Un hombre de unos 60 años y un
joven asaltaron una carnicería cuando el camión matarife
descargaba la carne.
En una fracción de segundo,
sustrajeron 3 mil pesos al comerciante y otros 900 pesos le
sacaron a uno de los repartidores que aguardaba en el camión.
Dos delincuentes armados aprovecharon
para robar en una carnicería, de la localidad de Jáuregui,
cuando el camión del matarife descargaba carne en el negocio.
El hecho ocurrió el jueves entre las 7.30 y las 7.50 en
Carnicería "Iván", ubicada en San Martín 919
entre España y Del Colegio, pleno centro de Jáuregui y
apenas a un par de cuadras de la Seccional Luján Segunda.
Según informó la policía, a partir
de la denuncia efectuada por Iván Fernández propietario del
comercio, no habían pasado muchos minutos desde la apertura
del comercio para que el camión dejara la mercadería cuando
ingresaron dos hombres, uno de ellos armado y ambos con los
rostros descubiertos.
Las víctimas no opusieron resistencia
y el carnicero tuvo que entregar una suma aproximada a los 3
mil pesos. "La sustracción se produce en el momento en
que estaba recibiendo la carne. Había llegado el camión, ya
habían bajado la carne y la estaban pagando cuando
aparecieron los dos tipos", explicó una fuente policial.
En ese momento, uno de los
repartidores se encontraba en el negocio mientras que otro
aguardaba en el camión. También hubo un testigo que vio el
hecho. En tanto, los delincuentes, no conformes con el botín
obtenido, aprovecharon para encañonar al repartidor,
identificado como Roberto Orellana, que se había quedado en
el camión, para robarle 900 pesos que tenía en su poder.
Segundos después se subieron a un
auto -del que la policía ya tendría algunos datos- y huyeron
del lugar. De acuerdo a testimonios recogidos por la policía,
los delincuentes podrían ser sujetos de la zona.
Por la descripción hecha, uno de los
malvivientes es una persona joven mientras que su compinche
tendría unos 60 años aproximadamente. Ambos estaban bien
vestidos, informó Luján Segunda. La causa recayó en manos
del fiscal Eduardo Lennard quien caratuló el expediente como
"Robo calificado".