El conductor de la camioneta quedó
detenido luego de confesar que la versión denunciada no era
cierta.
No queda claro el papel que juega
en el caso la custodia que llevaba el transporte.
Aún no aparecen casi 200 cajas de
medicamentos que tenían como destino la ciudad de Junín.
El chofer de una camioneta cargada con
medicamentos se presentó en la seccional Luján Segunda para
denunciar el robo del vehículo y la mercadería a manos de
una banda de "piratas del asfalto".
El hombre, identificado como Sergio
Nuble y empleado de la firma Transporte Tarchetti, relató muy
seguro que el 30 de mayo, siendo las 23.30, partió de
Droguería Monroe Americana con destino a la ciudad de Junín
en una camioneta Mercedes Benz Sprinter. Llevaba 297 cajas
precintadas conteniendo distintos tipos de remedios.
El utilitario contaba con la custodia
a distancia de dos personas que iban a bordo de un Ford Ka,
pertenecientes a la empresa de seguridad privada Impol, de
Capital Federal.
Nuble también dijo que siendo
aproximadamente las 24.30 estaba bajando la autopista cuando
de repente un auto le hizo señales de luces y se le puso a la
par de la camioneta. Amplió la denuncia contando algunos
detalles como para "orientar" a los investigadores,
darle mayor realismo a la historia y credibilidad a sus
palabras. Contó que en el auto iban tres hombres, uno de los
cuales le exhibió un arma de fuego indicándole que detenga
la marcha.
EL VERSO SIGUE
El chofer no opuso resistencia,
aseguró en sede policial. Paró la marcha -agregó-, lo
obligaron a bajar y luego lo introdujeron en un Peugeot 206
que partió del lugar, perdiendo todo contacto tanto con la
camioneta como con los custodios que, se suponía, venían
detrás de la Sprinter, a muy corta distancia, como se
acostumbra.
La aparente víctima indicó que
siendo las 1.30 lo dejaron abandonado en Beschetd, a unos 100
metros de Gaona. En tanto, los custodios -que hasta ese
momento no se tenía ninguna noticia- aparecieron en Ruta 25 y
acceso a Pilar luego de haberles sido secuestrado las armas
que llevaban encima: una pistola Bersa y un revólver Saul.
Todos habían resultados ilesos.
A la mañana siguiente, apareció la
camioneta abandonada en un camino vecinal de tierra, cerca de
la estancia "La Mirage" y de un puente. Para
sorpresa de los policías que hallaron el vehículo, en su
interior estaban 100 cajas del cargamento robado.
Lo que parecía un robo perfecto
perpetrado por "piratas del asfalto" empezó a
desmoronarse en el momento en que la capitana Nora Cavallero
comenzó a leer o a cotejar las declaraciones de los dos
custodios con la versión del chofer.
Ante esto, la autoridad policial quiso
averiguar algunos otros detalles pero Nuble se vio acorralado
y terminó por confesar el robo. "No se puede saber si
hubo complicidad de los custodios pero el chofer la entregó
(a la camioneta y a una parte de la mercadería que
trasportaba)".
Enterada la fiscal, ordenó la
detención inmediata de Nuble quien permanece tras las rejas
desde el 30 de mayo.