuatro cuadras", dijo una de las
víctimas que habló con este medio.
En total se llevaron una suma que
osciló entre 70 y 100 pesos. El dinero era el resultado de la
recaudación del día. "Gracias a Dios había poca
plata", agregó Damián.