En las últimas semanas se
incrementó notablemente la cantidad de asaltos, la mayoría
de ellos acompañados de una inusitada violencia, en campos de
Luján o partidos vecinos.
La preocupación de los productores
llegó a las autoridades provinciales, que disolvieron la
Dirección de Delitos Rurales de la Policía.
Diferentes medios de prensa nacionales
repararon en los últimos días en la "preocupación en
el campo ante la implacable ola de robos violentos".
"Una seguidilla de golpes comando
pusieron en estado de alerta a las autoridades, ante una nueva
y preocupante modalidad delictiva. La Policía cree que las
bandas provienen del conurbano y cuentan con conexiones
locales. Sin que nadie pueda socorrerlas, las víctimas son
privadas de su libertad y maltratadas por los ladrones",
resumió la página de noticias Infobae.
Esa fuente graficó la situación de
la siguiente manera: "Las tranqueras del conurbano
bonaerense parecieran haberse abierto para las bandas
delictivas, que en las últimas dos semanas alteraron la
tranquilidad del campo, con golpes comandos en un territorio
muy cercano a la Capital Federal.
El flagelo, que también fue reflejado
por el diario La Nación y el Diario Hoy de La Plata, se
enmarcó en el "cuarto cordón, como se conoce a la zona
agropecuaria que limita con el Gran Buenos Aires,
específicamente el radio marcado por los partidos de Luján,
Mercedes, General Las Heras, San Andrés de Giles y
Navarro". Según esos medios de prensa, la zona
mencionada "se transformó en lo que muchos se animan a
llamar la capital del delito rural".
Desde este medio, en las últimas
ediciones se dieron a conocer ilícitos que abonan la
hipótesis de zona vulnerable. EL CIVISMO informó sobre el
robo a una huerta camino a Carlos Keen; el violento asalto
acontecido en el predio rural "Fortín Frías", y el
robo de una camioneta 4x4 en un camino rural que une las
localidades de Torres y Carlos Keen.
Además, se supo que a principios de
este año los productores rurales nucleados en ARPAE
(Asociación de Productores Agropecuarios del Este) alertaron
públicamente a las autoridades políticas y policiales sobre
los problemas a los que estaban expuestos, poniendo especial
énfasis en el partido de General Rodríguez.
"Las particularidades de los
asaltos tipo comando que hasta hoy caracterizaban a la ciudad,
comenzaron a apreciarse en campos y estancias, donde el delito
sólo alcanzaba al robo en pequeñas cantidades de ganado,
semillas o maquinarias, las riñas o el hurto. Ahora, las
modalidades cambiaron, sobre todo con el auge de los grupos
organizados que actúan con logística, la utilización de
armamento, la privación de la libertad, los golpes y las
simulaciones de fusilamiento", detalló Infobae.
A ese medio, el presidente del Frente
Agropecuario Nacional (FAN), Horacio Deguy, le confesó que
"la situación del campo es grave y que se está en
presencia de organizaciones con logística, agendas,
movimientos propios y armas, que vulneran todo tipo de
control. Los robos registrados en el campo no los hace un
delincuente común, sino una banda que se lleva grandes
bultos, que tiene dónde transportarlos, dónde esconderlos y
dónde comercializarlos".
En igual sentido se expresó Pedro
Apaolaza, representante de la Confederación de Asociaciones
Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) en la Mesa de
Seguridad Rural, el organismo que reúne a las diferentes
organizaciones agropecuarias con el Ministerio de Seguridad.
"Lo que más complica es la agresividad. Estos hechos
vienen atados con una serie de ataques violentos que no se
registraban en el campo", aseguró el dirigente rural.
El alerta se posa sobre San Andrés de
Giles hasta Navarro, y desde Suipacha hasta Villa Flandria, en
el partido de Luján, aunque también se observa con especial
atención lo que vienen sucediendo en Mercedes, General Las
Heras y Navarro, zonas en las que las hectáreas se pueden
llegar a pagar más de seis mil dólares.
LA REACCIÓN
La Agencia Télam dio a conocer esta
semana cómo reaccionó el Ministerio de Seguridad Bonaerense
ante la preocupación rural. Esa cartera disolvió la
Dirección de Delitos Rurales de la Policía. La medida la
adoptó el ministro León Arslanián, "quien diseñó un
nuevo programa de lucha contra el delito en el campo que
incluye un cuerpo de baqueanos, que harán tareas de
inteligencia y prevención".
Fuentes de la cartera de Seguridad
informaron a Télam que "estos civiles serán elegidos
por las entidades rurales de cada una de los 110 distritos del
interior y algunas del conurbano que abarcará el nuevo
plan".
Se proyecta que los baqueanos reciban
información sobre delitos, puedan hacer inteligencia para
prevenirlos y colaboren con las patrullas rurales en la
diagramación de los recorridos por la zona rural.
Además, elevarían mensualmente un
informe al titular de la cartera de Seguridad sobre la marcha
del plan y percibirían un sueldo de parte del estado
provincial.
En la resolución, el ministro
consideró necesario disolver la Dirección de Delitos Rurales
debido a que "por innumerables razones, la acción
preventiva, represiva e investigativa de los delitos rurales
no ha logrado poner coto a distintos hechos que afectan de
modo creciente no sólo la economía provincial sino también
la seguridad de las personas".
El nuevo esquema diseñado por
Arslanián prevé que habrá seis centros de lucha contra el
delito en el interior bonaerense, que dependerán directamente
del ministerio. Los centros abarcarán seis zonas
agropecuarias de la Provincia, con cabeceras en Chascomús,
Azul, Trenque Lauquen, Pergamino, Tres Arroyos y Mercedes, en
lo que comprenderán a más de un centenar de distritos.