Miércoles 15 de Junio de 2005 - Año 89 - Edición 7087 - Edición digital 0387

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Banco de la Nación Argentina: 100 años en Luján

"Es el instrumento financiero para el desarrollo del país"

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El acto estuvo encabezado por la presidenta de la entidad bancaria, la lujanense Felisa Miceli.

Gran cantidad de asistentes concurrieron a la celebración realizada en el interior de la sucursal local.

El 13 de junio de 1905 abrió sus puertas al público la sucursal Luján del Banco de la Nación Argentina en lo que se conocía como la esquina de Altamirano. Desde siempre ubicada en San Martín y Rivadavia, una de las más antiguas filiales celebró este lunes por la noche sus 100 años de permanencia en esta ciudad, con un acto encabezado por la presidenta de la entidad bancaria Lic. Felisa Miceli.

Además del personal jerárquico, empleados, numerosos clientes, representantes de entidades intermedias, comerciales, educativas y organismos oficiales, estuvieron presentes el intendente municipal Dr. Miguel Prince junto con algunos funcionarios del gobierno municipal; el vicepresidente del Banco de la Nación, Dr. Oscar Ferrari; los directores: Dra. Estela Palomeque, Dr. Marina Seli, Ing. Emilio García Escuredo y el Dr. Marcelo Quevedo.

También asistieron el gerente general Juan Carlos Fabregat, el gerente zonal Rodolfo David y diversos funcionarios de esta institución como así también pudieron ser vistos la diputada provincial María Inés Fernández; la jueza de Paz, Dra. Estela Carril; el rector de la Basílica, Jorge Torres Carbonel; autoridades policiales de nuestro distrito, autoridades de la Universidad Nacional de Luján y del Consejo Escolar.

Luego de la entonación de una magnífica versión del Himno Nacional ejecutado en vivo, fue el turno del descubrimiento de varias placas que inmortalizaron la fecha histórica. De esta manera, dejaron su impronta en el dorado metal y en blanco mármol: la Municipalidad y el Pueblo de Luján, la Asociación Amigos de la Calle San Martín, la Asociación de Comerciantes, Industriales y Productores de Luján (ACIP), la Cooperativa Eléctrica, PAyS, Asociación Mutual del Personal Jerárquico de Bancos Oficiales Nacionales, gerente y personal del Banco de la Nación Argentina. "Carrozas de fuego" de Vangelis puso el DJ y un cerrado aplauso acompañó tan solemne momento.

Las placas fueron bendecidas por el cura párroco del Santuario Nacional quien invocó a la Virgen de Luján "su protección para todos los que trabajan en esta institución y desarrollan aquí gran parte de sus vidas". A continuación, invitó a rezar un Ave María aunque tal vez en esta ocasión lo más apropiado hubiese sido un Padre Nuestro, esa oración cuya una de sus frases dice: "...perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores".

Tras ser leídas algunas adhesiones, llegaron los discursos de rigor. El primero en hacer uso de la palabra fue el jefe comunal, quien en su juventud supo ser empleado bancario del Nación durante un año, en Capital Federal.

"Desde lo institucional queremos decir que estamos presentes, saludando de modo entusiasta y afectivo a toda esta comunidad que es la sucursal Luján del Banco Nación", dijo. Y agregó, este hijo de un recordado empleado bancario de esta casa centenaria: "Lo mejor de mis recuerdos familiares para lo que es esta gesta de trabajo de 100 años que significa la presencia permanente del Banco Nación en Luján".

Ya con un discurso orientado a lo político, Prince señaló que "desde hace 2 años entendemos los argentinos, en mayor o menor medida, que primero está la patria. Y si esto está primero, primero también está la banca nacional y el Banco Nación".

APOSTANDO A FUTURO

Por su parte, la presidenta del Banco de la Nación, Lic. Felisa Miceli, manifestó que "hace 100 años, cuando en la patria faltaban tantas cosas por hacer, se creaba en esta ciudad una sucursal del Banco de la Nación Argentina. Por esa misma época, pero en otros lugares del país, aquellos pioneros que habían fundado el banco 13 años antes también creaban por otros rincones de la patria otras sucursales".

"Cuando uno ve eso se pone a reflexionar: cómo hacían aquellos hombres para llevar el banco y los servicios financieros de ese momento con tantas dificultades que había en las comunicaciones, no existía internet ni las rutas y autopistas que hoy tenemos. Sin embargo, en esos lugares se abrían sucursales", sostuvo.

La titular de la entidad bancaria más importante del país, dejó en claro la política que lleva adelante la institución que preside. "Uno piensa que aquellos pioneros si hubieran tenido en cuenta la variable costo-beneficio, seguramente este banco hoy no tendría 650 sucursales, quizás tendría la mitad que son las rentables, pero hay otras tanto que cumplen una función social".

Por este motivo, Miceli afirmó que "desde que llegamos a la gestión del banco, hace dos años, queremos ratificar, y lo hacemos en cada reunión que tenemos, que en los 113 años de historia hubo muchas veces y, sobre todo en el pasado reciente, muchas asechanzas para que el banco dejara de ser lo que es: un banco público de capital ciento por ciento estatal. Se hablaron de distintas versiones de privatización, tercerización, reestructuración...".

"Nosotros dijimos: este banco tiene que ser el instrumento financiero del desarrollo económico de la Argentina, tenemos que lograr que cada vez más este banco sea público, que la conciencia colectiva tome esto como una necesidad porque sin un banco público este país no podría volver a crecer, a consolidarse como hoy lo está haciendo. Este banco en cada rincón de la patria coloca préstamos, toma depósitos o paga las jubilaciones", enfatizó.

Antes de revelar que es nacida en Luján, la licenciada Miceli insistió que esta forma de conducir el banco "es fundamental y estamos orgullosos que el Banco de la Nación Argentina sea el principal banco del sistema financiero. Hoy tenemos un banco que gana plata, tiene líneas de créditos que llegan a todos los sectores productivos, que ha colocado préstamos en todo los rincones de la geografía nacional".

"Estamos satisfechos de caminar por la senda de recuperar el trabajo, de abrir emprendimientos productivos, mejorar las exportaciones, de volver a invertir en infraestructura: gas, caminos, represas, ferrocarriles y en todo lo que la Argentina fue perdiendo, porque solamente con trabajo va a ceder la desocupación, va a haber inclusión y menos violencia social. Esta es la patria que queremos y el país que tenemos que construir para dejárselo a nuestros hijos", añadió Miceli quien pidió "ser iluminados por el ejemplo de los pioneros".

La noche continuó con un vino de honor y un abundante lunch que se extendió por varias horas. Entre fotos y copas de champaña, los tensos rostros que se pudieron observar entre el personal al inicio de la celebración fueron transformándose en alegres sonrisas que por un instante hicieron olvidar el mal trago vivido en la centenaria sucursal hace apenas unos días.

 

En el corazón de la ciudad

La esquina de San Martín y Rivadavia tiene su historia. Para 1685 se levantan los primeros ranchos de adobe sobre tierras que habían quedado en manos de un expedicionario de Juan de Garay llamado Cristóbal Altamirano.

Sus descendientes se quedaron con las parcelas y para 1740 los Altamirano ya tenían una casa de adobe con quinta hortalizas y frutas. En 1755, un tal Bartolomé Figueroa y Angulo que cargaba con el título de capitán, intentó quedarse con la esquina y más tarde quedó en manos de Dr. Ugarteche Suárez pero un siglo después y tras innumerables conflictos de escrituración pasó a poder de Juan Vázquez y Chaparro.

Más tarde dicen que fue una esquina de fuerte raigambre federal pero el solar de los Altamirano siguió en pie por varios años más. Para 1867 había una vivienda doble y para 1888, cuando Luján era Villa, la esquina seguía perteneciendo a los herederos de Vázquez y Chaparro aunque ya contaba con 30 metros por San Martín y 70 por Rivadavia.

Ese año el predio fue comprado por un grupo de personas que levantó un edificio para que funcione el mercado "San Enrique" hasta que en 1905 dio paso al Banco de la Nación.

Siempre imponente, la edificación sufrió en 1942 una importante remodelación que se repetiría en mayo de 1986 hasta tener la actual fisonomía que ya es familiar para todos los lujanenses.

 

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